Cuenta Laura Daniele en Abc que muchos españoles pagan sus impuestos como el resto de los ciudadanos, pero no pueden optar por la casilla de la Iglesia, al no estar obligados a realizar la declaración de la Renta porque sus ingresos no llegan al mínimo que fija Hacienda, no han tenido dos pagadores durante ese año fiscal, etcétera. Se trata, según cálculos estimativos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), de unos 10 millones de ciudadanos.
El sistema de financiación que estrena este año la Iglesia Católica en España fue ayer el centro de debate de la conferencia impartida en el Hotel Astoria de Valencia por Fernando Giménez Barriocanal, gerente de la Conferencia Episcopal Española y decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Autónoma de Madrid. Con un lenguaje próximo y ameno esta gran autoridad en materia económica analizó en el acto organizado por el Foro de Opinión el nuevo rumbo que debe emprender la Iglesia para hacer viable la autogestión y "alcanzar la mayoría de edad en materia de financiación".
La Iglesia hace el bien y merece se le ayude para que lo siga haciendo. Y puede ser ayudada por los católicos, para quienes colaborar con ella es un deber de corresponsabilidad, y también por aquellas personas que lo deseen porque la valoran.
Mucha gente, sacerdotes incluidos, a lo largo de la presente Campaña del Sostenimiento de la Iglesia (“Marca la X en favor de la Iglesia Católica en tu Declaración de la Renta”), me habéis preguntado: ¿Cómo podemos hacerlo los que no hacemos la Declaración porque no llegamos a unos ingresos de 22.000 euros anuales?.
HA LLEGADO la hora de hacer la declaración de la renta. Lentamente, los ciudadanos hemos ido adquiriendo conciencia de la obligación de contribuir a los gastos sociales. Nos ha costado un poco comprender que si tenemos derechos, también tenemos deberes. Más nos ha costado llegar a comprender que tenemos el deber y el honor de contribuir con nuestra aportación a sostener los gastos de la Iglesia. Durante demasiados siglos, los cristianos de a pie se sentían eximidos de esta obligación. Es verdad que con su trabajo y sus «diezmos» ayudaron a levantar templos y ermitas, pero con frecuencia eran los reyes o los nobles los que fundaban santuarios y capellanías.
La aportación de la Iglesia a la sociedad española es incuestionable. Cualquier análisis mínimamente serio concluye que las instituciones de la Iglesia aportan a la sociedad mucho más de lo que ésta le entrega, desde el punto de vista financiero.No parecería razonable que cesara el régimen de colaboración económica del Estado con la Iglesia. Aunque algunos demandan que la Iglesia tiene obligación de autofinanciarse y, llegado ese momento, cesar las ayudas estatales, la realidad es que el acuerdo no dice eso. En concreto, el Acuerdo solo contempla una declaración de propósitos por parte de la Iglesia. Además indica que, en el caso de que se llegara a una situación de autosostenimiento, Iglesia y Estado se pondrían de acuerdo para sustituir el sistema actual por otros mecanismos de colaboración.
Es tiempo de hacer la renta. Nos disponemos a poner o no poner la x en la casilla de aportación a la Iglesia Católica. Aquí se puede hacer lo que uno quiera, pero mis argumentos valen tanto como los contrarios. Por tanto, déjenme que los exponga. No pertenezco a la Iglesia a la que amo por razones folclóricas. Ni siquiera me atraganto al decir que mi fe es regalada.
El obispo de Alcalá de Henares, Jesús Catalá, recordó ayer que «los sacerdotes cobran menos de 800 euros y los obispos menos de mil. Somos mileuristas». Y añadió: «Ya está bien de engañar a la gente con los dineros y los poderes de la Iglesia, que ha servido para que varios Gobiernos manipulen».Catalá hizo estas manifestaciones en una rueda de prensa para informar sobre la campaña para animar a los contribuyentes a marcar la equis en la casilla de la Iglesia en la declaración del IRPF.
El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, señaló que el campo de actuación de la Iglesia "no son las declaraciones, sino los acuerdos entre la Iglesia y el Estado". Así, destacó que con el nuevo modelo de financiación "la Iglesia no recibe un sólo euro del Estado para su sostenimiento" y que debe ingresar más de 185 millones de euros con la asignación tributaria de este año "para cubrir sus necesidades básicas".
Nos encontramos de nuevo ante la Campaña de la Declaración del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La Campaña de este año reviste una importante novedad, después del Acuerdo alcanzado entre la Iglesia y el Estado Español sobre la revisión del sistema de la asignación tributaria.Dicho Acuerdo supone, entre otras cosas, el aumento al 0,7 de la cantidad de quienes marquen la “X” en la casilla a favor de la Iglesia católica y la renuncia por parte de la Iglesia al complemento presupuestario del Estado y a la exención del IVA. Esta novedad sustancial exige una mayor concienciación de los católicos. Desde ahora vamos a depender de la voluntad de los contribuyentes y de las aportaciones de los fieles a través de diversos cauces de ayuda y colaboración. La Iglesia se financiará, fundamentalmente, con las aportaciones de los fieles católicos.
Muchas parroquias españolas reparten hoy la publicación 'X tantos', en la que explican a que destina la Iglesia católica lo recaudado en el IRPF. En formato periódico y a lo largo de 20 páginas, el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia de la Conferencia Episcopal Española (CEE) explica a los feligreses mediante tribunas de opinión, noticias, reportajes y entrevistas que 'el sostenimiento económico de la Iglesia depende de los católicos', los pormenores sobre marcar la casilla de la Iglesia en la Declaración o el nuevo modelo de financiación de la Iglesia, entre otros temas.
Queridos amigos todos: Hace ya algunas fechas que he recibido desde Hacienda, como muchos ciudadanos, el Borrador de la Declaración de la Renta que he de presentar este año. El Ministerio de Hacienda explica, informa, da facilidades para que todos hagamos nuestros deberes del modo más justo y más cómodo posible… por el bien de todos.Efectivamente, lo que cada uno aporta con los impuestos, es bien para todos.
Sábado, 26 de julio
Daniel Salsamendi
Alfonso Saborido Salado
Ricardo Próspero Morales
Julián Moreno Mestre
Francisco Margallo
José María Rodanés Martínez
Rodrigo del Pozo Fernández
Francisco Baena Calvo
Vicente Haya
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Jaime Vázquez Allegue
Sor Gemma Morató
Julio Enrique Parada Contreras
Ana Bou