Don erre que erre
23.04.08 @ 08:29:20. Archivado en Política Nacional
Las personas que llegan a cierta edad deberían tener un momento de lucidez para darse cuenta de que su tiempo se ha acabado y deben pasar a un sereno retiro. Y si eso no sucede, aquellos que le admiran y que se consideran sus leales amigos, deberían hacérselo saber de un modo cariñoso, respetuoso, pero firme.
Las declaraciones del Presidente a perpetuidad emérito y decano de todos los presidentes de partido de España, han sido todo menos sensatas. Su llamada al silencio en plan autoritario y su apuesta por un candidato por el que siente especial afecto y consideración, son una muestra de los peores recuerdos de su pasado en la dictadura, cuando decía aquello de "la calle es mía".
Menos mal que la persona aludida es una mujer que ni se calla, ni se deja callar por nadie cuando se trata de defender sus principios y su libertad de expresión. Menos mal que aún existen quienes creemos en que la democracia es algo más que una palabra y que debe ser apoyada por los hechos. Menos mal que en el PP aún existen voces que no admiten la imposición, ni la persecución política por el simple hecho de discrepar.
El Aparato del PP sigue en su enfrentamiento con Dª Esperanza, acudiendo a cuantas descalificaciones sean necesarias, incluídas aquellas provenientes de medios abiertamente contrarios al PP. Esa jugada de desprestigio es solo la constatación de la bajeza moral y de la falta de argumentos de quienes las usan. Gente sin escrúpulos que solo saben estar seervilmente a la sombra del que creen el gandor de la pelea. Cobardía y ruindad.
Esta guerra fraticida en la que todos se han posicionado, incluido el decano, parece tener una tregua que durará solo hasta que las próximas elecciones terminen de certificar el desencanto de los ciudadanos con un partido más empeñado en las cotas de poder interno que en ejercer de oposición o de aspirar a volver a ser una alternativa de Gobierno para España. Es responsabilidad de sus líderes sopesar si esa actitud es la que más les conviene. Yo no puedo dar mi confianza a un Partido donde se manda callar a quien se atreve a criticar.
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Comentarios:
tode nos creemos que somos insustituibles y necesarios y nadie es capaz de sacarnos de nuestro error. Pues eso le pasa al fundador de AP y del PP. Un hombre que hace años debió abandonar la vida pública y dedicarse a jugar al dominó y disfrutar de la vida.
un afectuoso saludo
No entiendo la obstinacion de un personaje que hace años era un politico
brillante, de permanecer en la vida publica a pesar de su evidente deterioro
fisico e intelectual.
Un saludo
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Vicente A. C. M.









