GEORGIA-RUSIA
Rusia tensa los músculos mientras Tiflis busca apoyo en Occidente
Agencia EFE
Sábado, 30 de septiembre 2006
Rusia suspendió hoy la retirada de sus
bases en Georgia y concentró tropas en la frontera común en
respuesta a la detención de sus militares en Tiflis, cuyo Gobierno
ha pedido apoyo a Occidente en este conflicto diplomático con Moscú.
El Ministerio ruso de Defensa anunció que suspende el proceso de
retirada de las dos bases militares de Georgia tras la detención en
Tiflis de cuatro altos oficiales rusos acusados de espionaje, ya
ingresados en prisión preventiva.
"Se debe a la falta de seguridad de nuestras tropas en el proceso
de retirada" por territorio georgiano, dijo en Rostov del Don, en el
sur de Rusia, el comandante de la Región Militar del Cáucaso Norte,
general Alexandr Baránov.
La detención, el pasado miércoles, de los cuatro presuntos espías
militares rusos ha provocado una grave crisis diplomática entre
Georgia y Rusia, que ha llamado a consultas a su embajador y evacúa
al personal de la legación.
El comandante de las tropas rusas en el Cáucaso, general Andréi
Popóv, ya advirtió anoche de que el incidente hace "problemática" la
retirada de las bases militares de Batumi y Ajalkalaki, que Moscú se
comprometió a evacuar para 2008.
Baránov anunció que Defensa ha puesto en estado de alerta los
contingentes de ambas bases y ha ordenado "impedir la penetración de
ajenos en su territorio, aunque haya que emplear la fuerza", según
la agencia Interfax.
Entre tanto, el ministerio georgiano de Exteriores denunció que
Rusia concentra tropas en la frontera común para poner en marcha
ejercicios militares terrestres y maniobras navales en el mar Negro
frente a los puertos georgianos de Batumi, Poti y Supsa.
La Cancillería señaló que estas medidas afectan la navegación y
los intereses económicos de Georgia, y pidió a Moscú que "renuncie a
tal demostración de fuerza, aérea, naval y terrestre, que puede ser
vista como una acción dirigida contra el Estado georgiano".
Rusia ha exigido una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU
para tratar la actitud de Georgia, y ha llamado a la OTAN y a la
OSCE a que reconsideren su cooperación con Tiflis por su política
"agresiva".
Tiflis y Moscú mantienen tensas relaciones desde que en 2003
ascendió al poder el presidente georgiano Mijaíl Saakashvili,
principal aliado de EEUU en el Cáucaso y abanderado del ingreso de
su país en la OTAN.
Saakashvili acusó la pasada semana a Rusia, ante la 61 Asamblea
General de la ONU, de querer anexionarse las regiones separatistas
georgianas de Abjasia y Osetia del Sur mediante la concesión
"soterrada" de la nacionalidad a su población.
El titular de Defensa ruso, Serguéi Ivanov, llevó ayer el asunto
a la reunión con sus colegas de la OTAN en Eslovenia, donde denunció
a Georgia por amenazar a todo el Cáucaso con supuestos planes
belicosos de reconquista de los territorios rebeldes, donde Moscú
mantiene fuerzas de paz, para facilitar su ingreso en la Alianza.
Por su parte, Saakashvili explicó anoche su visión del conflicto,
que ha puesto al borde de la ruptura las relaciones entre Tiflis y
Moscú, en conversaciones telefónicas con la secretaria de Estado de
EEUU, Condoleezza Rice, y el presidente de la OSCE, Karel de Gucht.
Saakashvili dijo que continuará las "consultas internacionales al
más alto nivel sobre la política rusa respecto a Georgia", mientras
su ministro de Exteriores, Guela Bezhuashvili, se propone reunirse
con los embajadores extranjeros acreditados en Tiflis.
La presidenta del Parlamento georgiano, Ninó Burdzhanadze,
criticó la reacción "desfasada" de Rusia y pidió a Occidente que
apoye a su país en esta crisis con Moscú.
"Si Rusia decide seguir agravando las relaciones con Georgia,
contamos no sólo con nuestras propias fuerzas, sino también con el
respaldo internacional", dijo la política en una entrevista con EFE
en la que reafirmó la voluntad de este país de ingresar en la OTAN.
Añadió que "Rusia amenaza constantemente a Georgia con sanciones
económicas, con cortes del suministro energético, con sus armas y
con reconocer la independencia de los separatistas de Abjasia y
Osetia del Sur".
"Rusia apostó por la escalada de la tensión. Georgia no quiere la
ruptura de las relaciones diplomáticas, pero no piensa disculparse,
no tiene por qué hacerlo, y espera recibir y apoyo de la comunidad
mundial en este contencioso", señaló.
Burdzhanadze añadió que Tiflis espera obtener el apoyo de España,
que el próximo año presidirá la OSCE y que "ha vivido en carne
propia el impacto del separatismo y el terrorismo" y podría "jugar
un papel positivo en el arreglo de los conflictos georgianos".