Hace unos días volvíamos a ver en grandes titulares que la pobreza seguía aumentando en el mundo, ¡ya son 932 millones de personas las que no disponen de lo mínimo para sobrevivir!, pero debe ser que ya estamos tan acostumbrados a oír tantas desgracias en el mundo que nuestro corazón se ha endurecido de tal manera, que no se sobrecoge ante nada. Pasamos de una noticia a otra peor sin darle mayor importancia.
España es un país rico, que pertenece a Europa, nuestro nivel de vida siempre ha sido medio. Ahora resuena, sentimos y palpamos la palabra ¡¡¡CRISIS!!! Eso nos preocupa porque no sabemos qué va a pasar, ¡cómo nos van a sacar de esto nuestros gobiernos!… pero si Europa dejase de mirarse el ombligo, quizás se daría cuenta de que esa CRISIS que tanto nos preocupa la podríamos escribir con minúscula porque la verdadera crisis es la que están sufriendo los países del tercer y cuarto mundo provocada por nuestro egoísmo, nuestro poder, nuestro tener, nuestro acumular junto con la gran explotación que ejercemos sobre ellos.
El hambre te lleva a cometer lo indecible, sobre todo cuando tu hijo te pide de comer y no tienes nada qué darle. Creo que Occidente debe asumir esta responsabilidad. Ha demostrado que puede hacerlo porque lo está haciendo ante la crisis financiera, pero no echemos toda la culpa a nuestros gobiernos y mirémonos nosotros. Yo, con nombre y apellido, ante esta situación que están viviendo mis hermanos, ¿qué puedo hacer, qué hago con mi sueldo, en qué y cómo lo empleo, qué comparto, cuánto invierto en el banco para que me dé buenos beneficios….?
Quizá si todos pusiéramos un poco de nuestra parte, el mundo tendría otro color, el sol brillaría con la misma intensidad para todos, sin distinciones entre personas y países.
Pensemos que cada uno ha nacido donde le ha tocado y que quizá podríamos haber sido nosotros los que hubiésemos nacido en ese tercer o cuarto mundo, ¿pensaríamos como pensamos ahora?
Si nos consideramos cristianos, que seamos capaces de ir con la cabeza alta, recordando que al atardecer de la vida nos examinaran del amor…
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Tratar de personalizar, o de acusar a ciertas personas de un problema tan inmenso, como la penuria de los países más pobres, o la injusticia mundial, no es justo, y además es erróneo.
El llamado "orden mundial", donde se respetan los regímenes dictatoriales, por la no intromisión en asuntos internos de otros países, y se esquilman los recursos de esos u otros países, por necesidades comerciales, no es más que la hipocresía de los países poderosos, y el miedo de los que no lo son.
Hay que cambiar el "orden" actual por algo que conlleve justicia y amor.
Todo lo demás, es seguir igual.
Cuánta demagogia con los pobres!
Tú, Ana, das tu vida por los pobres? SG, haces algo por los necesitados?
Dejaros ya de utilizarlos.
Por lo menos agradeced a Dios y a la Iglesia todo el trabajo que hace por los más pobres.
...Y el papa sigue viajando con un avión fletado para él y sus gurús...
Yo que soy piloto sé muy bien lo que esto cuesta, mi pregunta es... Cuántas bocas se podrían alimentar si viajara en un vuelo regular?
Sábado, 2 de junio
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