(PD/Agencias).- Sin el respaldo de la Junta de Castilla-La Mancha hubiera sido imposible que Francisco Hernando, más conocido como Paco el Pocero, hubiera podido levantar su gigantesco complejo urbanístico en el secarral de Seseña, justo al borde de la provincia de Madrid, pero hasta ahora se ignoraba que tiene en nómina a dos de los cuatro concejales del PSOE y a la hija de un tercero.
En un pueblo de 9.000 habitantes como Seseña, las empresas del Pocero dan empleo a 800 personas, lo que hace lógico que aprientes, amigos y conocidos de los políticos de la localidad estén a sueldo del constructor. Lo que llama un poco más la atención es lo de los ediles, porque son ellos quienes tienen que decidir a la hora d elos permisos, las licencias y la smultas.
Dos de los cuatro concejales que el PSOE tiene en el Ayuntamiento de Seseña, Tomás García y Catalina Murillo, figuran como dados de alta en la Seguridad Social en ONDE 2000, la empresa de Hernando en Seseña.
El aparejador del Ayuntamiento, también próximo al
PSOE, ha firmado en obras de Hernando, y la Comisión Deontológica del Colegio de Arquitectos abrió un expediente al arquitecto municipal tras una denuncia por sus relaciones con el constructor.
A pesar de que desde el entorno de José Blanco y desde los medios más prosocialistas se intente salpicar al PP y se deje caer conr egularidad el nombre de Eduardo Zaplana, los hechos son tozudos y señalan como "compañeros de viaje" del Pocero a responsables del PSOE.
Todavía no se pronuncia el voz alta los nombres de José Bono o de José María Barreda, de su sucesor en la presidencia de la comunidad castellano-manchega, pero no tardarán en salir y con colores muy turbios.
Manuel Fuentes, alcalde actual de Seseña y militante de Izquierda Unida, quien lleva más de tres años al frente de la localidad toledana y parece hacabar de descubrir el asunto, ofreció este jueves una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados -acompañado por Gaspar Llamazares-, durante la que cáfirmó "haber sufrido presiones" y haberse sentido «desamparado» por el Gobierno de Castilla-La Mancha.
Según Fuentes, el gobierno castellano-manchego «amparó sin duda» el «pelotazo urbanístico».
La única respuesta que han recibido de la Comunidad castellano-manchega -cuyo presidente, José María Barreda, asegura que toda la tramitación de Seseña es legal e «impecable»- es que todo «es una falsedad, una insidia, hecha por razones políticas».
El convenio urbanístico por el que el Pocero ha levantado su ciudad -en un terreno estratégicamente situado donde termina la R4 y por tanto cerca de Madrid, pero sin agua- es extraordinariamente ventajoso para él.
El convenio fue aprobado en un pleno extraordinario con los votos del PSOE. A pesar de que el asesor jurídico del Ayuntamiento advirtió dos días antes de la existencia de muchos puntos oscuros y manifestó su opisición, el 8 de mayo de 2003, el pleno municipal aprobó el convenio y recalificó 1,8 millones de metros cuadrados.
Lo más llamativo no es que el Ayuntamiento aceptase un trato claramente desventajoso - puso el 10% del suelo y 20 millones de euros a cambio de recibir 290 pisos- sino que Francisco Hernando, más conocido como Paco el Pocero, había comprado el 44% del suelo 14 días antes.