PASARELA CIBELES
Lydia Delgado puso el broche de oro a la Pasarela Cibeles
Agencia EFE
Viernes, 17 de febrero 2006
Lidya Delgado puso hoy el broche de oro a
una de las más completas ediciones de Pasarela Cibeles, con un
desfile de buen gusto en el que demostró ser una de las mejores
diseñadoras del panorama nacional.
Con balance muy positivo se cerró la cita madrileña con la moda,
en la que los diseñadores han mostrado su satisfacción tanto por la
organización como por el casting de modelos que consideran
inmejorable. El público también ha colaborado a dar relieve al
certamen llenando las gradas durante los cinco días que ha durado la
pasarela.
En su segundo desfile en Cibeles, el primero fue en febrero de
1998, Lydia Delgado ha triunfado plenamente por méritos propios. En
una colección que hay que disfrutar viendo, la diseñadora catalana
ha querido hacer una exhibición de buena costura y ha reivindicado
todos esos detalles artesanales ocultos y solo apreciables en el
buen resultado de las prendas, con falsa apariencia de sencillez.
Ejemplo de ello es un abrigo negro "que es mi orgullo", en el que ha
cortado uno por uno pétalos de tul, cosido y bordado en la
cinturilla.
En las líneas "se mezcla el aire chino, el torero y a la vez la
estética hípica, la victoriana y la cubista", comentó la diseñadora
quien considera que cada colección tiene muchas referencias, "las
que salen de ti misma, de tus experiencias".
Juanjo Oliva fue otro de los jóvenes creadores que cada día da
más muestra de su madurez. La de hoy fue una colección muy delicada
en la que ha querido vestir a dos "Evas", una dentro y otra fuera
del Paraíso. Volúmenes en las faldas, como el de su "vestido lazo",
espectaculares trajes de noche.
"Es una colección que resumen lo más femenino de todas las que he
hecho, dedicada a las chicas "malas" y a las "buenas", comentó a Efe
el diseñador que para conseguir el efecto deseado utilizó un suave
rosa, camel, verde y azul marino, en tejidos ricos, como la seda, el
raso o vaporosas gasas, enriquecido por prendas de armiño y toques
de chinchilla.
Carmen March desarrollo diferentes conceptos en torno al abrigo
Loden, creado para utilizar principalmente en el campo y en la caza,
por lo que las prendas de esta diseñadora han girado en torno a
estos conceptos, con cortísimas faldas, aires colegiales, estampados
liberty frente a largos totales como los de los vestidos y abrigos
de noche que caracterizan a Carmen March.
Si algo no provoca Juana Martín es indiferencia. Apasiona o no
gusta nada. Así se hizo sentir en uno de los desfiles más llenos y
con mayor presencia institucional, amenizado en directo por una
orquesta. Unidas por la moda, la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre vestida con una camisa de Juana; la
ministra de Fomento, Magdalena Alvarez; la alcaldesa de Córdoba,
Rosa Aguilar, y la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid,
Trinidad Jiménez, contemplaron juntas el desfile en el que la
cordobesa mostró sus prendas inspiradas en el flamenco.
Con sus raíces emergiendo, los modelos de esta diseñadora fueron
desigualmente aceptados en el marco de Cibeles. Abrigos de visón con
pequeñas colas de volantes, presentes también en las mangas, o de
paño que acaban en vivos encajes en naranja, una novia con miles de
volantes y pecho al aire o vaqueros con múltiples piedras,
brillantes y aplicaciones no encajan del todo en una pasarela en la
que tienen mayor cabida las propuestas más minimalistas.
Los sones flamencos de Martín dieron paso al ballet dedicado a
las hadas con el que María Lafuente debutó en Cibeles. La diseñadora
castellano-leonesa ha utilizado ese mundo de las hadas, la alegría,
la comodidad y la feminidad para presentar una colección miscelánea,
con unas propuestas a las que faltó conexión.
Los desfiles dobles unen parejas imposibles, pero con un
resultado entretenido. El desfile más transgresor, con todas las y
los modelos luciendo grandes barbas "a lo Carlos Díez", vino de la
mano de este diseñador con "Chanity", colección en la que ha
utilizado su rostro para estampar en las telas. Negro, blanco y
toques de denim y morado para prendas de amplios volúmenes
superiores y estrechísimos pantalones pitillo.
Colección de calle, de batalla, con espíritu muy joven, en la que
es importante el charol sintético y los vestidos extralargos,
algunos tipo patwoch.
Frente a esta colección se situó la creada por Anke Schloder
inspirándose en los cuentos. Llena de color, bordados, toques
luminosos, pelo de pluma, ojos de pantera, piel de serpiente, las
siluetas alargadas, la diseñadora ha querido el ambiente de los
cuentos, en el que ha destacado sus vestidos de fiestas más
sencillos.
Con el desfile doble de los únicos peleteros que desfilan en
Cibeles, Olga Rios y José Luis Aznarez, se inició esta última
jornada. Ambos hicieron una exhibición de los nuevos tratamientos de
la piel, que aparece en ocasiones como si de paño se tratara. Más
sofisticada la colección de Aznarez, que hizo estampaciones en el
cuero y sacó incluso un vestido de novia de astracán, Olga Rios
mostró una mujer más deportiva con propuestas juveniles que incluía
un jersey y un bolso de visón que simulaban haber sido tejidos con
ochos.