Editado por

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS


Anatomía del silencio

Permalink 04.02.18 @ 07:20:58. Archivado en Artículos

Por Javier Pardo de Santayana

( En el Pushkin. Acuarela de Thomas W. Schaller en twschaller. blogspot.com) (*)

Rompo con mis letras esta página como el sonido de la voz rompe el silencio. Y pienso que éste es uno de los dones que, junto con el tiempo, recibe de Dios gratuitamente el ser humano. Que, así como un papel en blanco reúne todos los colores pero no es de ninguno en tanto que no brote la caligrafía o la explosión del dibujo o la pintura, así el silencio es un espacio limpio en que se insertan el caudal de la palabra, el trallazo del trueno, la melodía de la música, y hasta el lamento del viento entre las ramas.

También es el silencio un potencial generador de sensaciones, fuente de inspiración para el poeta y para el sabio; incluso un desafío para el niño, que empezará a llenarlo de vagidos y más tarde de sonidos balbucientes para luego, hecho ya un hombre, transformarlo en pensamientos y en imágenes que volarán como palomas mensajeras convertidas por nosotros en palabras.

Nada hay, en efecto, tan fiel y permanente como él cuando nos acompaña hasta el postrer segundo, cuando su abrazo nos funde con él definitivamente.

Pero además de permitirnos la palabra, el silencio es fundamento de la música; en realidad, su componente básico. Sin él ella ni tan siquiera existiría. Porque él es, en efecto, quien la hace real y la marca su ritmo y sus matices. Sin su contraste con la melodía ésta carecería de sentido; es, pues, un elemento sustancial para el disfrute. Como lo es también para la idea y la emoción, y, naturalmente para la poesía, a la que marca el ritmo. Sin olvidar la oración, que en el silencio encontrará su principal aliado, pues como la caracola que nos trae el murmullo del océano, el silencio permitirá que oigamos los sonidos del alma. Porque, ¿no dice a veces bastante más que las palabras? Recuerden que hasta encontramos silencios elocuentes.

En greguería el silencio será la voz del tiempo. Y su vitola de ausencia se esfumará cuando caigamos en la cuenta del potencial de influencia que acarrea. Una influencia que se manifiesta incluso en sus efectos terapéuticos, tan ostensibles que le harán ser recomendado por los médicos. Nosotros mismos lo buscaremos intuitivamente para sentirnos bien: he aquí la prueba de que no es sólo la negación de los sonidos, pues todos tenemos la experiencia de su capacidad para producir sensaciones tan concretas como la de añadir eficacia a la palabra o amplificar las emociones de la música como venimos sosteniendo. O simplemente crear un entorno favorable a los ensueños y a la profundidad del pensamiento. ¡Cuántas veces lo habremos buscado ansiosamente para favorecer la búsqueda de ideas!

Estoy seguro de que cualquier hombre sensible habrá notado muchas veces su presencia a la manera de un abrigo o de un abrazo; como algo casi puramente físico. Y que usted mismo, improbable lector mío, habrá gozado de él algún momento con sus cinco sentidos. Sí; estoy seguro de que lo habrá notado en su cerebro y en su piel, y se habrá dejado inundar por su presencia como si de una caricia se tratara. Hasta habrá dejado que corriera el tiempo para poder disfrutarlo plenamente.

Lo cual me conduce a preguntar qué diferencia hay entre los dos - el tiempo y el silencio - que avanzan juntos sin detenerse nunca. Porque el silencio está ahí siempre por mucho que lo borre el bullicio de las voces y los ruidos: esas manifestaciones de vida que lo esmaltan.

Ambos avanzan, en efecto, inexorablemente, siempre fieles a una realidad que nos supera. ¿No es el tiempo en sí puro silencio? ¿No siente el hombre, para seguir viviendo, la necesidad de respirarlo a la manera de lo que hace él mismo con el aire?

Es, pues, el silencio - esa aparente nada - una realidad intelectual y física, algo así como el papel pautado donde se inscribe el ritmo de la vida; un alfa y omega del que se parte siempre y al que, indefectiblemente, siempre se acaba retornando; que al fin y al cabo todo sonido comienza en él y en él acaba como fondo natural del escenario humano en el que se encuentra siempre en mayoría.

Pues como bien refleja la estadística, usted y yo podremos hablar mucho, incluso demasiado, mas permanecemos en silencio la mayor parte de nuestras propias vidas. Y no digamos luego.

---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://c1.staticflickr.com/5/4763/28124853649_72be7d2dd6_b.jpg


Bookmark and Share

Comentarios:
¡Ah el silencio, Javier! Has dicho y bellamente mucho sobre él. Pero ¡cuánto más podría añadir cada uno a sus ratos de silencio! En una maniobras de mi Regimiento San Quintín de Valladolid por los montes Aquilanos, allá por la Maragatería, estuvimos en el denominado Valle del Silencio. Era sobrecogedor e invitaba a meditar sobre lo divino y lo humano... en silencio. Pero el interior de cada uno era un hervidero de palabras no sonorosas. Cerca de Santiago de Peñalba en un valle que de puro silencio sobrecogía, estaba la cueva de san Genadio: eremita dedicado a la oración. Si el silencio hablase -y habla- el susurro del arroyo inmediato se rompería en borbotones de palabras que como cascada brotaba de cada uno de los que hollábamos el paraje sumido en las sombras del silencio. Oración en silencio.¡Qué belleza, Javier!
Enlace permanente Comentario por carlos de Bustamante Alonso 04.02.18 @ 10:41

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Llevar en la sangre el amor a la Eucaristía

Josemari Lorenzo Amelibia

Ríase, aunque sea de mí

Ríase, aunque sea de mí

Los túneles perforantes del norte de la ciudad: Madrid.

Chris Gonzalez -Mora

Religión Digital

Religión Digital

Monseñor Rodrigo Antonio Marín Pimentel

Religión Digital

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

UN CORAZÓN PARA SABER LO QUE MUERDE LAS ENTRAÑAS DE OTROS HOMBRES

Francisco Baena Calvo

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

NETANIAHU debe reconocer su imposibilidad politica transitoria de seguir gobernando

Shimshon Zamir

Punto de vista

Punto de vista

Anna Gabriel, en Suiza

Vicente Torres

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Madrid Exquisito pone fecha a la primavera

Juan Luis Recio

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

De que lo hizo mal la harta no difiero

Ángel Sáez García

Cree en la Universidad

Cree en la Universidad

JONÁS HOY...EL SIGNO PERMANECE

José Moreno Losada

Atrévete a orar

Atrévete a orar

Preces de los Fieles (D. 2º Cuaresma B 2ª lect. (25.02.2018): “Nada nos puede separar del Amor” (Rm 8, 39)

Rufo González Pérez

El Acento

El Acento

Cómo escribir novela romántica

Antonio Florido Lozano

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Fumata blanca del golpismo.

Vicente A. C. M.

No más mentiras

No más mentiras

En un mundo dominado por los parásitos

Antonio García Fuentes

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Dios hoy

Francisco Margallo

Mi vocación

Mi vocación

Sigues con nosotros

Sor Gemma Morató

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

M. Legido, servidor del evangelio (1) De Múnich al Cubo de D. Sancho

Xabier Pikaza Ibarrondo

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Antaño y hogaño (V). 7. Período de la adolescencia

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Aeterna Christi Munera

Aeterna Christi Munera

Señor, no me reprendas con ira

Jose Gallardo Alberni

Encuentros con la Palabra

Encuentros con la Palabra

“Este es mi Hijo amado: ¡escúchenlo!”

Hermann Rodríguez Osorio, S.J.

La hora de la verdad

La hora de la verdad

Mi propuesta de letra para el himno de España

Miguel Ángel Malavia

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital