Lanzadores de piedras
09.01.08 @ 11:19:02. Archivado en Sociedad
Según parece, los tarados mentales –que en España abundan en exceso- tienen un nuevo divertimento: lanzar piedras a los coches desde los puentes de carreteras o autovías. Aunque esta moda no es nueva, cada día tiene más adeptos, ya que también cada día crece el número de capullos en nuestras calles. La mayoría de estos lanzadores de piedras tienen entre 14 y 17 años. Por ello, se supone que estas acciones no son más que gamberradas, chiquilladas, niñerías. Eso sí, gamberradas que destrozan parabrisas, causan accidentes y provocan víctimas mortales. Hay incluso quien, desde su buena fe, piensa que estos crápulas tiran piedras a los coches sólo para divertirse. No señores, no nos engañemos; aunque sean menores lo hacen para romper parabrisas, para causar accidentes y para joder al prójimo. Lo que les divierte no es lanzar piedras, es ver el destrozo que puede causar en la vida de otros la piedra que ellos lanzan. Eso sí les divierte. Pero en este país somos tan, tan, pero tan comprensivos que justificamos lo injustificable. Así nos luce luego el pelo, claro.
Los menores de dieciséis o diecisiete años no están mermados de sus facultades mentales. Saben distinguir perfectamente entre el bien y el mal. Saben lo que son las drogas, el sexo y el “rock and roll”. No son los menores de antaño; hoy disponen de toda la tecnología y toda la información a su alcance, y saben perfectamente el daño que puede causar una piedra de cuatro kilos sobre el cristal de un coche que circula a 100 kilómetros por hora. No están intentando hacer un estudio científico, están intentando hacer justamente lo que hacen; daño.
Sin embargo, la culpa es nuestra; por un lado, porque hace años que nos venimos despreocupando de la educación de niños y jóvenes -muchos de ellos hijos de la calle- y, por otro, porque somos una sociedad de completos hipócritas. El ejemplo más claro y evidente de nuestra hipocresía -o estupidez, ya no se sabe- es que los consideramos mayores de edad, por ejemplo, en cuanto al sexo. Nos parece lógico que tengan relaciones sexuales con trece o catorce años. En los institutos se les llega a enseñar como poner un condón con la boca. Pero eso sí, para hacerles responsables de un asesinato los consideramos menores de edad. Pura hipocresía seudo liberal. Porque la verdad es que la mayoría de los menores que matan, violan, toman éxtasis, roban, mean en los portales, destrozan los espejos de los coches, apuñalan a otros a la salida de una discoteca, lo hacen conscientes de lo que están haciendo. Esa minoría de edad que les otorgamos cuando realizan ciertos actos delictivos lo único que fomenta es que los delincuentes menores –que los hay- vivan en una impunidad total y absoluta, que hagan uso de ella para fines ilícitos y que incluso se rían en nuestra jeta por no poder hacer nada contra ellos.
En todo caso, y a fin de cuentas, a mí me da igual si los lanzadores de piedras son menores, mayores o extraterrestres. El caso es que hace unos días un joven murió por culpa de uno de ellos. Podría haber sido mi hermano o mi padre o un amigo. Su premeditación por hacer daño es manifiesta, otra cosa es que no queramos verlo. Lo malo es que entre tanta ceguera y tanta falta de contundencia contra la delincuencia en general cada día estamos más expuestos al salvajismo de una cantidad incontrolada de puros tarados.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


