ESTATUTO CATALUÑA
Zapatero dice tener ocho fórmulas distintas para definir a Cataluña
Agencia EFE
Miércoles, 12 de octubre 2005
El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez
Zapatero, aseguró hoy que dispone de "ocho fórmulas distintas" sobre
como definir Cataluña sin afectar a la Constitución, y agregó que el
texto final del Estatuto de Autonomía de esta comunidad saldrá
"limpio como la patena y absolutamente constitucional".
El presidente del PP, Mariano Rajoy, señaló que la polémica en
torno a la reforma del Estatuto se debe a una "frivolidad
insuperable y una enorme imprevisión" y que el proyecto "no iba a
salir hasta que actuó Zapatero".
Ambos líderes políticos se manifestaron sobre este asunto en
conversación informal con la prensa durante la recepción ofrecida
por los Reyes en el Palacio Real después del desfile de la Fiesta
Nacional.
"Hay que respetar el artículo 2 de la Constitución y el
sentimiento de Cataluña", argumentó el Presidente del Gobierno,
quien se mostró "muy optimista" y explicó que no se trata de un
"problema jurídico sino un problema político y de sensibilidades".
Precisó que hay una mayoría de catalanes que "sienten Cataluña
como nación" y una mayoría de españoles que "siente que la única
nación es España" y que la solución pasa por "encontrar una fórmula
compatible con todos".
"Tengo la fórmula y es menos difícil de lo que algunos piensan",
apostilló.
Preguntado por los temas de la propuesta de Estatuto que hay que
modificar, Rodríguez Zapatero destacó que, además del término
"nación", también habrá que "retocar" lo relativo a financiación y
"reformar algunas cosas" en materia de blindaje de competencias.
El jefe del Gobierno fue preguntado por las afirmaciones del
presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien se
mostró "absolutamente seguro" de que no permitiría el uso de la
palabra "nación" y que la propuesta de financiación es "éticamente
reprobable".
Respondió que Ibarra tiene "un discurso claro", ya que su
comunidad está por debajo de la media en crecimiento económico, por
lo que "es normal que la defienda" y que lo que diga "Ibarra tiene
un valor relativo".
Desde la oposición, Rajoy anunció que, en el debate sobre la
admisión a trámite del Estatuto, argumentará lo que "todo el mundo
sabe, todo el mundo ve y todo el mundo entiende" que se trata de una
reforma constitucional y que como tal debería tramitarse.
Afirmó tener un "plan B" por si no logra suficientes votos y la
propuesta se tramita como reforma estatutaria, aunque rehusó dar más
detalles.
El presidente de Cataluña, Pasquall Maragall, que también asistió
a la recepción, afirmó a Rodríguez Zapatero "no le molesta el
término "nación"".
Preguntado por la duración del proceso de aprobación, Maragall
calculó que, una vez el texto haya sido aprobado por el Congreso y
el Senado, se podría celebrar un referéndum en Cataluña en el mes de
junio en 2006.
Respecto a las declaraciones del presidente de Extremadura,
Maragall comentó que "Ibarra puede decir lo que quiera" e insistió
en que "a Zapatero no le molesta el término "nación"".
En declaraciones a la SER, el ministro de Defensa, José Bono,
afirmó que, aunque respeta a los que piensan que Cataluña es una
nación, si no se modifica la Constitución, desde el punto de vista
jurídico "nación sólo es España", además de criticar la propuesta de
financiación del Estatuto de Cataluña al señalar que pagar más
impuestos "no da más derechos".
Durante el desfile, la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre,
conversó con Maragall para decirle que el nuevo Estatuto es "malo"
para Cataluña porque recoge "un modelo de intervencionismo
asfixiante" que impedirá a la sociedad catalana prosperar como lo
hace actualmente, según fuentes próximas a la presidenta madrileña.
El alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, dijo que la bandera
española "refleja la continuidad a través de los tiempos de la
indisoluble unidad de la nación española", en un homenaje celebrado
en la ciudad con motivo del Día de la Hispanidad.
Vázquez añadió que el primer preámbulo de la reforma estatutaria
aprobada por el Parlamento catalán produce "urticaria".
El consejero de Presidencia de la Xunta de Galicia, José Luis
Méndez, se mostró partidario de que se mantenga la idea de nación
española y que las definiciones de las autonomías deben ser
compatibles con la misma.
El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares,
pidió, por su parte, una reafirmación de la unidad de España en
estos momentos.
El consejero de Relaciones Institucionales de la Generalitat
catalana, Joan Saura, enviará 500 cartas a entidades de todo el país
para que expliciten su apoyo al texto, en tanto que el PP catalán se
movilizará en Cataluña y otras comunidades para explicar su
oposición.