Dura investidura y blanda oposición dije ayer y creo no haberme equivocado. El discurso del Sr. Zapatero con su demagogia mitinera habitual, efectista y llena de obviedades, pero solo para incautos que creen en los charlatanes de feria. Unas propuestas sobre una crisis económica no reconocida antes ni durante la campaña electoral, y que calificó de desaceleración. Debe ser algo así como la cómoda recesión.
Muchas referencias a España, la mayor concentración en los últimos dos meses de campaña y sobre todo, ayer, la apoteosis de su “idea de España”. ¿A quienes quiere engañar? ¿De qué España habla cuando solo sabe decir que el concepto de nación es discutido y discutible. Su idea en nada se diferencia de lo que dicen los nacionalistas como el del BNGA, eso de que España es un Estado plurinacional. No sé en qué párrafo de la Constitución habrá leído semejante definición. Desde luego no en la de 1978.
Pero lo peor fue que salió D. Mariano Rajoy a decir que aunque no le creía, que daba igual. A decir que él PP tenía soluciones para la crisis económica, pero si el Sr. Zapatero no las aceptaba, que daba igual. Que estaba dispuesto a reunirse con el Sr. Zapatero y escuchar sus propuestas, como si no supiera que en cada una de las escasas reuniones de la pasada legislatura, le ha mentido descarada y reiteradamente.
Lo de ayer del Sr. Rajoy no fue una contestación al discurso vacío de un Candidato y Presidente de Gobierno en funciones, sino una arenga dirigida a sus propias filas, a sus fieles diputados, que no dudaron en aclamarle finalmente puestos en pie. No es de extrañar, pues sus cargos se lo deben a figurar en las listas confeccionadas por el “equipo de D. Mariano”. Así que es de bien nacidos ser agradecidos.
La guinda de las declaraciones vino no obstante del Sr.Arenas, que salió en defensa del inmovilismo al decir que las auto críticas las hace en privado. Supongo que también hará muchas más cosas. La renovación del PP debe venir con una auto crítica y debate interno público y precongresual. Querer acallar las voces discrepantes mediante silencios y consignas desde la ejecutiva, solo redundará en que la fisura se transforme en fractura. Negar la evidencia y meditar en el claustro privado monacal, cual muro de las lamentaciones, solo es una forma de intransigencia y despotismo indisimulado.
Como bien dijo el Sr. Rajoy, para solucionar los problemas, lo primero que hay que hacer es reconocer su existencia. Pues aplíquelo D. Mariano.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera