El alma se serena
29.03.07 @ 20:32:22. Archivado en España
Tengo que empezar diciendo que me he quitado un gran peso de encima. Andaba yo muy preocupado pensando cómo se sentiría el agresor del Sr. Aguirre después de escuchar que el PNV no pensaba cesarle en sus cargos (sí, no era un militante de base, no, parece que tiene algún carguillo, supongo que además del de rompeh…), porque el pobre hombre ya tenía bastante con su arrepentimiento. Algo así como: déjalo, pobre, que ya tiene bastante con lo que tiene. Había quedado yo muy desasosegado después de oír eso porque, aunque resulta metafísicamente imposible que alguien que no es nacionalista se ponga en la piel de otro que sí lo es, me hacía una idea bastante precisa de lo que debe sentir una persona en la que se concitan tantísimas virtudes (nacionalista, miembro de un partido centenario, víctima del estado opresor, bueno en la esencia, la conciencia y la práctica) vencido por la cólera araniana, conducido por la ira defensora del jefe agraviado y humillado, al tener que dar cuentas a un juez del estado usurpador, caído en fin en arrebato místico e irrefrenable para lanzar su pierna convertida en rayo vengador contra la entreidem del Sr. Aguirre. Pero aún me condolía mucho más con ese hombre al hacerme una vaga idea de lo que debe sentir una vez vuelto en sí de su arrebato místico y darse cuenta de que había realizado una acción incompatible con su naturaleza serena de buen nacionalista.
¿Quién, que se ponga por una milésima de segundo en la piel de este hombre, osará pedir su cese?: nadie que no sea un insensible malnacido, amigo de la crispación y enemigo del nacionalismo vasco.
Sin embargo, a pesar de este ejercicio de introspección y empatía, un cierto malestar rondaba mi espíritu, sin que fuera capaz de identificar la causa del mismo. Pero alguien vino a abrirme los ojos y a serenar mi ánimo. Querido, me dijo, el eximio D. José Blanco López, al que algunos miserables llaman Pepiño, ha vuelto a demostrarnos que su talla moral e intelectual está al alcance de muy pocos y por fin ha hablado de la agresión del Sr. Aguirre y ha dicho alto y claro, para que nadie tenga dudas, que el Sr. Aguirre… no es militante socialista.
¡¡¡Uuuffff!, menudo peso me he quitado de encima.
¡Ahora!, lo que espero con impaciencia son las declaraciones del Sr. Polanco y del Sr. González, expresidente del gobierno, cuando se enteren del caso y nos hagan su interpretación en relación con el guerracivilismo, la revancha y el ambiente prebélico.
¡Atentos!.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/84503
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Avelino Vallina
autor
Contacto








