PREMIO CATALUNYA
El obispo y activista social Pere Casaldáliga gana el Premio Internacional Catalunya
Agencia EFE
Jueves, 2 de marzo 2006
Pere Casaldáliga, obispo emérito de Sao
Félix do Araguaia (Brasil) vinculado a la "Teología de la
Liberación", y que durante toda su vida ha destacado por su
activismo social en favor de los pobres, ha sido proclamado hoy
ganador del XVIII Premio Internacional Catalunya.
El presidente delegado del Premio, Xavier Rubert de Ventós, ha
señalado que Casaldáliga, nacido en Balsareny (Barcelona) hace 78
años, ha recibido el Premio Catalunya, que por primera vez se otorga
a un catalán, "por su meritoria tarea entre los más desvalidos,
especialmente entre los indígenas y los sin tierra".
Una pequeña delegación, de apenas seis personas, encabezada por
el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, entregará al
obispo Casaldáliga el próximo 9 de marzo en Sao Félix do Araguaia,
en el estado de Mato Grosso, el galardón concedido hoy, dotado con
80.000 euros y una obra de arte de Antoni Tapies.
Durante la rueda de prensa celebrada este mediodía en el Palau de
la Generalitat, Rubert de Ventós ha destacado que, por mayoría
absoluta, los miembros del jurado acordaron conceder el premio a
Casaldáliga, tras una criba de 238 candidaturas, presentadas por 154
instituciones de todo el mundo.
Del premiado, ha subrayado su capacidad de "pasar de la poesía y
la mística a la política, en sus aspectos más concretos y
estratégicos", y ha resaltado sus "objetivos espirituales, que
trascienden y por los que se han jugado la vida él y sus compañeros,
como Joao Bosco, que murió cerca de él y seguramente en su lugar".
El jurado ha apreciado, por otra parte, la crítica institucional
del religioso claretiano a la Iglesia, "a la vez radical, cordial y
sin ningún rencor", y ha recordado que, cuando su permanencia en
Brasil estaba más amenazada, el Papa Pablo VI declaró públicamente
que "tocar a Pedro sería tocar a Pablo" y cesaron las amenazas.
Otro aspecto de su personalidad que se ha tenido en cuenta es su
enfrentamiento a la "evangelización colonizadora" y su actitud
vital, sin grandes afirmaciones retóricas, con frases como "no es
que exista un mundo desarrollado y otro subdesarrollado, tenemos uno
solo mal desarrollado".
El jurado también ha valorado la actitud moralista del obispo (no
viaja en avión, igual que los pobres) y, especialmente, su
"apostasía", entendida en el sentido de ser "un renegado de todas
las patrias, incluida la catalana", y "un converso de las Américas
más desamparadas".
Rubert de Ventós ha establecido un paralelismo entre Casaldáliga
y el premiado del año pasado, el antropólogo francés Claude
Lévi-Strauss, al entender que son "dos conversos a la Amerindia, que
han trabajado en dos ríos próximos, con tribus indígenas hermanas".
Quizá, ha proseguido, ha sido coincidencia demográfica, pero
también "simbólica, de cómo Europa necesita el espejo del otro para
entenderse a ella misma".
Preguntado por el hecho de que el premio recaiga por primera vez
en un catalán, Rubert de Ventós ha explicado que, dada la evolución
de las votaciones en esta edición e incluso en otras, "no darle el
premio a Casaldáliga era castigarlo sólo por ser catalán".
Sin embargo, no sin ironía, ha advertido de que el obispo emérito
es "un traidor, un converso, que no quiere regresar a Cataluña".
"¿Qué más queremos?", ha apostillado.
Respecto a la reacción del premiado -una persona que ha dejado
escrito que es vanidoso pero no orgulloso- el presidente del jurado
ha destacado que, primero no se lo creía, aunque luego mostró su
ilusión.
El jurado del Premio Internacional Catalunya de esta edición
estaba integrado por la historiadora del arte Wijdan Ali; el
arquitecto Ricard Bofill; el crítico de arte Juan Manuel Bonet; el
escritor y editor Josep Maria Castellet; la actriz Núria Espert; la
soprano Barbara Hendricks; el sociólogo Edgar Morin; el diplomático
japonés Kazuo Ogoura y el escritor Baltasar Porcel.
Otros miembros del mismo han sido el historiador Andrea Riccardi,
el violoncelista Mstislav Rostropovitch y el historiador Hugh
Thomas.
El Premio Internacional Catalunya, creado en 1989, es otorgado
anualmente por la Generalitat con el objetivo de reconocer a
aquellas personas que han contribuido decisivamente con su trabajo
creador a desarrollar los valores culturales, científicos y humanos
en todo el mundo.