Como las mareas, vuelven las frases ampulosas. La última es:”clima de confianza”. Acaba de pronunciarla el Presidente del Gobierno para evitar hablar sobre el consenso en la lucha antiterrorista. Acaba de pronunciarla el Sr. Rajoy para desdecirse de lo que no se cansaba de repetir en Campaña y en el debate con el Sr. Zapatero. Lo acaban de declarar los parlamentarios del PP vasco respecto a su Presidenta la Sra. San Gil.
Estamos en un tema de pérdida de confianza entre unos y otros. En el caso del Sr. Zapatero hay motivos más que suficientes para hacerlo. Sus pasadas actuaciones en la anterior legislatura, dejan poco lugar a las dudas sobre sus verdaderas intenciones. Sigue con un intervencionismo descarado, su demagogia alcanza límites desmedidos, su ambigüedad en la respuesta de hacer un frente común, me hacen evidente que sigo sin poder tener confianza en él y no puedo creer en un cambio de sus actitudes .
Por otro lado, el Sr. Rajoy, que al final ha optado por seguir el viejo consejo de : “si no puedes con tus enemigos, alíate a ellos”. Desde luego es poco digno y una respuesta cobarde, pero que le permite subsistir. Para ello se ha rodeado de personas hasta ahora desconocidas, y que se dedican a ir medrando y apartando del camino los obstáculos. Es claro que los principios y la ideología se pueden acomodar a los nuevos tiempos, ante el espejismo de que ese comportamiento dará frutos en el futuro.
Luego está el comportamiento tan desleal y oportunista de los parlamentarios del PP vasco con su Presidenta. Si alguien puede tener la confianza de los ciudadanos es la Sra. San Gil. Su trayectoria política, su valentía y su defensa de los valores de libertad en el País Vasco le avalan. Así que si alguien merece confianza es ella y no estos veletas capaces de modificar sus apoyos si ven peligrar su sillón.
Clima de confianza, sí, algo difícil de conseguir y muy fácil de perder. Para mí, como le pasa a la Sra. San Gil, el Sr. Rajoy ya no tiene mi confianza. En cuanto al Sr. Zapatero, jamás la ha tenido y no ha habido ningún hecho que me haga cambiar de opinión. En confianza, me parece alguien poco de fiar al que no le daría la espalda en ningún momento.
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Apatrida,
el socialismo es en España la religión de la ambición en todos los aspectos. Ambición por el poder, por imponer el revanchismo, etc..
un aferctuoso saludo
caminant,
me alegro de volver a verle por aquí.
creo que más que pastelera va a se la legislatura del cambio de España, con la traición de la izquierda y la sumisión de la derecha.
un fuerte abrazo
Ya lo decia el eslogan electoral del Psoe: MOTIVOS PARA CREER.
El socialismo español esta cada vez mas cerca de convertirse en una nueva religion; para ser creyente se necesita
mucha confianza y mucha fe.
Un saludo
Presiento una legislatura pastelera...Es decir,todos muy educados y mucho amén cuando se debería decir basta.
¡Ay,que buenos vasallos si hubiere buen señor!.
Demeza, le agradezco su comentario
Objetivo conseguido. Ya no hay derechas, solo una sumisa oposición que se confunde con el paisaje y no se la ve.
un saludo
Está claro que ya está el panorama despejado.El Zp y el grupo Prisa, han conseguido ganar la última batalla, que era en destruir al PP. Tantos años de acoso y derribo, junto a ls nacionalistas han conseguido lo que querían, un mecado periodístico y radiófonico a perpetuidad. O sea, una dictadura progre-nacionalista y un pueblo sometido por incultura, pereza y acostumbramiento a las dictaduras.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera