Editado por

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Junio 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS


Virgen Guadalupana. 3

Permalink 20.01.19 @ 07:28:45. Archivado en Artículos

Por Carlos de Bustamante

( El Tepeyac era el centro del culto a la diosa de la tierra antes de la llegada de los españoles. En la imagen, la más famosa efigie de Coatlicue. Cultura mexica, Posclásico Tardío, ss. XII-XV) (*)

Bien sabido es por todos cuantos profesamos la fe católica trasmitida primero por nuestros mayores y ratificada luego en los diversos colegios o escuelas -¡ay de nuestro tiempo!- los asuntos que se presentan como sobrenaturales, y tal es el caso que vengo narrando ( y continúo ahora, el relato del bellísimo “Nicán mopohua”, siguiendo la misma fuente, José María Iraburu en Catholic.net), la Iglesia es sumamente cauta, o mejor, prudente, para admitirles como tales.

No es pues de extrañar que la máxima autoridad en tierras mejicanas -el obispo Zumárraga en este caso junto a los presbíteros dependientes de él- se mostraran escépticos de que un pobre indito les trajera una embajada de la mismísima Reina de cielos y tierra. Pensarían – y ésta es mi particular opinión- que a tal honor tal señor. ¿No tenían, digo, al señor obispo...? A qué ton, pues, recados de la Señora por medio de un cuasi analfabeto en cuestiones de la Iglesia. Desconfiaron todos. O si lo prefieren, extremaron la prudencia y exigieron pruebas. Además le siguieron vigilando sus pasos para ver –insensatos-, sin ser vistos.

Parecían desconocer o lo habían olvidado cómo el propio Cristo amaba a los niños y lo que al particular dijo sobre ellos: “Yo les aseguro que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo”.

No obstante, obedecieron la norma, que confirmaría la veracidad de los hechos sucedidos al que, realmente, era como niño. El indito Juan Diego.

-Los espías del señor Obispo.

«Mandó inmediatamente a unas gentes de su casa, en quienes podía confiar, que le vinieran siguiendo y vigilando mucho a dónde iba y a quién veía y hablaba. Así se hizo. Juan Diego se vino derecho y caminó por la calzada; los que venían tras él, donde pasa la barranca, cerca del puente del Tepeyácac, le perdieron; y aunque más buscaron por todas partes, en ninguna le vieron.

«Así es que regresaron, no solamente porque se fastidiaron, sino también porque les estorbó su intento y les dio enojo. Eso fueron a informar al señor obispo, inclinándole a que no le creyera: le dijeron que nomás le engañaba; que nomás forjaba lo que venía a decir, o que únicamente soñaba lo que decía y pedía; y en suma discurrieron que si otra vez volvía, le habían de coger y castigar con dureza, para que nunca más mintiera ni engañara».

-En el Tepeyac, tarde

«Entre tanto, Juan Diego estaba con la Santísima Virgen, diciéndole la respuesta que traía del señor obispo; la que oída por la Señora, le dijo: “Bien está, hijito mío, volverás aquí mañana para que lleves al obispo la señal que te ha pedido; con eso te creerá y acerca de esto ya no dudará ni de ti sospechará; y sábete hijito mío, que yo te pagaré tu cuidado y el trabajo y cansancio que por mí has impendido. Ea, vete ahora; que mañana aquí te aguardo”».

Enfermedad de Juan Bernardino.

«Al día siguiente, lunes, cuando tenía que llevar Juan Diego alguna señal para ser creído, ya no volvió. Porque cuando llegó a su casa, a un tío que tenía, llamado Juan Bernardino, le había dado la enfermedad, y estaba muy grave. Primero fue a llamar a un médico y le auxilió; pero ya no era tiempo; estaba muy grave. Por la noche, le rogó su tío que de madrugara saliera y viniera a Tlatilolco a llamar un sacerdote, que fuera a confesarle y disponerle, porque estaba muy cierto de que era tiempo de morir y que ya no se levantaría ni sanaría».

---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://c1.staticflickr.com/5/4823/46315542242_fc7c915e1e_o.jpg


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Punto de vista

Punto de vista

Los fundadores de Ciudadanos

Vicente Torres

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Madrid se rinde al Paquito, un nuevo bocadillo de cordero para todo el año

Juan Luis Recio

Opinión

Opinión

Grandes Belinda Washington, Perla Wahnon, Angel Cabrera, Trabada, la ejemplar profesora Valentina Guzmán y el buen trabajo

Opinión

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Ya veo; la inquietud es creativa

Ángel Sáez García

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

Pactos y traición

Enrique Arias Vega

No más mentiras

No más mentiras

"El Sánchez, resto de "Sánchez"... y como plaga que padecemos

Antonio García Fuentes

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Ilusiones

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Hermosillo

Hermosillo

"El plan secreto para rescatar el aeropuerto de Texcoco"

Efrén Mayorga

Corrupción global

Corrupción global

2330 Los dos grandes enemigos de la Humanidad: 1º La dictadura leninista empobrecedora, marxista socialista. 2º El totalitarismo ultra capitalista de los genocidas Nuevo Orden Mundial y Club Bilderberg

Luis Llopis Herbas

Juicio a la noticia

Juicio a la noticia

Entre denuncias y visitas nos vemos venezolanos por @Angelmonagas

Angel Monagas

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

Signos preocupantes de la estabilidad de Jordania

Shimshon Zamir

Pacos

Pacos

Los honores a Franco y su circunstancia.

Paco Sande

Columna de humo

Columna de humo

Para lo que ha nacido Vox

Pedro de Hoyos

Libros

Libros

'Arcanos de navegación', de Tomás Valladolid Bueno

Vicente Torres

Sesión Golfa

Sesión Golfa

X-Men, Fénix Oscura: el enemigo en casa

Juan Carrasco de las Heras

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

La fábrica de los sueños

Miguel Ángel Violán

El Acento

El Acento

Hombre de negocios - Cuento de Guille Paier (Argentina)

Antonio Florido Lozano

Desde el Atlántico

Desde el Atlántico

El Tribunal Supremo acierta denegando permiso al golpista Junqueras para salir de España

Carlos Ruiz Miguel

La hora de la verdad

La hora de la verdad

Unamuno y Millán Astray, ¿historia de una fake new? Más bien, un trueno de espiritualidad

Miguel Ángel Malavia

Poemas

Poemas

Ahora mismito

José Pómez

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital