Editado por

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Mayo 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS


Sangre sudor y lágrimas

Permalink 28.01.18 @ 07:23:46. Archivado en Artículos

Por Javier Pardo de Santayana

( Cartel de la película “El instante más oscuro”)

Buena película. En España se titula “El instante más oscuro” - y no “La hora más oscura” como sería la traducción más literal - por evitar, según parece - una repetición formal.

Trata este film de tan sólo unos intensos días de la Historia; de un momento clave para el futuro de Inglaterra en el que el grueso de los ejércitos británicos se encuentra situado entre la espada y la pared: con el mar en la espalda y frente a unas victoriosas fuerzas alemanas que en esos días culminan su ofensiva con la ocupación de Bélgica y de Francia. Cae el gobierno, y el nuevo primer ministro - con más rechazo que predicamento por su papel en el fracaso de Gallipolis - no goza de un claro respaldo de sus señorías; su única baza es ser el solo miembro del partido que la oposición aceptaría. Por otra parte, el gobierno saliente se encuentra a punto de iniciar contactos con los vencedores por intermedio del italiano Mussolini y pactar la vergonzante paz de los vencidos. Aún se está lejos de un deseable apoyo norteamericano.

Mas cuando el nuevo premier, Winston Churchill, presenta su programa al Parlamento, no hablará de componendas con los vencedores; sólo dirá que hay que afrontar la situación con dignidad aun a sabiendas de que todo lo que de la situación puede esperarse es un sombrío futuro de sangre, sudor y lágrimas. Y la asombrosa reacción es un profundo silencio de sorpresa.

Podría decirse que lo que transmite la película es, sobre todo, soledad. La soledad de un hombre frente a sus compañeros y adversarios políticos; la soledad de un rey magistralmente recogida por las cámaras; la soledad de un pueblo necesitado de alguien que les transmita su esperanza. Hasta la frágil secretaria de sir Winston, casi niña, parece ser su único apoyo en el trabajo. Bien puede decirse que los ánimos llegan tan sólo a Churchill de su esposa, toda una gran señora. Y él, en su fuero interno, reconoce que en su discurso-arenga se ha pasado intencionadamente de confianza para transmitir un ánimo imposible a sus conciudadanos los ingleses.

Tan es así la situación que llegará un momento en que el primer ministro se verá forzado a considerar la propuesta de intentar un entendimiento con los orgullosos invasores mientras se busca la manera de salvar parte del ejército amenazado y sitiado al otro lado del Canal. Para ello decidirá la movilización de cuantas embarcaciones se encuentren disponibles para evacuar las tropas. No necesariamente barcos militares; pesqueros, paquebotes, y medios de toda clase. Y rogando a Dios, naturalmente, por que el cielo se cubra y evite que en la retirada la improvisada flota sea una fácil presa para los aviadores enemigos.

Pero es entonces cuando la firmeza y la palabra de sir Winston producen el milagro. Basta con recordar una frase de Cicerón que él guarda en su memoria y le recuerda que ha de contar sobre todo con el apoyo su pueblo. Así llega el momento quizá más emotivo de toda la película: cuando Churchill toma el metro para encaminarse a Westminster, e, identificado por los viajeros, tantea su parecer con el resultado de una entusiasta unanimidad en las respuestas. Hasta los niños se pronuncian en favor de la voluntad de resistir a toda costa: efectivamente, su vibrante palabra ofreciendo sangre, sudor y lágrimas, que dejó mudos a los parlamentarios, había causado efecto en los ingleses, y esto era lo de verdad importante. Hasta el Rey, a quien se venía preparando para un precipitado traslado al Canadá, se presenta inopinadamente en el numero 10 de Downing Street para decirle que siga adelante, que Inglaterra no cederá ante la amenaza, que está preparada para el sufrimiento.

Y la lluvia empieza a abrir paraguas y el cielo se cubre a tiempo, y el director de la película dejara Dunkerque para que otro compañero suyo se ocupe de un nuevo argumento. Y Churchill volverá a hablar ante el Parlamento, y ahora la firmeza del primer ministro y de un Rey que se pone en cabeza de su pueblo, más la presión de éste, convencido por el mensaje de firmeza, y el poder de la palabra del primer ministro, como oportunamente musita el más tenaz de los políticos que hasta entonces se oponían a sus tesis, obrarán el milagro de ver un Parlamento en pie y agitando con entusiasmo sus pañuelos: dando fe de que Inglaterra está dispuesta para el sacrificio.

A mí esta película de base histórica me parece una bella y acertada lección para los gobernantes. Una lección que, además, es de naturaleza permanente: una invitación a la firmeza cuando está en juego el futuro de la Patria, el ser o no ser del propio patrimonio común fraguado por la Historia. Cuando sólo vale un liderazgo que, superando el temor a una obsesiva “corrección política” basada en el relativismo o en un “buenismo” a ultranza, exprese claramente y con voz fuerte la voluntad de un pueblo unido; en este caso bajo la emblemática figura de un Rey que representaría tanto el patrimonio común como la propia Historia. Que así sería posible aquella voluntad de resistencia que permitió sobrellevar los onerosos costes del esfuerzo: las lágrimas, el sudor, y, como entonces se haría necesario, hasta el tributo de la propia sangre.

PS: Entre los títulos que suelen explicarnos cómo terminó la historia cuando el argumento se basa en hechos reales, uno me pareció particularmente interesante en este caso: el que informa al espectador que el señor Churchill - que acabaría librando a su país de la destrucción y la vergüenza - fue derrotado en las siguientes elecciones.


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Recuerdo de un visionario

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Pacos

Pacos

El Parasito y el Filántropo

Paco Sande

Punto de vista

Punto de vista

Los presos la montan en el Congreso

Vicente Torres

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Chivite Las Fincas Rosé 2018, un rosado muy veraniego que llega de la mano de Arzak

Juan Luis Recio

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Quien probó lo casual sabe que existe

Ángel Sáez García

Corrupción global

Corrupción global

2308 España no es una nación democrática pues nos va a gobernar una minoría formada por partidos de izquierda y separatistas radicales anti España.

Luis Llopis Herbas

Hablando en plata

Hablando en plata

Pablo pone en su sitio a Amancio

Enrique Zubiaga

No más mentiras

No más mentiras

El sabor del pan y... "aquel banquete"

Antonio García Fuentes

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

¿Familia o trabajo?

Miguel Ángel Violán

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

A contracorriente, el blog de Enrique Arias Vega

El dinero "maldito" de Amancio Ortega

Enrique Arias Vega

Libros

Libros

'Actitud emprendedora', de María Ángeles Chavarría

Vicente Torres

Juicio a la noticia

Juicio a la noticia

#OPINIÓN Columna Caiga Quién Caiga Por @angelmonagas: Nicolás el Tanos de Venezuela %u2013 Critica24.com

Angel Monagas

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

La carrera de Arabia Saudita hacia las armas nucleares (como era de esperar que ocurra)

Shimshon Zamir

Opinión

Opinión

¿Se atreverán con un nuevo fraude el 26-M? Dos hipótesis posibles.

Opinión

El blog de Antonio Cabrera

El blog de Antonio Cabrera

¿Otra veleta verde?

Antonio Cabrera

Sesión Golfa

Sesión Golfa

Doris Day: que se fue, se fue

Juan Carrasco de las Heras

El Acento

El Acento

Parque Chas. (Cuento de Guille Paier-Argentina)

Antonio Florido Lozano

El blog de Javier Orrico

El blog de Javier Orrico

Zapatero en Murcia

Javier Orrico

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Carmen Calvo tiene razón, só o sí

Manuel Molares do Val

Hermosillo

Hermosillo

Funcionarios federales y estatales que manejen programas sociales, para ser candidatos deben renunciar 3 años antes, demanda militancia de morena.

Efrén Mayorga

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital