Una de las características que más se ha destacado en esta legislatura de Zapatero es la falta total de aquél "talante" que iba a impregnar su mandato. Desde el día siguiente de aquella farsa desde el balcón de Ferraz, lo que ha habido es un mal llamado progresismo y además intolerante.
Cada uno de los sonrientes y orgullosos líderes que esa noche del 14M del 2004 se asomaban al balcón, han ido cambiando su sonrisa a un rictus de crispación y de intolerancia propio de regímenes dictatoriales. Solo les falta su propia guardia de seguridad, aunque gustosos esa labor se la hacen agrupaciones de extrema izquierda siempre dispuestas a boicotear cualquier acto de la derecha.
Un Presidente promotor de un sueño federalista, que los nacionalistas se han encargado de transformar en un rosario de reclamaciones independentistas, a pesar de la mejora en los Estatutos. Un Presidente obsesionado con el acercamiento político a ETA para pasar a la posteridad como el "gran pacificador". Para ello no le ha importado mentir a los ciudadanos, sino también al propio Congreso, abusando de un persmiso que tenía limitaciones de aplicación. Una legislatura basada en la mentira en todos los foros y en el intervencionismo desde los despachos de Moncloa.
Una Vicepresidenta cuyo gasto en su fondo de armario es el secreto mejor guardado del Reino, pero que desde luego es evidente que tamaña colección de trapitos ha debido salir de los presupuestos generales del Estado, por aquello de "gastos de representación". Y menuda representación, sobre todo en los ataques desaforados al PP aprovechando las ruedas de prensa tras las sesiones de los Consejos de Ministros.
Un Vicepresidente económico que nunca se opondrá a las directrices de su jefe de Gabinete, aunque vayan en perjuicio del erario público. Y lo peor es que se considera el más capaz en España en su profesión, no sé si el Sr. Rato opinará lo mismo. Sin embargo, contra esa subjetiva apreciación, los hechos demuestran que en las dos veces que ha estado como ministro de Economía, España se ha empobrecido y el paro ha aumentado. Aún está sin explicar el escabroso asunto de la venta de la tercera parte de las reservas de oro del Banco de España.
Un ministro de Trabajo, incapaz de mantener intacto el archivo histórico Nacional de Salamanca, su tierra por la que juró defenderla del expolio. Un ministro que ha creado el ya acuñado "efecto Caldera" o efecto llamada con el "papeles para todos", provocando la invasión de inmigrantes sin capacidad real para devolverles a sus "países de origen o para atender sus necesidades básicas. Personas que son abandonadas en las calles a su suerte en cualquier lugar de la geografía hispana.Y ahora vuelve a su otra marca personal "Tipex Caldera" aplicando el borrador a las listas del paro, cambiando las reglas de contaje a su conveniencia.
Un ministro del interior, el Sr. Rubalcaba, antiguo portavoz del infame gobierno socialista de D. Felipe González, con ese GAL por el que puede haber estado haciendo penitencia en el trato político con ETA y la deferencia con los etarras a pesar del chantaje, de los atentados y de los muertos. Incluso ahora, pillado en otra mentira más, se mantiene imperturbable y sin la mínima dignidad para presentar su dimisión. Las detenciones habidas deben ser más producto de la profesionalidad de las FyCSE y de la cada vez más interesada colaboración de Francia.
Un ministro de Justicia, que se declara "rojo" y actúa con desprecio absoluto por la Ley, siguiendo aquella consigna dada por otra colega de Gabinete, de que "el dinero público no es de nadie". Claro y por eso lo gastan sin dar cuentas ni mirar el gasto, ni tan siquiera pedir la licitación de obras. Un pisito "normal" de 200m2, a todo lujo. Todo lo contrario que pensaba su colega de Vivienda que decía que con uno de 30m2 era suficiente para los jóvenes españoles, y con las kellifinder de regalo.
Una fiscalía General que ha seguido fielmente el mandato de Moncloa. Que no le ha importado mancharse las togas no ya con el polvo, sino con el fango de esa ciénaga que ha sido el proceso impuesto por Zapatero para negociar con ETA. Y ahora, en los estertores de este efímero régimen progresista, aprovecha para premiar a sus leales empleados a cargos en el Supremo o en la fiscalía de Madrid.
Y por no mencionar a la inefable e incompetente ministra de Fomento. Su última apuesta con el AVE de Barcelona esperemos que no acabe en tragedia al no haberse cumplido las preceptivas pruebas de seguridad, obviándose la mayor parte de las mismas y limitando la experiencia de los maquinistas a un cursillo acelerado. La culpa será de los subcontratistas, no lo duden.
Pues motivos tienen para que esa sonrisa inicial se les haya congelado y se quede en una sonrisa macabra. Solo hace falta que los ciudadanos, si aún les queda alguna conciencia y sentido común, no vuelvan a cometer el mismo error el próximo 9 de marzo. Es hora de que no dejemos que se sigan riendo del pueblo español.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera