Extrema derecha y extrema izquierda
19.03.07 @ 20:30:17. Archivado en España
Se oye hablar mucho últimamente de la extrema derecha y de su participación en las manifestaciones convocadas por el PP, la AVT o el Foro de Ermua. La prueba de su participación en las mismas se apoya en que algunos portan banderas predemocráticas, es decir, la bandera con el escudo del régimen anterior, o en los insultos proferidos contra el gobierno, su presidente o determinadas instituciones.
Desde el gobierno, el PSOE y otros grupos de oposición nos advierten del resurgir de grupos de extrema derecha vinculados al PP, recalcando las concomitancias de éste con aquellos, lo que demostraría, por una parte, la dudosa entidad democrática del principal partido de la oposición, puesto que no los rechaza, así como el peligro que encierran esos grupos (y, por tanto, el PP) de ideología totalitaria.
El pasado sábado en La Nueva España una candidata del PSOE a la Junta General del Principado reprochaba a la candidata del PP a la alcaldía de Gijón su falta de memoria sobre determinados crímenes de la extrema derecha en España desde la muerte de Franco.
Pues bien, yo creo que todos deberíamos hacer un pequeño acto de reflexión y reconocer unos cuantos hechos que son más que evidentes para cualquier observador mínimamente respetuoso con la realidad de los acontecimientos y no entregado a la simple propagación de determinadas consignas.
Lo primero es dejar sentado que yo desconozco si entre las personas que se han manifestado últimamente con el PP, la AVT, el Foro de Ermua, etc. ha habido miembros de la extrema derecha, es más, supongo que sí los ha habido, e incluso estoy dispuesto a aceptar sin discusión que los que portaban banderas preconstitucionales lo eran; de hecho, no se me ocurre qué otra ideología puede tener una persona que se sienta identificada con lo que representa esa bandera. Ahora bien, poner el acento en esas ínfimas minorías cuando no ha habido ningún motivo para identificar a la mayoría de los participante con ellas es, cuando menos, exagerado y, en muchos casos, de una evidente mala fe.
Pero, es preciso decir inmediatamente que los principales y más numerosos problemas que ha tenido nuestra democracia han venido, sobre todo, de la mano de la extrema izquierda, que no es que parezca resurgir, sino que siempre ha estado presente en nuestra vida política, con partidos dentro del sistema y con otros fuera del mismo que han puesto en jaque nuestra convivencia desde la muerte de Franco.
FRAP, GRAPO, Terra Lliure, Batasuna, ETA, son nombres de grupos de extrema izquierda; sus robos, extorsiones, secuestros, atentados, víctimas y muertos superan con mucho a los que ha cometido la extrema derecha en el mismo periodo. Todos son injustificables, pero en orden de magnitud no tienen comparación.
Algunos de esos grupos han estado en nuestras instituciones y lo siguen estando de alguna manera, como Batasuna y otros que están en la mente de todos.
Así que, desde luego que no sería nada bueno que la extrema derecha resurgiese, pero no veo el mismo recelo ante los partidos de extrema izquierda que ya están entre nosotros.
Tampoco se mira con el mismo recelo banderas tan poco democráticas como la franquista, como es el caso de las banderas de la antigua URSS o de Cuba. Nuestra izquierda se manifiesta con ellas o a su lado sin ningún rebozo. Las efigies del Che o de Lenin no parece que alarmen al PSOE, ni a IU, pero tampoco parecen hacerlo al PNV o a CIU y, sin embargo, no creo que nadie ponga en duda que son de extrema izquierda o revolucionarios y, desde luego, nada democráticos.
La izquierda ha ido pervirtiendo los significados de algunas palabras y hemos oído machaconamente llamar fascista a ETA, lo que al final trae como consecuencia que se identifica todo lo malo con el fascismo. Es evidente que el fascismo lo es, pero ETA no es fascista, es de extrema izquierda y tan erróneo es llamarla fascista como es designar de ese modo al régimen de Castro. Cabe llamar fascista al régimen de Pinochet o la dictadura militar argentina, pero no así a los estados de la antigua URSS o a Cuba, éstos son totalitarismos de izquierdas, mientras que los primeros lo son de derechas.
ETA, por ejemplo, no desea para el País Vasco un régimen fascistas, quiere un régimen socialista, lo ha declarado hace sólo unos días, una vez más, Otegi.
Si aceptamos que denominen tigre de bengala a un tiburón que devoró a una persona en el mar, terminaremos por no saber distinguir a estos dos animales y aunque los ataques de ambos pueden resultar igualmente letales, son distintos y es necesario saber distinguirlos si queremos defendernos de ellos eficazmente.
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Un saludo.
Y dicho todo lo anterior, añado que extremos siempre habrá, lo importante es que estén controlados por el sistema democrático y por los partidos que lo componen.
Siendo así no habrá problema, pero ¿el PP controla a aquellos que dicen que las elecciones pasadas fueron un golpe de estado, que el PSOE estaba detrás del 11-M, que la policía y los jueces han seguido la conspiración para derribar al gobierno anterior, que a Zapatero hay que fusilarlo, que la homosexualidad es cosa de maricones, perdón, que es una degeneración, que nos acercamos al estado de pre-guerra de hace 70 años...?
Por último, lo de las banderas en las "manis" se puede juzgar como a cada uno le guste, pero el "aguilucho" tiene una connotación de golpe de estado contra un sistema democrático, con guerra y 40 años de dictadura: eso es historia objetiva y cada uno que lo catalogue como le de la gana. Por el contrario, la bandera republicana tiene una connotación más democrática (haya sido bueno o malo el que gobernó bajo ella, que también va por gustos) y las banderas del Che o de Lenin tienen una connotación nostálgica e idealista que en España no han derribado democracias.
Y no es que a mí me gusten, pero hay que reconocer que no es el mismo dolor el que causa ver un "aguilucho" que al Che.
Todos los grupos de extrema izquierda que has citado son ilegales y enemigos de todos los grupos democráticos: ningún partido de izquierda democrática avala a esos GRAPO, ETA, etc. que has citado. Sin embargo, la extrema derecha es muy amiga del PP, que la lleva a sus "manis" y dejan oir sus proclamas como "Zapatero, tú como tu abuelo" (fusilado por los fascistas). ¿O esto lo dicen militantes de base del PP?.
Ya en esto hay una diferencia. Pero, considerando que en España sí hay ultraderecha y no es en los grupúsculos muy minoritarios, ¿dónde está?. ¿Buscamos en el partido fundado por un ministro de Franco, el cual hacía fuerte oposición por la derecha a UCD?.
Por otra parte, lo de denominar fascita a ETA es algo que usan también los parlamentarios del PP, ya que estamos todos convencidos que la presunta ideología de Batasuna tiene unos medios fascistas, aunque ellos se definan de otra forma. No es una ...
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Avelino Vallina
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