La reunión de la FAO y el hambre (¿o serán las ganas de comer?)
04.06.08 @ 21:59:28. Archivado en España
La FAO que es el negociado de la ONU para los temas relacionados con la alimentación y la agricultura está manteniendo una reunión, de las llamadas de máximo nivel, en Roma. Es decir que ha reunido a los máximos dirigentes de un buen puñado de países del mundo para tratar de solucionar la crisis alimentaria que sufre el mundo y, sobre todo, el llamado tercer mundo y que a estas altura ya debe ser cuarto o quinto mundo y que engloba a la nada despreciable cifra de 800 millones de personas que sufren hambre. Número que puede seguir aumentando si los que están reunidos en Roma siguen haciendo lo que hacen igual de mal que hasta ahora y, sobre todo, si no empiezan a hacer algo distinto.
¿Hay motivos para ser optimista? Salvo que te llames Zapatero y seas el presidente del gobierno de España, pues no. Los que están reunidos en Roma no son capaces de resolver los problemas de sus propios países, así que mucho menos van a resolver los problemas del mundo.
En esa reunión no debería haber políticos, siempre pendientes de la foto, de la repercusión en sus países y, si puede ser, y muchas veces puede, a ver si se hace algún negocio a costa de la solidaridad mundial. Lo que debería haber en esa reunión son técnicos que expliquen las medidas que se deben adoptar para que los agricultores de los países ricos no se vean obligados a abandonar su actividad, o dejen de recibir subvenciones para eliminar determinados cultivos, mientras en otros países se mueren de hambre por no tener qué comer. Esto que a simple vista parece paradójico no sólo lo es, sino que es un escándalo de tamaño natural.
Para colmo, en los últimos años muchos gobiernos y muchas empresas vieron un gran negocio en la ecología y los combustibles verdes y decidieron alimentar nuestros coches con los cereales que alimentaban al tercer mundo. ¿Nadie previó que eso llevaría a encarecer esos productos y a poner en riesgo la alimentación de millones de personas? Seguro que sí, pero como son pobres, a quién le importa. Hasta Fidel Castro lo anunció hace mucho tiempo. Pero quién va a hacer caso a Fidel Castro.
¿Qué saldrá de la reunión de Roma? Un montón de diagnósticos y una tonelada de aspirinas con las que aliviar a la humanidad doliente. Soluciones efectivas, ni una. Y después todos a casa felices y contentos porque han estado resolviendo los problemas de la humanidad.¡Casi nada!
Los países del tercer mundo seguirán teniendo dificultades para alimentar a su población y la gente seguirá muriendo de hambre. Porque la gente es muy terca y cuando no tiene qué comer va y se muere. Y además, la mayoría de ellos ni habrá oído hablar de Roma, ni de la FAO, ni de la ONU. ¿Qué se puede esperar? No tienen arreglo.
Cuando regrese Zapatero, Pepe Blanco le preguntará. ¿Qué tal todo? Y aquél le dirá que la alimentación mundial está "en una situación con dificultad" y Blanco le dirá: ya he dicho que yo prefiero a Obama, pero que esperé a decirlo por no interferir. Y Zapatero le felicitará por su astucia porque en la cumbre de Roma todo el mundo quería saber las preferencias de José Blanco sobre el candidato demócrata a la Casa Blanca, seguros de que un pronunciamiento de esa importancia decantaría definitivamente las primarias demócratas. Pero no ha habido interferencias y el partido demócrata ha podido elegir libremente, sin estar condicionado por José Blanco.
Hay que dejarlos. No tienen arreglo.
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Avelino Vallina
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