Toca hablar del debate
26.02.08 @ 20:11:49. Archivado en España
Hoy parece inevitable hablar del debate. Supongo que si los debates electorales entre los diferentes candidatos fueran algo habitual, como debería ser, y no un acontecimiento fuera de lo común, no les daríamos más importancia que la que tienen, que no es demasiada.
Dejando aparte los requisitos y las condiciones más propias de estrellas de la canción o del espectáculo que de dos líderes políticos solventes que pretenden resolver los problemas de nuestro país; y sin incidir demasiado en la sobreactuación del moderador que estuvo fuera de lugar cada vez que tomó la palabra, como muestra baste recordar cuando advirtió a los candidatos que no cayeran en la descalificación personal; el debate no aportó nada nuevo, como no podía ser de otra manera. Los dos candidatos se mostraron tan alejados de los problemas cotidianos de la gente como suele ser habitual y los dos se limitaron a repetir machaconamente los argumentos y descalificaciones que llevamos escuchando en los últimos ocho años. Sí, he dicho bien, en los ocho últimos años, porque Zapatero, y ésa fue la parte débil de su discurso, quiere ganar de nuevo haciendo de oposición a Aznar, lo que, más que cansino, comienza a resultar ridículo.
Rajoy, algo más brillante dialécticamente y, según fue avanzando el debate, menos tenso que Zapatero, no ha expuesto tampoco ninguna idea de por dónde debe ir España en los próximos año para solucionar los problemas que tenemos y los que comienzan a asomar por el horizonte. Y no lo tenía tan difícil y más ante un candidato que dice preocuparse por las políticas sociales y acaba de anunciar un aumento de la duración de las hipotecas para las rentas más bajas; modificación que será gratuita, dice el Sr. Solbes, supongo que refiriéndose a los gastos de modificación del préstamo, porque lo que no será gratis de ningún modo serán los intereses que se deberán pagar al banco por la mayor duración del préstamo. Quiere esto decir que esta medida anunciada a bombo y platillo prolongará la duración del crédito hipotecario que será más fácil de pagar al disminuir la cuota mensual, pero que traerá consigo un mayor desembolso total para la adquisición de la vivienda, ya que las cargas financieras aumentarán. ¿No tenía Rajoy argumentos para rebatir esta propuesta o explicarla, al menos, para que se viera que no se regala nada, más bien al contrario, y que los más beneficiados por la misma son los bancos más que los particulares?
Pero el debate ha puesto de nuevo de manifiesto la paupérrima situación de nuestra prensa. Daba pena ver en las tertulias organizadas por varias cadenas de radio y televisión, en las que había políticos y periodistas, cómo, salvo honrosas excepciones, era imposible distinguir por los análisis que hacían a unos de otros, es más, en algunos casos eran más parciales y menos ponderados los comentarios de los periodistas que los de los políticos.
Sin haber visto el debate se podría haber dicho sin miedo a equivocarse qué medios de comunicación darían ganador del mismo a uno u otro de los candidatos. Y así ha sido, lamentablemente. Los grandes medios, en general, están llegando a un grado de “forofismo”, valga la palabra, que dan auténtica pena o pavor, según se mire.
Pero, también en esto, como en todo, hay grados. Cuando se produjo el debate entre Solbes y Pizarro, la mayoría de los medios reconocieron la victoria del primero. Sin embargo, en este caso, en que se podría decir que ha habido un empate, ningún medio se inclina por esa alternativa y todos dan ganador al “suyo”.
Creo que debemos preguntarnos ¿dónde están los periodistas serios y solventes de este país? ¿No hay ninguno que pueda hablar y hacer análisis político dejando de lado sus propias convicciones? ¿O quizás lo que ocurre es que todos están sometidos, sin remedio, a los intereses de sus accionistas y por eso defienden, a veces contra toda lógica, al partido que creen que favorecerá más esos intereses?
En resumen, el debate ha sido como un vaso de agua con sifón y sólo ha servido para poner al descubierto una vez más, por si no lo tuviéramos suficientemente claro, las vergüenzas de unos medios de comunicación que siguen ahondando el pozo en el que han enterrado su credibilidad.
Comentarios:
Dudo que haya propuestas en el próximo debate. Es más, dudo que las haya nunca por parte del PSOE o del PP. Están demasiado acostumbrados a la política de trazo grueso y bronca.
Respecto a los periódicos, totalmente de acuerdo.
Yo sigo pensando que esta vez tenemos una gran ocasión porque hay alternativa al PSOE y al PP: UPyD. Sería una pena dejar pasar esta oportunidad de crear un tercer partido nacional con una representación suficiente.
Saludos.
La única medianamente neutral y centrada nuestra humilde Nueva España.
Bueno verdaderamente no han contado nada nuevo, dicen los "entendidos" que las propuestas de futuro las oiremos en el próximo debate.
Esto de los debates puede ser contraproducente para el PP, como tenga un "efecto llamada" a la participación podríamos ver una nueva victoria de Zapatero, y ¡ay! de este país como no aumente sus escaños...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Avelino Vallina
autor
Contacto


