El fin de la justicia
10.02.11 @ 20:57:39. Archivado en Política, Sociedad
Al final, todo tiene su principio y su por qué. Durante la última década hemos ido desterrando paulatinamente de nuestra sociedad la responsabilidad de los actos y, al final, las normas y –por añadidura- la justicia no sirven para absolutamente nada. Ya desde pequeños, los niños aprenden que todo lo que hagan es disculpable y, por tanto, ninguno de sus actos merece la aplicación de un castigo. De este modo, hoy en día, los desperfectos ocasionados por unos jóvenes –por ejemplo, romper los espejos de varios coches- son vistos como gamberradas; una persona puede cometer un millón de hurtos y –al tratarse de un delito menor- estar en la calle al minuto siguiente; un adolescente puede casarse con 14 años, conducir con 16, follar con 15, drogarse con 12 y abortar con 16, pero para ser juzgado es tratado como si fuese un niño de teta.
autor
Contacto


