Hoy es el día del debate, parece la final de la Champions League. Hay una desmesurada expectación, lo que suele ser la víspera de una gran decepción. Todo lo que rodea a estos debates es más propio de un teatro o un circo. Y además, carece del aliciente de la espontaneidad, a menos que alguno de los dos pierda los papeles como producto de la tensión acumulada.
Y en eso de la tensión y la crispación desde luego gana por mucho el Sr.Zapatero. Solo hay que ver su expresión de profunda rabia y con los dientes apretados a cada palabra que suelta, no defendiendo su programa, sino atacando al PP. Su rostro sonriente a cada mitin se ha ido transfigurando en la mueca de odio y rencor que no va poder disimular esta noche en el Ifema. Lo dijo y lo está cumpliendo, está tensionando el ambiente, empezando por el mismo.
El futuro es tan impredecible que por eso nadie es capaz de acertar lo que pueda suceder. Como mucho, se puede aventurar algo, que mañana será el día después y el de la guerra de cifras. Pero conociendo la maquinaria de propaganda de Ferraz, el resultado ya está adelantado. Lo increíble es que aún existan ciudadanos que se crean las encuestas. Debe ser por eso por lo que en España los juegos de azar tienen tanta afición.
Por otro lado hay que reconocer que Zapatero sabe jugar bien sus cartas. Las de economía se las han puesto en bandeja a costa del trabajo de los funcionarios a las órdenes del Ministro Sr.Solbes. Eso es llevar ases en la manga y cartas marcadas, lo cual no es de extrañar en una persona que ha basado su gobierno en la mentira y que no se arrepiente a pesar de que le han descubierto que hizo trampas.
Pero aún con todo eso, D. Mariano Rajoy va allí a soltar su discurso. Pondrá su cara impasible y sin un mal gesto, pero con la dureza de palabras que acostumbra, intentará contrarrestar los juegos histriónicos y los excesos verbales del Sr.Zapatero, muy limitado cuando no tiene un pinganillo que le vaya dictando.
La verdad es que lo que pase esta noche es solo una anécdota más que sumar a esta forma tan poco democrática de exponer los problemas y dejar aislados y sin voz al resto de formaciones políticas. En España la democracia es de una calidad mas bien baja y no pasaría el sello de excelencia propio de un país desarrollado socialmente.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera