Estatuto de Cataluña y Tribunal Constitucional
04.05.08 @ 21:10:14. Archivado en España
Pronto tendremos la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto de Cataluña y mucho me temo que su fallo lo será en las dos acepciones, ya que no tengo ninguna confianza en que su dictamen pueda ser independiente de las tesis del gobierno. Como siempre, por otra parte.
Una de las anomalías de esta situación proviene de nuestros ilustres e insensatos políticos que decidieron en su día suprimir el recurso previo de inconstitucionalidad, con lo cual, en este caso, tenemos un estatuto aprobado en referéndum por los ciudadanos de Cataluña y que correría el riesgo de ser tachado en todo o en parte por el T.C. como no acorde a nuestro ordenamiento jurídico. Es cierto que la abstención en el referéndum fue altísima, pero eso no le resta un ápice de legalidad.
Habría sido más sensato mantener el recurso previo en aquellos casos en los que sea preceptivo someter la norma a referéndum o que el gobierno o el Parlamente hubieran solicitado el dictamen del T.C. antes de aprobarlo. Pero claro, pedir sensatez a un político es como pedirle peras al olmo (¡cuánto tiempo hacía que no oía esta expresión!).
Ya se están conociendo algunos adelantos del fallo y la semana pasada se decía que podrían aceptar el que se denominara nación en el preámbulo pero no la bilateralidad en las relaciones con el gobierno del estado.
La postura de CiU, ERC, etc es que el pueblo catalán ya ha dicho lo que tenía que decir al respecto en el referéndum y que si no cabe en la Constitución deberá cambiarse ésta, ya que no puede cambiarse la voluntad popular(?). Técnicamente el argumento es impecable, aunque es fácil argüir que las reglas son las reglas, pero ya sabemos la importancia que los políticos, nacionalistas o no, dan a las reglas cuando éstas van en contra de sus intereses.
Hay comentarios de muchas personas próximas al PSOE que defiende el hecho de que el estatuto de Cataluña diga en su preámbulo que es una nación porque, según ellos, el preámbulo no tiene valor jurídico. Este argumento me parece realmente sorprendente porque, si da igual lo que se diga en el preámbulo, podría también no decirse y daría igual ¿o no? Y también se puede ver de otra manera, como lo que dice el preámbulo no tiene validez, ¿admitirían con igual serenidad de ánimo que en el mismo se defendiera la superioridad de la raza aria o del hombre sobre la mujer o la recomendación de la pena de muerte para determinados delitos? También los hay que dicen que lo de nación es algo sentimental y que, por tanto, cada uno puede sentirse lo que quiera. Supongo que también es sentimental la pertenencia a una cultura, ¿aceptarían de buen grado que en ese preámbulo se dijera que Cataluña pertenece a la cultura árabe o judía o anglosajona?
Estoy seguro de que habría un buen puñado de "intelectuales" y columnistas dispuestos a defender esas tesis si con ello ayudasen al gobierno de sus entretelas, fuese éste del color que fuese. Pero esto es otra historia y me temo que ya no tiene arreglo.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/163332
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Avelino Vallina
autor
Contacto








