Tres problemas para una legislatura
11.04.08 @ 20:45:53. Archivado en España
Esta legislatura tendrá varias cuestiones acuciantes, nada nuevas, pero que están requiriendo una atención inaplazable. Veamos las más importantes.
Energía. Con el petróleo cada vez más caro, muy por encima ya de los 100 dólares el barril, resulta suicida no abordar de manera decidida el estudio de una nueva política energética. Las plantas nucleares están llegando a su fin de vida útil y la moratoria nuclear sigue en vigor. La proliferación de aerogeneradores comienza a ser un problema estético y ecológico (muertes de aves, ruidos, etc.), lo que demuestra que las llamadas energías limpias no son necesariamente inocuas, como nada de lo que hace el hombre. Todo tiene pros y contras. ¿Seguirán nuestras cabezas pensantes cruzados de brazos viendo cómo suben el gas y el petróleo y diciendo que ellos no pueden hacer nada?
Agua. Vivimos en un país en el que en su dos terceras partes, o más, la lluvia es escasa y pasa por tradicionales periodos de sequía; algo que ya ocurría antes del tan cacareado cambio climático. Durante treinta años no se ha hecho prácticamente nada porque hacer pantanos era de derechas e impopular. Es cierto que lo hicieron impopular los mismos partidos de izquierdas, pero esa es otra historia. La cuestión parece clara: en un país en el que llueve poco y de manera desigual no parece ninguna locura almacenar el agua cuando llueve (pantanos) para redistribuirla a los lugares donde se necesite cuando no llueva (trasvases). Tampoco parece ninguna locura hacer desaladoras en puntos estratégicos de la costa. Pero nuestros queridos políticos han hecho a los pantanos y trasvases de derechas y a las desaladoras de izquierdas; de modo que si gobierna el PSOE sólo harán desaladoras y si gobierna el PP... ya veremos.
Por cierto, todos nos hemos reído con la obsesión del dictador por inaugurar pantanos y su discurso sobre "la pertinaz sequía". Sería divertido ver cómo estaría ahora la España seca y la no tan seca si no existieran esos pantanos. (Y que conste que no soy un defensor de la dictadura. Es lamentable tener que decir esto a estas altura, pero la indigencia mental de algunas personas lo hace necesario).
Crisis económica. Espero que ahora que ya han pasado las elecciones se pueda decir que estamos de lleno en una crisis económica. Hace varios meses, desde mitad del año pasado, ya sabíamos que nos encaminabamos hacia ella, pero nadie quería hacer caso y, lo que es peor, el gobierno menos que nadie. Ahora que ya empiezan a admitir la existencia de la crisis y que cada vez que sale un nuevo pronóstico hace bueno al anterior ¿qué es lo que piensa hacer el gobierno?. Las medidas apuntadas por Zapatero en el debate de investidura están bien, pero es como querer tratar el cáncer con aspirinas.
Estos tres asuntos son de la suficiente gravedad y urgencia para requerir un pacto de estado. Esperemos que nuestro gobierno se nombre de una vez, ya hace más de un mes que se han celebrado las elecciones y que sabemos quién va a ser el presidente de gobierno; así que a ver si se dan prisa que tienen mucha faena por delante. Por su parte, el PP tiene una gran responsabilidad como principal partido de la oposición, así que es preciso que dejen de pelearse por controlar el partido, deben decirle a los medios que les azuzan que no están en esa guerra (espero que no lo estén) y les recomienden dedicarse a su profesión: informar y opinar. Si desean controlar un partido ya saben lo que tienen que hacer: fundar uno. (Qué gran ocasión tiene Rajoy de despegarse de compañías tan perniciosas y que tanto le han perjudicado. Lástima que no se atreva a darles con la puerta en las narices).
Pero mucho me temo que no veremos grandes novedades en ninguna de estas tres cuestiones que acabo de exponer y que el gobierno seguirá como hasta ahora: con el paraguas abierto y esperando a que escampe. El problema es que algunos empiezan a estar calados hasta los huesos y la humedad es muy mala.
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Respecto a la crisis, me temo que no estoy de acuerdo. Vivimos en una región que no ha logrado recuperarse por completo de la crisis de los años ochenta del siglo pasado. Zonas como las cuencas mineras siguen sufriendo sus consecuencias. Las oportunidades de trabajo en Asturias no tienen nada que ver con las que hay en Madrid, Barcelona o Valencia. Y yo no he visto suicidarse a ningún rico. Pero hubo crisis. ¡Vaya si la hubo!
En el plano económico ¿Crisis? Sí, pero solo para algunos, el mejor lema para escenificar esto sería "me creere la crisis cuando los ricos se suiciden", que yo recuerde la clase trabajadora lleva en crisis desde siempre. Me pregunto durante la anterior legislatura ¿Cuando el PP critico la política económica del PSOE? Nunca, solo al final por puro oportunismo...
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Avelino Vallina
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