Coaching en tiempos de crisis
27.03.09 @ 08:48:09. Archivado en Cultura
Es una disciplina que genera ‘oportunidades’ de crecimiento en las personas
Los problemas de los mercados financieros internacionales y la desaceleración de la economía española han sido los temas más preeminentes para los gobiernos de todos los países. Sin duda, la crisis ha generado incertidumbre acerca de la evolución de la situación económica a nivel mundial. En consecuencia, son muchas las dificultades que se generan dentro de las empresas, porque no es sencillo dirigir un negocio o un equipo de personas.
En este sentido, una buena preparación es esencial para enfrentarse a este tipo de situaciones y a veces es imprescindible recurrir a profesionales especializados, que sean capaces de orientar y formar a los empresarios, para afrontar las consecuencias de un período de recesión. Y, entre muchas fórmulas, una de las disciplinas más utilizadas es el coaching, que puede ayudar a reorientar determinadas áreas de negocio, que conviene fomentar con otras formas de actuación y, de este modo, potenciar un futuro óptimo del negocio.
Borja Milans del Bosch (Madrid, 1968), coach ejecutivo y de equipos directivos. Se licenció en Marketing y Gestión Empresarial por Crandon
College (Madrid) y Bachelor of Science in Business Administration por la City University, Seattle (Washington St.). Actualmente, es socio fundador de Coaching360, International Coach Federation (ICF), ICF-España y AECOP. Además es Presidente de Coaching Sin Fronteras. Y cuenta con una amplia trayectoria profesional en grandes multinacionales, como France Telecom.
-. ¿Qué es el coaching?
El coaching es un arte, en el que, por medio de un proceso conversacional, el coach asiste al coachee (cliente) para que desarrolle su máximo potencial y expanda su capacidad de acción efectiva. Con preguntas certeras, reformulaciones, parafraseos, interpretaciones y el compartir sensaciones e intuiciones; el coach muestra en una acción de espejo o reflejo gran parte de la forma de ser, pensar, actuar, reaccionar y accionar que el coachee tiene ante la vida personal/profesional. A partir de aquí se produce un proceso de reflexión en el cliente, que por lo general se transforma en un desarrollo personal.
-. ¿Por qué una persona recurre a un coach?
Hay ciertas etapas en nuestra vidas, tanto en el ámbito privado como en el profesional, en el que nos sentimos atascados, bloqueados y nos cuesta desarrollarnos. Es en esos momentos de estancamiento o ceguera en los que la figura del coach puede actuar de catalizador, aportando nuevas perspectivas para entender la situación que vivimos desde otra perspectiva, lo que favorecerá el desarrollo de nuevas capacidades de acción efectiva en cada uno de nosotros.
-. ¿Todavía cree que hay escasez de información sobre el coaching?
Sí. No obstante cada vez más podemos encontrar artículos y escritos en prensa relacionados con esta actividad emergente. De todas formas, en ocasiones, la información que hay tampoco es suficiente ni clarificadora del todo. Lamentablemente, estamos ante una nueva actividad de la que muchos hablan con escaso conocimiento de la materia. Oímos permanentemente que un coach es un consejero o un asesor, y es ese el primero de los errores. Un coach nunca aconseja, nunca asesora, se limita a abrir posibilidades de actuación, invita a la reflexión de su cliente.
-. ¿Es más necesario el coaching en una época de crisis?
Desde luego que en periodos de crisis encontramos más argumentos que justifican la conveniencia de un proceso de acompañamiento, pues las mismas o menos personas, deben sacar adelante el mismo trabajo con menos recursos, ambiente más tenso, modelos mentales viejos, etc. Sin embargo, si entendemos crisis como “oportunidad”, el coaching potencia el crecimiento en las personas.
Una de las claves del coaching es el “cambio de observador” que permite que el cliente se aproxime con otra perspectiva al problema, dificultad o reto al que se esté enfrentando. Einstein decía : “Todo problema tiene una solución y si no encontramos la solución es que es un problema mal formulado”; el cambio de observador nos permite reformular nuestro reto para encontrar su solución, y ésta reside en el propio problema.
-. ¿Cuáles son las primeras pautas que establece un coach junto a su cliente?
Un coach, parte de la premisa que toda persona es plena, completa y tiene un talento por descubrir. Los coaches, nos convertimos en facilitadores de la labor de traer a la superficie el potencial latente y oculto de las personas; ese diamante en bruto que todos tenemos en nuestro interior y que sólo necesita la oportunidad de ser mostrado para brillar después de ser pulido.
A lo largo del proceso de acompañamiento, un coach, no juzga, no opina, no aconseja, no induce, su papel es más efectivo cuanto mayores habilidades tenga para abrir un abanico de posibilidades de actuación a su cliente, todo ello desde los pilares que sustentan toda relación: su capacidad de generar contexto, aceptación, generosidad, confianza, confidencialidad, sinceridad y nivel de compromiso con la causa de su coachee, quien deberá en todo momento tomar independientemente sus propias decisiones en función de lo comprometido que esté con alcanzar su meta declarada. Y solamente el coachee (cliente) y él establecen el plan de acción.
-. ¿Cualquier persona puede ser un coach?
Para ser coach hace falta tener un entrenamiento y una formación adecuada en los métodos, técnicas y herramientas básicas. Esta formación de especialización, desde mi perspectiva, debe cumplir con unos estándares de contenidos, duración y profundidad mínimos que garanticen un nivel de calidad suficiente para ejercer la profesión con un buen conocimiento de la materia. Otro factor muy importante, desde mi punto de vista, es que debe haber “vocación”; las personas que vivimos del coaching debemos tener una sensibilidad especial, una capacidad de vivir la profesión y de sentirla como una filosofía de vida.
-. ¿Quizá si existiera una regulación oficial todo cambiaría y habría menos oportunistas, a la vez que menos escepticismo?
Actualmente contamos con varias asociaciones que velan por la calidad y el rigor de la profesión. Desde mi punto de vista, la más reconocida es la International Coach Federation (ICF), en cuyo capítulo español (ICF-Es www.icf-es.com) tengo el honor de participar como miembro de la Comisión de Marketing y en la Comisión de Trabajo de Coaching de Equipos.
La entidad de ICF-Es se constituyó en España en el 2004, donde están afiliados gran parte de los coaches en activo, y aplican el cumplimiento del Código Ético y Deontológico, así como la certificación formativa según los programas y contenidos reconocidos internacionalmente.
-. ¿Es cierto que otro de los handicaps más criticados es la falta de metodología clara y unísona en dicha profesión?
Aunque las herramientas y las metodologías son claras y conocidas entre los coaches, sin duda hay profesionales que se sienten más a gusto aplicando unas u otras. Lo cierto es que al tratarse de una disciplina que favorece y fomenta el desarrollo y el crecimiento del “ser”, puede ser complementada con otras metodologías, técnicas o disciplinas que lo favorezcan. Así, la PNL (programación neurolingüística), el Análisis Transaccional, las Constelaciones Organizacionales y Sistémicas, el MBTI, entre otros, se emplean como elementos de apoyo y enriquecimiento de los procesos de coaching. Otra cosa muy distinta es la escasa formación de algunas personas y su limitación a la hora de desarrollar o aplicar estas herramientas con sus clientes.
-. Dentro del mundo del Coaching podemos encontrarnos con el Coaching de la vida, el filosófico, el ejecutivo e incluso el autocoaching. ¿Cómo se puede discernir cuál necesitamos?
Desde mi punto de vista, todos tienen una raíz común, la expansión y desarrollo de nuestra capacidad de acción efectiva desde el compromiso; todos invitan a la reflexión propia para aumentar el nivel de consciencia y desde ahí modificar comportamientos improductivos, abandonar patrones mentales innecesarios e incorporar otros más enriquecedores y constructivos. En el caso del coaching de vida (Life Coaching) las sesiones se enfocan más al desarrollo personal y privado; en el caso del Coaching Ejecutivo, el enfoque está centrado en los aspectos de desarrollo profesional del individuo; el autocoaching, a mi modo de entender, es un “yo me lo guiso y yo me lo como” que puede tener sus limitaciones, y por último y el más importante es el Coaching Ontológico (que entiendo es el filosófico), que es aquel que trabaja sobre el “ser”, su nivel de consciencia, además del desarrollo de habilidades y capacidades que luego vamos a desplegar tanto en la vida personal como en la profesional. Es importante tener presente que desde el coaching trabajamos en las relaciones, no en la tarea.
-. ¿Qué diferencia existe entre un Coach y un Psicólogo?
De forma muy coloquial podríamos decir que un psicólogo viaja al pasado para “arreglar” el presente del paciente, le recomienda ciertas pautas de comportamiento y le aporta determinadas soluciones, la relación no siempre es de igual a igual. En cambio, los coaches en una relación de igual a igual, acompañan al cliente a revisar un poco del pasado, como simple referencia de contexto, para a continuación, asistirlos en el proceso de proyectarse hacia el futuro partiendo del presente en el que están inmersos. Eso sí, siempre desde el máximo respeto a la legitimidad que los clientes tienen como individuos libres de decidir, en qué ámbitos quieren crecer y que aspectos quieren abordar, dándoles respaldo y “empoderándoles” en el paso a la acción, para que así materialicen sus objetivos.
-. ¿Por qué actualmente las empresas más avanzadas requieren la colaboración de un Coach en los procesos comerciales, financieros, etc.?
El científico A. Einstein afirmó: “Un problema sólo se puede resolver en un estado intelectual superior al que lo formuló”; por eso la aportación del coaching a los distintos ámbitos de la empresa viene justificado. Hoy por hoy hay retos/problemas que superan la capacidad de raciocinio que tenemos y los coaches asistimos a los profesionales, desde una labor de catalizador, a lograr ese salto intelectual que les permitirá encontrar la solución al problema/reto dado.
-. ¿Generalmente, se contrata un Coach Personal cuando el individuo está en una fase de transición (pasar de la universidad al trabajo, casarse, divorciarse, tener un ascenso, etc.)?
La afirmación de que un coach es personal porque es contratado a nivel “personal” para asuntos personales (del ámbito privado o profesional), es a mi modo de entender, tan cierta como falsa; quiero decir que los coaches asistimos a las personas en la consecución de sus logros, partiendo de un compromiso con el crecimiento personal del individuo que, sin duda, afectará a ámbitos privados y profesionales. Gran parte de los coaches que conozco están capacitados y tienen el suficiente “saber hacer” como para abordar procesos de acompañamiento los dos ámbitos.
-. ¿Cuáles son los casos más difíciles para un coach?
Por establecer una generalización, me atrevería a decir que aquellos casos que van más allá del “bloqueo” de la persona y tienen una connotación clínica patológica. Estos casos deben ser derivados inmediatamente a un especialista. También se puede dar el caso en que un coach llegue a su nivel máximo de incompetencia y derive el cliente hacia otro colega con mayor experiencia y habilidad, igual que hacen los médicos.
-. Cada ser humano es distinto. ¿Esto significa que cada persona requiere una metodología adaptada a cada caso?
No necesariamente, aunque hay tantos estilos de coaching como personas ejerciendo la profesión. Lo que sí es recomendable es que el cliente tenga un coach que complemente y se adecue a su manera de ser, de forma que el nivel de proximidad y empatía se vea favorecido, lo que repercutirá en beneficio de la relación entre coach y coachee.
-. ¿Existe un lazo de confidencialidad entre el cliente y el coach?
Un proceso de coaching se construye sobre la base de la confianza y la confidencialidad más estricta y absoluta. En un proceso de coaching se abordan temas íntimos y reservados en los que la discreción es fundamental, tanto por lo que implicaría a nivel profesional, como lo que supondría en el ámbito personal. En este contexto de máximo entendimiento y empatía, el cliente puede abrirse de par en par para aprovechar la gran oportunidad de “re-conocerse” (volver a conocerse), de descubrir sus puntos de ceguera propios y con ello explorar nuevas formas desenvolverse, bien desde un punto de vista más objetivo o simplemente distinto.
En conclusión, dentro de un marco como el actual, lo más importante es mantener el espíritu luchador y la perseverancia; además de potenciar aspectos relevantes en la actividad que desempeñamos, como la innovación y la creatividad. Porque no debemos olvidar que la clave del éxito no está en diferenciarse, sino en ser auténticos. Y como dijo Albert Einstein: “Locura es pretender obtener resultados distintos haciendo siempre lo mismo”.
Entrevista realizada a Borja Milans del Bosch, experto en coaching. Mis más sinceros agradecimientos.
Comentarios:
saludos,
David Gonzalez
Director
RHIACA
Red Hispano-Americana de Coachs en Activo
www.rhiaca.org
Un abrazo a tod@s,
Gemma.
Un abrazo,
Maite
Acreditación y vocación para poder servir a los demás con garantías.
De todos modos suele existir una primera sesión de contacto gratuita para aquel que esté indeciso.
El Health Coaching (algo más novedoso para España) no sólo aborda la relación también acuerda tareas concretas que pueden basarse únicamente en reflexionar, hacer balance de decisión o tomar perspectivas para abordar la fase/s de la acción!
¿Quién no quiere vivir la mejor versión de uno mismo?
Un abrazo,
María
www.contagiatedesalud.com
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Gemma Esteve
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