La igualdad de la mujer
09.12.09 @ 14:16:59. Archivado en Cultura, Sociedad
Durante los periodos de crisis, cada uno agudiza el ingenio como puede. La propietaria de una tienda de lencería en Martos –Jaén-, por eso de llamar la atención, decidió colocar en su escaparate a una modelo vestida con ramilletes de olivo en sus partes íntimas coincidiendo con la Fiesta de la aceituna de la localidad. Una idea como otra cualquiera. Sin embargo, tras recibir tres denuncias de asociaciones de mujeres jiennenses enrabietadas, el Observatorio Andaluz de la Publicidad No Sexista del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) –yo desconocía que existieran estas cosas- estudió el caso y decidió abrir expediente a la tienda. Según este Instituto, este tipo de promociones incumple la Ley de Igualdad; en concreto, incumple el punto noveno del decálogo para identificar el sexismo en la publicidad, ya que "representa al cuerpo femenino como objeto, esto es, como valor añadido a los atributos de un determinado producto". Y esto es curioso, porque –por lo que yo sé- más de la mitad de las campañas publicitarias mundiales utilizan de un modo directo o subliminal a la mujer como reclamo sexual, sin que nadie –ni siquiera este ilustre Observatorio Andaluz- haya hecho nada en estos últimos cincuenta años por evitarlo. Supongo que a partir de ahora, el Instituto Andaluz de la Mujer y otros de similar carácter en el resto de las comunidades autónomas, comenzarán también a tomar medidas contra la cantidad ingente de revistas pornográficas que se venden en nuestro país y que tratan a la mujer como un puro mueble sexual. Del mismo modo, deberán empezar a tomar medidas contra los distintos clubs deportivos que ponen en sus intermedios a sus animadoras bailando con sus falditas cortas para el reclamo de una masa de borregos con bufandas, en lugar de poner a hombretones musculados en calzoncillos. Asimismo, deberán tomar medidas contra los municipios que realicen la elección de la reina infantil y juvenil de las fiestas y, por supuesto, contra el certamen Miss España, ya que sólo valoran la belleza o fealdad física de la mujer y no el resto de sus atributos como ser humano. Si de verdad comenzasen a tomar cartas en este tipo de asuntos y no contra la propietaria de una tenducha que ha imitado un modo de publicidad más o menos acertado, entonces sí comenzaría a confiar verdaderamente en que la intención de este tipo de instituciones es terminar con la discriminación de la mujer.
En fin, es curioso y paradójico al mismo tiempo; siempre se nos ha vendido la idea de que la verdadera liberalización de la mujer dependía de que ésta enseñe más cantidad de chicha, como si eso fuese un modo de romper con ataduras arcaicas Para muchos –tanto hombres como mujeres - una mujer liberal es aquella que no tiene prejuicios, capaz de no llevar bragas y de hacer top-less en la playa sin ruborizarse. Sin embargo, esto no deja de ser un modo aberrante de enmascarar el sexismo más recalcitrante, porque para que exista una verdadera liberalización, lo que deben verse son más penes, y no más tetas. Y mientras seguimos vendiendo esta idea de libertad, seguimos manipulando a la mujer y sometiéndola al dominio machista, permitiendo que se las trate como a objetos sexuales, que se les pague un sueldo inferior al del hombre por realizar el mismo trabajo y, lo que es más dramático, consintiendo que sean machacadas a manos de sus compañeros sentimentales. Un modo extraño de entender la igualdad.
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