La Consejería de Educación o el paraiso de los prejuicios
16.04.07 @ 22:20:21. Archivado en Asturias, Gijón
La indigencia mental junto con los prejuicios de los que rigen la Consejería de Educación del Principado de Asturias, con el Consejero Riopedre y el presidente Areces a la cabeza, hacen que la chapuza en la organización de la educación en Asturias sea la nota dominante en las dos últimas legislaturas.
Hace cinco años eliminaron unidades en varios colegios concertados. En muchos casos esos colegios tenían una demanda de plazas muy superior a las que podían ofrecer, pero para la Consejería ése era un detalle menor, ya que pretendían cubrir plazas vacantes en las escuelas públicas con los alumnos cuyos padres preferían otro tipo de enseñanza y optaban por colegios concertados.
La mayoría de esos colegios recurrieron, llegaron a los tribunales y éstos, finalmente, les dieron la razón, por lo cual la Consejería hubo de restituir las unidades eliminadas. Eso ocurrió tres años después y algunos de los alumnos que en su día se quedaron sin plaza en el colegio que habían elegido sus padres regresaron al mismo, otros padres optaron por dejarles en los colegios a los que habían ido y evidentemente los colegios sufrieron unos perjuicios considerables en su organización de medios materiales y humanos y, cómo no, en pérdidas de alumnos que, por no tener unas mínimas garantías de poder continuar en los ciclos de Enseñanza Primaria, por falta de plazas, decidían no ingresar en la Enseñanza Infantil. Una consecuencia de ello es que, en estos momento y mientras no se disipen por completo los perjuicios causados en su día, algunos cursos, en algunos colegios, pueden tener menos alumnos que las plazas concertadas.
Basándose en esto, la Consejería de Educación ha comunicado la eliminación de alguna unidad en estos colegios. Es decir que no sólo no hace frente a los perjuicios causados por la decisión tomada en su día y que los tribunales declararon no ajustada a derecho, sino que se sirve de esos mismos perjuicios para justificar ahora nuevos recortes.
Se da la circunstancia, además, que en uno de esos colegios que yo conozco de cerca, el año pasado se concertaron cuatro unidades de Enseñanza Infantil, de modo que, de consolidarse la eliminación de la unidad de Primaria, habrá numerosos alumnos de Enseñanza Infantil que no podrán continuar en Primaria por carecer de plazas.
Éstas son las consecuencias de estar gobernados por quienes entienden la libertad como la posibilidad de escoger lo que ellos digan. Para ellos la mejor enseñanza es la pública y ésa es la que desean hacernos tragar a todos, nos guste o no, y el que quiera otro tipo de enseñanza, como dicen algunos, que se la pague. Cómo si no pagáramos la concertada. ¿O es que no se paga con nuestros impuestos?.
Otro botón de la muestra de los prejuicios de nuestros dirigentes es la ayuda para libros de texto que se sacaron de la manga el pasado año. No optaron por un sistema de préstamo, como el que hay en otras Comunidades Autónomas, algo que es bueno para la ecología, menos derroche de papel, y para la economía, menos desembolso en libros de texto cada año. Tampoco han querido dar vales canjeables por libros o un sistema similar que exija que el dinero se emplee únicamente para adquirir libros de texto. No han querido oír a nadie. Han optado por la fórmula más sencilla, demagógica, cara e injusta. Dan una cantidad fija por cada hijo que curse Enseñanza Primaria o Secundaria, a todo aquel que lo solicite, con una única condición, que la renta familiar no supere los 60.000 euros anuales. Da igual que tenga usted un hijo o veinte. Si tiene un hijo y una renta familiar de 59.999 euros, recibirá la ayuda de libros, en cambio si su renta familiar es de 60.001 euros no recibirá ayuda, lo mismo da que tenga un hijo, que tres que quince.
En un país con la tasa de natalidad más baja de Europa y en una región con la tasa de natalidad más baja de toda España, no hay ni una solo ayuda a la familia. Y ni siquiera la ayuda para los libros de texto tiene en cuenta el número de hijos, ni ningún trato especial para las familias numerosas. Así son nuestros políticos. Cuando en toda Europa hay sustanciosas ayudas a la natalidad, en España hay estudios que dicen que tendríamos que tener 20 hijos para recibir las mismas ayudas que una familia alemana.
Tenemos un tremendo problema de envejecimiento de la población, pero nuestros políticos no es que no piensen en el futuro, no piensan ni tan siquiera en la semana que viene.
Estas personas han debido de sufrir mucho cuando eran niños para que sólo con oír la palabra familia les salgan esos sarpullidos. Pero tenemos unos eficientes psiquiatras en el SESPA que estarán encantados de ayudarles a superar sus traumas, yo les animo a que acudan a ellos a ver si así dejan de vengarse en nosotros.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/88217
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Avelino Vallina
autor
Contacto








