Editado por

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Junio 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS


Para que lo trabajara y custodiase. 14. Girasoles

Permalink 24.05.19 @ 07:23:17. Archivado en Artículos

Por Carlos de Bustamante

( Van Gogh pintando girasoles. 1888. Óleo de Paul Gauguin) (*)

En la Dehesa de Peñalba - ¿les suena? - nunca se habían sembrado girasoles. Malhadado el día que el relator (brrrr...) lo hizo. El hombre no sabía de girasoles más que el sabor de las pipas consumidas con la que más tarde sería su esposa de por vida. Largas horas, que se hacían muy breves, sentados en un banco del Campo Grande, en la Acera de Recoletos, en las Moreras o en diversos lugares públicos vallisoletanos, donde por con solo una mínima parte de sus exiguas propinas, les permitían comprar una medida colmada del sabroso, saladillo y tostado fruto, o bien crudo de las enormes giganteas, compradas con tres perras. Las vendían por medias, cuartos o enteras. Estaban expuestas para la venta en muchas fruterías; o mejor, comprábamos pipas sueltas en el “puesto del señor Joaquín” de la Plazuela de san Miguel -nuestro barrio-, tostadas y más sabrosas que las crudas.

Poco tenían que ver éstas, con las sembradas en tan solo dos o tres hectáreas, en el cacho de los “máices”. La siembra de las pipas, estas negras como las moras, se hizo con la misma sembradora que para el cereal trajo el progreso. Fue preciso regular los engranajes, para que de la tolva cayera el mínimo chorro de sembradura. Aun así, por las botas se deslizaban tantas pipas, que, vista la nascencia, sobraban cantidad de pequeñas plantas del novedoso girasol.

Con excelente tempero, las primeras hojas, fuertes, vigorosas, en pocos días cubrieron el cacho de un verde intenso. Y con rapidez poco común, un vástago recio como las hojas que le arroparon al inicio de la vida. Tallo inhiesto como las velas de un Monumento, apuntó al cielo con auspicios de plantas que “prometen”.

Buena madre para ellas el cacho de los Máices; mas ¡ay!, que dar vida amamantar, cuidar y llevar a término tantos hijos, era misión tan imposible como pedir peras al olmo. Con binaderas o a mano, una cuadrilla de mujeres y chicos hubo de emplearse no pocos días para entresacar cuantas plantas sobraban en detrimento unas de otras. Perdió belleza el cacho, pero cuantas quedaron a espacios convenientes, ganaron en desarrollo a ojos vistas. Quedaron humilladas las hojas, pero el tronco crecía y crecía a pasos agigantados.

Terrible la terrible estepa castellana. Aunque bien entrada ya la primavera, no cayó ni una sola gota de lluvia. Modernizada la casa del vapor- ya mentada en artículos anteriores- el nuevo motor Siemens hizo vomitar caudales imponentes de agua con la que dar vida a los cultivos sedientos. Por el almorrón principal, también llegó a las ha poco nacidas plantas de girasol. Con la expectación que despiertan las muchas novedades en el buen hacer del campo, el relator (brrrr…) apenas podía creer lo que a diario veían sus ojos. Como nuevas torres de Babel “páice” como que los girasoles quisieran llegar “deseguida” al cielo.

Al alba de un día en el que “la calor aprietaba de firme”, el amo de turno penetró a duras penas por entre una amazonia de vegetación desbordante. Con el asombro de lo nunca visto, vio en el pináculo de muchas de las plantas el nacimiento indoloro de un nuevo color entre los verdores del cacho. Como en el parto de una primeriza, una niña de raza ambarina se abría paso “allí riba” de los altiricones mástiles, deseosa de vestirse al completo con ropajes de oro intenso en pétalos incipientes de una flor diminuta.

Durante unos días la primera atención era para el cacho de los Máices. Desde entonces de los Girasoles. El agua nuevamente obró el milagro. Crecían y crecían las plantas en su afán de lograr las cotas más altas. Hasta que, llegadas al cenit, el amarillo de flores, cuasi giganteas, se extendió por todo el cacho con rapidez de asombro. Éste fue el que se hizo palpable en el relator (brrrrr…), cuando vio cómo con en un nunca observado movimiento de torsión, las flores miraban al astro rey en todo el recorrido desde que salía hasta el ocaso. Multiplicado en miles de girasoles, el cacho de los Máices se hizo campo nutrido de son-soles. Sin interrupción el riego surco a surco, el tronco que fue endeble, se hizo pronto caña robusta.

Días más tarde, las flores palidecieron y el sol dejó de ser su ídolo al que mirar y girar cada nuevo día. Las cañas renunciaron a mayores alturas. Secas, la savia dejó de circular por las venas ocultas. Cayeron los pétalos. Y donde hubo un campo vestido con los más intensos colores iniciales, las que creyó el relator (…) ser giganteas, eran ahora sólo pequeñas cabezas de girasoles enanos en ellas. El amarillo cuasi insultante, se tornó negro por las pipas refugiadas en celdillas de colmena inclinadas, sumisas, hacia la tierra que las vio nacer. Mientras el astro rey seguía su curso, los pequeños soles, como ídolos-becerros de oro se abatían, en profunda reverencia a la tierra que las vio nacer.

Sentado el relator en el último sifón dominante para el riego del cacho, meditó: si esto es el resultado de la aparente belleza del dios sol, es que ese dios deslumbrante es un ídolo más falso que Judas. Y las riquezas, los placeres…, como las luces de bengala en los astros efímeros de las plantas. Flor de “un día”. Como nosotros. Como los pequeños girasoles.

Más aún, si alguno por desconocimiento pseudo ecologista, quiso hacer su dios a la Naturaleza, aquí pudo contemplar cómo sólo el verdadero Dios permanece, mientras los ídolos, llámense sol, montañas, ríos, mares, volcanes, girasoles…naturaleza, son perecederos, caducos. Obra, en fin, del Creador, para que el hombre lo trabajara, custodiase… y dominase.

Cuando el progreso trajo el medio mecánico con que recoger las pipas negras, con precio importante en el mercado para la industria del aceite- ¡qué cosas…! -, surgió la malhadada sorpresa: bandadas de aves en las más diversas familias, se cernían amenazantes sobre el cacho de los Girasoles. Fueron primero las tórtolas y palomas torcaces las que se abalanzaron sobre las frustradas giganteas y las pipas de las cedillas. Luego, gorriones, mirlos, estorninos, grajuelas…y cuantas aves tenían su hábitat en las frondosidades de pinares, montes, riberas y en la inmensa flora de la Dehesa.

Cazador, mas no carnicero, el relator (…) hubo de recurrir al espantapájaros extremo: tronó la escopeta muchas de las horas de cada día. Pero durante las forzosas ausencias, infinidad de supervivientes cosecharon el cacho “antes de conantes”. Pues como una y no más santo Tomás, nos vemos, si Dios es servido, en el próximo. El que hará más bella y más verde a la Dehesa de Peñalba “la Verde”.

---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://farm8.staticflickr.com/7920/33495917238_d2167092b0_b.jpg


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Corrupción global

Corrupción global

2330 Los dos grandes enemigos de la Humanidad: 1º La dictadura leninista empobrecedora, marxista socialista. 2º El totalitarismo ultra capitalista de los genocidas Nuevo Orden Mundial y Club Bilderberg

Luis Llopis Herbas

Juicio a la noticia

Juicio a la noticia

Entre denuncias y visitas nos vemos venezolanos por @Angelmonagas

Angel Monagas

Punto de vista

Punto de vista

Añoranza de Adolfo Suárez

Vicente Torres

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

Signos preocupantes de la estabilidad de Jordania

Shimshon Zamir

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

4 cócteles para este verano del restaurante Tahini de Madrid

Juan Luis Recio

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

De Nadal, ese peón

Ángel Sáez García

No más mentiras

No más mentiras

Cuando el Estado APRENDA A SER ESTADO

Antonio García Fuentes

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Los lunes, revista de prensa y red

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Pacos

Pacos

Los honores a Franco y su circunstancia.

Paco Sande

Columna de humo

Columna de humo

Para lo que ha nacido Vox

Pedro de Hoyos

Libros

Libros

'Arcanos de navegación', de Tomás Valladolid Bueno

Vicente Torres

Sesión Golfa

Sesión Golfa

X-Men, Fénix Oscura: el enemigo en casa

Juan Carrasco de las Heras

Hermosillo

Hermosillo

AMLO opina que Ebrard da celos; ni de mi marido soy celosa dice su secretaria de gobernación.

Efrén Mayorga

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

La fábrica de los sueños

Miguel Ángel Violán

El Acento

El Acento

Hombre de negocios - Cuento de Guille Paier (Argentina)

Antonio Florido Lozano

Desde el Atlántico

Desde el Atlántico

El Tribunal Supremo acierta denegando permiso al golpista Junqueras para salir de España

Carlos Ruiz Miguel

La hora de la verdad

La hora de la verdad

Unamuno y Millán Astray, ¿historia de una fake new? Más bien, un trueno de espiritualidad

Miguel Ángel Malavia

Poemas

Poemas

Ahora mismito

José Pómez

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

Sexismo y pornografía

Enrique Arias Vega

Opinión

Opinión

Sobre la defensa de la ciencia, las ingenierías (STEM; CTIM), del español, la deontología en la radio, otros medios, instancias sociales. No a la corrupción

Opinión

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital