Con las alforjas vacías
21.05.08 @ 09:39:24. Archivado en Sociedad, Educación
España se está convirtiendo en un país de burros. Y no me refiero a esos graciosos animales de cuatro patas, pelo gris y orejas grandes, sino a los de dos patas, pelo a la última y orejas sin oídos. Esto, al menos, es lo que se desprende del artículo publicado en la revista Magisterio, en el que se recoge que –con respecto a los datos del año 2007- sólo el 61,1% de los españoles de entre 20 y 24 años tenía el título de Secundaria superior -Bachillerato o FP de Grado Medio-. Está claro que los estudios no lo son todo, pero el nivel de estudios dice mucho tanto de una persona como del nivel cultural de un país. Este porcentaje no solo está muy alejado de la media de la Unión Europea, que se sitúa en el 77,9%, sino que es el peor porcentaje obtenido por España desde 1995, lo que nos convierte en uno de los pocos países de la UE que ha empeorado sus resultados en los últimos cinco años. Y es que los españoles, cuando la cagamos, la cagamos bien.
Tal vez –en vista de los datos- alguien pudiera pensar que esta caída libre es, en parte, culpa del aumento de inmigrantes, que normalmente tienen menor nivel educativo. Que nadie se equivoque, si los españoles somos burros lo somos por méritos propios. De hecho, si se excluye a los inmigrantes, el porcentaje sólo sube hasta el 63,3%. Eso sí, los hombres seguimos demostrando nuestra enorme “superioridad”; sólo el 55% de la población joven masculina ha alcanzado el título de Secundaria superior.
Los jóvenes de hoy en día no tienen estudios. Ni falta que les hace. Los estudios en nuestro país no están valorados ni socialmente ni económicamente. Cualquier piltrafilla sin estudios gana más como peón de obra que un periodista o un médico o un profesor o un enfermero o un biólogo con todos sus años de carrera. Eso, si encuentran un trabajo de lo suyo, que también es complicado. Nuestra sociedad no valora los estudios, valora el sueldo que se cobra a fin de mes. Por eso, en nuestro país ensalzamos a los que no pegan golpe y se enriquecen en un tiempo record; mostramos a los ladrones como héroes; les ponemos un sillón de periodista a cualquier tirado que se haya acostado con fulanito de tal; admiramos a los analfabetos que se han enriquecido con el boom inmobiliario. La cultura y la educación no cotizan en bolsa, y eso hace que los padres y los alumnos de hoy en día no se den cuenta de lo importante que es poder recibir una educación en lugar de tener que coser balones desde los cinco años. Y es que los referentes de nuestra sociedad son los pelotazos y los castings.
Lo único que sucede es que, gracias a las comunicaciones y al hambre, las fronteras ya no existen, y el mundo se ha hecho más pequeño. En los países emergentes, los estudios son la clave del éxito para poder emigrar y lograr un trabajo mejor. En los países donde hay sol y playa, y fiestas patronales a todas horas, los estudios no importan porque se vive del aire. Nuestro país, lo dice toda la prensa económica mundial, es de los países que menos produce de toda la UE. Y no produce porque nuestro país no tiene profesionales cualificados, porque el 40% de los jóvenes ni siquiera tiene estudios de Secundaria superior. Hasta ahora hemos podido vivir de rentas, pero dentro de poco necesitaremos trabajadores extranjeros cualificados porque en España no habrá dónde encontrarlos. Somos burros. Unos burros arrogantes y felices que, con el ciclo económico que se avecina, pronto nos encontraremos con la sonrisa llena y las alforjas vacías.
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Un cordial saludo – Juan Fco. Cascales -
Hay que reconocer que el porcentaje de España del 61,1 % de alumnos entre 20 y 24 años, que han obtenido título de Bachiller o F.P. Grado Medio, se encuentra bastante alejado del indicador de objetivos marcados para Lisboa 2010 de alcanzar el 85 %.
Difícil se presenta alcanzar esta meta y difícil parecen sus soluciones, máxime si atendemos a que la cultura de los padres predispone el éxito escolar de los alumnos y que el origen socioecómico de los alumnos influye en sus resultados académicos. Datos estos que vuelven a poner de relieve que, como te caiga en suerte nacer en el seno de una familia pobre y en un entorno desfavorable, no vas a dejar que España cumpla el objetivo de Lisboa 2010.
Digo yo que, “Si Cultura de los padres + Renta = predisposición de éxito académico de hijos” tendremos que aumentar la renta familiar española y la cultura de los padres del futuro que no son otros que los alumnos del presente. Dos variables difíciles de lidia...
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