LATINOAMÉRICA-RELIGIÓN
Grupos critianos e islámicos se disputan "el mercado de valores espirituales" de América Latina
Agencia EFE
Sábado, 12 de noviembre 2005
Latinoamérica se ha convertido en un
"agitado mercado de valores espirituales" que es disputado por
grupos cristianos e islámicos que buscan fieles decepcionados de la
Iglesia católica, dijo a EFE la experta mexicana Sanjuana Martínez.
"En un mundo globalizado y de comercio abierto, las diversas
confesiones religiosas han encontrado en América Latina un terreno
fértil para disputarse el suculento mercado de los "valores
espirituales", tan rentable como el económico", enfatizó la experta.
Ese "mercado de valores espirituales" se evidencia especialmente
en países como Brasil y México, los de mayor número de católicos y
donde se nota una gran penetración de las confesiones protestante y
musulmana, dijo la especialista.
Autora del libro "La cara oculta del Vaticano. De Ratzinger a
Benedicto XVI: el Papa inquisidor" (Plaza y Janés), Martínez afirmó
que el auge de los grupos no católicos en América Latina, el
continente con la mayor cantidad de fieles de la Iglesia Romana, se
debe, entre otras razones, a "un hartazgo" con este rito religioso.
La jerarquía católica ha admitido que Latinoamérica corre el
peligro de pasar de ser el "continente de la esperanza" al de las
"preocupaciones" por la incesante penetración de otras confesiones,
lo que, según especialistas, podría llevar al colapso a la dominante
Iglesia Romana en las próximas décadas.
Se estima que cada hora 400 de los más de 500 millones de
católicos latinoamericanos abandonan las filas de su iglesia para
abrazar otros credos "que les ofrecen respuestas inmediatas y
concretas a sus necesidades materiales y espirituales", dijo
Martínez.
La investigadora cree que, más allá de la actividad religiosa,
varios de los grupos no católicos, procedentes principalmente de
EEUU, buscan hacer activismo político en diversos países de América
Latina.
"La historia nos demuestra que diversas confesiones protestantes
estadounidenses han ido más allá de su misión religiosa y han
cruzado la frontera de la política latinoamericana", enfatizó.
A juicio de la escritora, México es el país de la región donde
más se evidencia la creciente disputa entre la tradicional y
mayoritaria Iglesia católica y los grupos protestantes y musulmanes
procedentes del vecino Estados Unidos y Europa.
Con 106 millones de habitantes, de los que más del 90 por ciento
se declaran católicos, México "está viviendo una efervescencia
religiosa con tintes políticos e ilustra, tal vez como ningún otro
país, la disputa del "mercado de valores espirituales"", según
Martínez.
El sureño estado mexicano de Chiapas, de gran población indígena
y fronterizo con Guatemala, "vive ahora mismo un verdadero "choque
de civilizaciones" con los católicos tratando de mantener el poder y
los protestantes y musulmanes intentado conquistar más almas",
aseguró.
Chiapas, escenario de recelos entre católicos y protestantes y
bastión de los rebeldes del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN), ha visto florecer en los últimos años mezquitas y
peregrinaciones islámicas, ante la mirada atenta del servicio
secreto mexicano.
Los islamistas han penetrado principalmente en las comunidades de
los indígenas mayas tzotziles, conocidos en el resto del país por su
fervor religioso y sus fastuosas festividades con abundante consumo
de alcohol.
Muhammad Gutiérrez, un antiguo creyente católico tzotzil que en
2000 se convirtió al islam, dijo que su grupo se está expandiendo
por Chiapas "para llevar el mensaje y la luz del profeta Mahoma y no
para pensar en ninguna "guerra santa"".
"Me retiré de la Iglesia católica porque allí me sentía
despreciado y no hallaba ninguna respuesta a lo que necesitaba, más
que ritos interminables y doble moral", dijo Gutiérrez en la ciudad
chiapaneca de San Cristóbal de las Casas.
La escritora Martínez cree que la desbandada de fieles católicos
se intensificará en Chiapas, después de que el ex prefecto para la
Doctrina de la Fe y actual Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger,
"desmantelara por completo la doctrina de la teología indígena que
impulsaron allí el obispo mexicano Samuel Ruiz y otros religiosos
competidos con la causa social".