KENIA-CONSTITUCION
Los kenianos celebran en la calle el rechazo al proyecto de Constitución
Agencia EFE
Martes, 22 de noviembre 2005
Al grito de "somos el pueblo", cientos de
kenianos celebraron hoy los resultados del pacífico referéndum sobre
una polémica nueva constitución que mantenía a un presidente con
amplios poderes y que ha sido rechazada por el 57 por ciento de los
votantes.
"Chungwa, chungwa", que significa naranja en idioma suajili, fue
la consigna coreada por la multitud, en alusión al símbolo que la
Comisión Electoral de Kenia (CEK) adjudicó a las papeletas
contrarias al proyecto constitucional y que derrotaron ayer, lunes,
en las urnas a las que lo apoyaban, representadas por una banana.
Las celebraciones se concentraron alrededor del edificio en el
que los líderes del bando naranja ofrecieron una rueda de prensa
para valorar la votación.
El jefe de la oposición, Uhuru Kenyatta, leyó un comunicado en
nombre de todo el colectivo en el que elogió a los kenianos por
votar pacíficamente y por rechazar un sistema que hubiera instaurado
"una dictadura legalizada".
Kenyatta abogó por un futuro en el que el país no esté gobernado
por "una presidencia imperial sino por un liderazgo que rinda
cuentas".
"Ahora que la gente ha hablado, trabajaremos para avanzar
rápidamente hacia una nueva constitución", concluyó, en referencia a
un nuevo proyecto de ley que deberá ser elaborado tras la derrota en
las urnas de la anterior propuesta.
Naranjas y bananas, símbolos elegidos para facilitar la votación
a las personas analfabetas, obtuvieron, respectivamente, un 57 y un
43 por ciento de los sufragios, según los datos de la CEK.
El presidente Mwai Kibaki, reconoció, en un breve mensaje
televisado, la derrota del proyecto constitucional del que ha sido
el principal defensor y afirmó que "respetará la voluntad del
pueblo".
La Constitución que rige actualmente Kenia data de 1963, cuando
el país se independizó del Reino Unido, pero hay un consenso
generalizado sobre la necesidad de adoptar una nueva acorde a los
tiempos.
El proceso para redactar el nuevo documento se inició tras la
introducción del sistema multipartito en 1991 y incluyó numerosas
consultas a las diferentes comunidades para incluir sus peticiones
en la futura ley.
Un primer borrador fue redactado por la Comisión para la Reforma
de la Constitución y reducía enormemente los poderes del presidente
al mismo tiempo que creaba un poderoso primer ministro, así como un
Senado y cuatro niveles de gobierno para acercar la administración
al ciudadano.
Con ello se pretendían evitar los desmanes, la arbitrariedad y
los favores políticos que caracterizaron el corrupto sistema que el
ex presidente Daniel Arap Moi mantuvo durante sus 24 años como jefe
de Estado, que concluyeron en 2002 con la victoria de Kibaki.
Pero el nuevo sistema de gobierno propuesto fue modificado por
una comisión parlamentaria, nombrada por Kibaki, que devolvió la
mayor parte de los poderes ejecutivos al presidente, y fue esa
versión modificada la que se sometió a referéndum.
De haberse aprobado hubiera perpetuado el gran poder que el jefe
de Estado keniano ha tenido desde la independencia y del que seguirá
disfrutando hasta que sea elaborado un nuevo documento.
Paradójicamente, otros aspectos de la propuesta rechazada, como
la protección del medio ambiente o el reconocimiento de los derechos
de las mujeres y la infancia, recibieron numerosos elogios.
Pero los kenianos parecen no haber querido contentarse con un
documento imperfecto, especialmente si la parte controvertida es la
relativa al ejercicio del poder al más alto nivel.
Un votante lo explicó a EFE con la siguiente metáfora: "Si te
diera un vaso de agua y pusiera en él aunque fuera una sola gota de
tinta, ¿te lo beberías?".
Para Patrick Lumumba, vicepresidente de la Comisión para la
Reforma de la Constitución, con su voto, "los kenianos han dicho que
lo que está en el documento no es lo que ellos pidieron. Querían una
vaca y les han dado una cabra, y están gritando "Devuélvannos la
vaca".