Las elecciones en Asturias
28.02.08 @ 08:39:02. Archivado en Asturias
Anda el ala izquierda de la política asturiana muy soliviantada con la presentación como número uno al Congreso del actual alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo. En su línea de ofrecer un talante moderado, responder a cada insulto con una sonrisa (Zapatero dixit) y evitar la crispación, los cargos del PSOE y otros simpatizantes y afines no han hecho otra cosa que dedicar insultos al mencionado candidato. Por supuesto, ni una idea confrontada, ni un argumento razonado; se trata de atacar su condición de alcalde de Oviedo, algo que, por lo que se oye, invalida para ser buen candidato al Congreso por Asturias, y muchas alusiones de carácter personal.
Pero hay una cosa en la que esta izquierda nuestra de consigna, y poco/nada más, se ha fijado y repite incansablemente (ya conocemos al disciplinado militante de izquierdas que sigue las consignas ciegamente sin importarle mentir o hacer el ridículo): la boina de Gabino de Lorenzo.
Estos defensores de la diversidad cultural, que estarían dispuestos a partirse el pecho por defender el derecho de los catalanes a usar la barretina o el de los vascos a tocar el txitu, se dedican a hacer befa y mofa del alcalde ovetense por usar boina. Yo deduzco de todo esto que la boina no es progresista, ni tampoco forma parte de la tradición asturiana y española, pero de ahí a hacer burla constante del uso de la misma me parece que hay un buen trecho.
Me sorprende no haberles oído nada al respecto cuando en el anterior gobierno del Principado el Consejero de Justicia se vestía con un atraje de gala típico regional. Es cierto que, a mi modo de ver, era muy elegante y aunque hay que reconocer que resultaba un tanto pintoresco, a mí no perecía mal el intento por dignificar el traje tradicional asturiano. No sé por qué hemos de ver como algo natural a un escocés vestido con su traje típico y no podemos ver a un asturiano o de cualquier otra región de España vestido a la usanza tradicional si no es para participar en algo relacionado con el folclore. Pero, insisto, nadie, afortunadamente, se burló de aquel Consejero. Tampoco veo yo a ninguno de estos mordaces críticos burlándose de una mujer árabe con pañuelo o de un marroquí con el caftán o de la boina de Che Guevara.
En fin, no seré yo quien me manifieste partidario de promover el uso de la boina entre los hombres asturianos, pero me llama la atención tanta burla hacia una prenda que quien más quien menos ha visto y todavía hoy ve usar a personas de su familia más o menos próxima con total naturalidad.
Supongo que, siendo coherentes con su pensamiento antiyanqui preferirían mucho más que el candidato del PP fuera tocado con una gorra con visera, zapatillas de deporte y, a ser posible, con la cintura de los pantalones bastante más abajo de lo que recomienda la prudencia.
Lo peor de todo es que esta izquierda nuestra va a sufrir mucho en un futuro cercano, porque, según un estudio de SADEI la población asturiana envejece de manera alarmante y la pirámide de población se invierte peligrosamente. Esto, aparte de los problemas que para la renovación de los puestos de trabajo de los jubilados, el pago de las pensiones y el sostenimiento de nuestro sistema de salud, cuestiones todas ellas a las que dedican sus mejores esfuerzos nuestros gobernantes cuando no están en campaña electoral (?), plantea un problema singular a nuestra izquierda antiboina, porque las personas tienen la fea costumbre de perder pelo según van ganando años y cuando la alopecia es considerable tienden a cubrirse para evitar el frío del invierno o el sol abrasador del verano. Por ello, si nuestra izquierda sigue odiando la boina y no le gusta la gorra yanqui, ¿obligará a los varones de cierta edad a ir destocados? ¿O será ello una imaginativa solución al envejecimiento de la población diezmándola por medio de pulmonías o insolaciones causadas por llevar la cabeza monda y lironda expuesta a los fenómenos meteorológicos?
En fin, esta es la izquierda que nos gobierna que no encuentra otro modo de hacer política que con ataques personales a sus adversarios. ¿Pensar y elaborar propuestas? ¡No, por Dios, no se vayan a hacer daño! Además en esta campaña ya tienen el trabajo hecho porque siguen repitiendo las mismas promesas de la pasada. Es lo bueno de no cumplir las promesas electorales, que en la siguiente campañas puedes repetir las mismas, no hace falta inventarse nuevos embustes. En esta ocasión incluso lo tienen más fácil porque se ha caído del cartel la eliminación del peaje del Huerna ¿Porque ya está cumplido? ¡Que va! porque ya ni lo prometen. Eso sí, han ideado unos descuentos por número de viajes mensuales que sólo se pueden conseguir utilizando el telepeaje, de tal forma que o te pasas todo el día yendo y viniendo a León o el ahorro no te da ni para pagar lo que te cobrará el banco por el uso del sistema. ¿Por qué será que cada vez que el PSOE inventa algo para ayudarnos siempre terminan ganando los bancos? Seguro que Álvaro Cuesta o el presidente Areces nos lo pueden explicar. Yo, por ahora, no termino de entenderlo.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Avelino Vallina
autor
Contacto


