Regreso con un Homenaje
31.07.08 @ 11:27:40. Archivado en Valores Humanos, Superación Personal
Hace ya mucho tiempo que no he estado por aquí. Tras un increíble proceso de recuperación de un accidente que me ha dejado con una gran invalidez, estoy de vuelta y poco a poco espero ir ganando fuerzas para mantener al día este blog.
Lo hago porque muy a pesar de todo estoy agradecido por el hecho de poder estar vivo. También porque tome la decisión de no dejarme derrotar, sino de seguir adelante con la vida que tengo y poder compartir con tantos como pueda, la certeza de que a pesar de la más terrible de las circunstancias, podemos seguir adelante.
Pero al pensar que escribir hoy cuando vuelvo al blog, he decidido rendir un homenaje a quien, después de Dios me ha ayudado, a regresar poco a poco a la vida aceptando mi nueva condición, y en especial con la capacidad de sonreír a pesar de todo.
Sufrir un accidente, en especial cuando es el resultado del descuido de otra persona que por venir distraído te lesiona, plantea una encrucijada en la que debes decidir entre tirar la toalla y no luchar más y vivir en tu nueva condición enfrentándola con optimismo y valentía.
No fue fácil, pero yo he decidido enfrentar mi nueva condición con valentía y optimismo. Lo repito la decisión no ha sido fácil, pero aquí estoy sintiéndome especialmente afortunado.
Afortunado porque he aprendido y estoy aprendiendo mucho. En especial, estoy valorando mucho más le increíble experiencia de vivir y como nunca aprendiendo a vivir disfrutando de nuestro mayor patrimonio: mi mujer, mis hijas, familiares y mis amigos.
Rindo especial homenaje a mi mujer. Porque en medio de los momentos más difíciles una sonrisa ha florecido cambiado el aroma de cada circunstancia, fortaleciendo en mí el deseo de seguir adelante. Admiro su capacidad de asumir toda la responsabilidad de mi casa he incluso de tirar de mi silla de ruedas. Aprecio su amor incondicional y su siempre convicción de que juntos podemos seguir adelante y sobre todo haciéndolo felices construyendo nuestra familia.
Gracias querida, solo me resta decir como este tango "No pares, quiero estar en tus brazos".
Enrique Romero Aguilar
autor
Contacto


