Dentro de la escalada de la perversión del lenguaje para adecuarlo a los intereses políticos y ambiciones personales, la palabra “lealtad” es de las pocas que hasta ahora parecía que se había salvado. Pero ha tenido que venir el nacionalismo socialista para mancharlo con su particular chapapote. El Sr. Montilla, natural de Iznajar, Córdoba, español mientras no se diga otra cosa, ha dicho que su lealtad está con los “catalanes”.
Lo que obviamente quiere ocultar este dirigente es que la lealtad se la debe en primer lugar a quien le ha dado su legitimidad, que por supuesto es la Constitución de España y a ésta, la voluntad del pueblo español, en quien reside la llamada “Soberanía nacional”. Así que en orden de los valores, su primera lealtad debe ser con el pueblo español, sean murcianos, andaluces, valencianos, castellanos o catalanes. Claro que su concepto de lealtad ya lo ha demostrado haciendo la oposición a quien se encargó de sacarle del anonimato encumbrándole a Ministro de l Gobierno de España y promocionándole hasta desbancar al Sr. Maragall y llegar a ser el “Molt Honorable President” de la Comunidad Autónoma de Cataluña.
Sí, esa Comunidad Autónoma que ahora casi con seguridad, el Tribunal Constitucional decidirá que es una nación, violando la propia Constitución al admitir que una parte es igual que el todo. El melón de las Autonomías convertido en rodajas de melón, que ya separadas jamás podrán formar el mismo melón.
La lealtad es la que le es exigible al Sr. Montilla y no admitir esta abjuración e incumplimiento de su promesa de defender la Constitución de España. Sea leal con los españoles, pero no solo los catalanes, sino con todos los españoles. Porque aún España sigue siendo una nación, mientras los propios españoles no decidan que sea otra cosa. Porque aún su Estatuto, por mucho que pase el filtro politizado y partidista de los jueces del TC, no tiene una verdadera legitimidad sin el refrendo de esos a los que les quiere negar su lealtad, los españoles.
Me voy a permitir decir que hay lealtades incomprensibles, viciadas y equivocadas, y la del Sr. Montilla, además es condicionada y oportunista, con el único objetivo de mantenerse en el poder.
Los comentarios para este post están cerrados.
Apatrida,
supongo que habrá querido escribir "hacia el PSE", porque el PSOE es un conglomerado confederal de taifas.
Estos ignoran lo que la palabra lealtad significa.
un afectuoso saludo
Montilla miente como un bellaco.
Su unica lealtad es con el Psoe.
Sin partido socialista, Montilla no hubiera llegado ni al puesto de conserje.
Con su cara y modales, le veo como
camarero, con perdon de los camareros.
Un saludo
Montilla miente como un bellaco.
Su unica lealtad es con el Psoe.
Sin partido socialista, Montilla no hubiera llegado ni al puesto de conserje.
Con su cara y modales, le veo como
camarero, con perdon de los camareros.
Un saludo
Montilla miente como un bellaco.
Su unica lealtad es con el Psoe.
Sin partido socialista, Montilla no hubiera llegado ni al puesto de conserje.
Con su cara y modales, le veo como
camarero, con perdon de los camareros.
Un saludo
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera