Ya sospechaba que en la política se practicaba lo más bajo de las debilidades humanas, que la ambición, el orgullo, la soberbia, la mentira, la avaricia, la venganza y otras son parte de la esencia de una clase política profesional falta de escrúpulos. Por eso, no es de extrañar que cuando hay alguien que se dedica a defender unas ideas, unos principios morales y una dignidad, destaca sobre el resto como una supernova en un espacio oscuro, monótono y gélido y resulta incómodo a ese grupo.
La deriva autoritaria en el PP y sus modos barriobajeros, les retratan y les desnudan ante los ciudadanos. Tras su derrota en las pasadas elecciones y su repentina percepción de verse como el timonel mejor preparado para llevar el barco del PP a buen puerto, el Sr. Rajoy ha ido echando por la borda lo que consideraba un lastre peligroso para su navegación suicida.
La última arrojada sin miramientos ha sido la actual Presidenta del PPV la Sra. Dª María San Gil. En un acto de absoluta hipocresía, ha dejado filtrar el contenido de una conversación privada. Se ha portado como un auténtico instigador y falto de caballerosidad, sin esperar a que fuera la propia San Gil quien expusiera públicamente sus motivos para esa decisión de no volver a presentarse a la reelección y abandonar su puesto en el Grupo parlamentario del PPV.
Esta actitud, demuestra hasta qué punto la Sra. San Gil tenía razón en no fiarse de las intenciones de este líder con tics de dictadorzuelo que gobierna en Génova 13. Creo que con este acto de vileza política se ha colmado el vaso de la paciencia de los que aún creemos en que la libertad de expresión y el mantenimiento de los principios deben ser respetados y no objetos de adaptación y de renuncia por una exclusiva ambición de poder.
No sé si será mucho esperar que aún queden en el PP quienes no comulguen con estas ruedas de molino. Me gustaría pensar que aún hay una derecha que no se avergüenza de serlo y que no trata de disimular su aspecto maquillándose y adoptando posturas camaleónicas. Quisiera mantener una pequeña esperanza en que esta derecha saldrá a decir “basta” a quienes quieren anularla y someterla a sus personales visiones y ambiciones. Confío en que esa esperanza sea una ilusionante realidad.
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Apatrida,
Esa derecha existe y creo que pronto tendrá su propia voz que la represente con dignidad.
un afectuoso saludo
Estoy convencido de que existe una derecha sin complejos, liberal y conservadora, pero es la derecha social
que no tiene su representacion politica en ningun partido.
Casi me alegro que el PP ha perdido las ultimas elecciones.
No es dificil imaginar las barbaridades que haria esa chusma en el poder.
Un saludo
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera