Los lunes, revista de prensa y red
14.02.11 @ 07:25:49. Archivado en Artículos
“Recuperar la verdad”, de Juan Manuel de Prada, y “Goodbye PSOE”, de Ángel Gimeno

(Acuarela de Manuel Jiménez, Accesit del certamen de pintura rápida de Mula 2010)(*)
RECUPERAR LA VERDAD
Artículo de Juan Manuel de Prada publicado en abc.es el pasado 24 de Enero
Entre la faramalla politiquilla con que cada día nos desayunamos, las palabras de Jaime Mayor Oreja suelen brillar como el oro entre la bisutería. Lleva algún tiempo Mayor Oreja convertido en un auténtico «verso suelto» de la política; no en el sentido banal que suele dársele al término (aplicado al político propenso a la pataleta que se postula ante los medios, disconforme con el papel que le han asignado en las muy lacayunas estructuras de partido), sino en un sentido mucho más hondo y sustancial, que es el del político con un discurso propio, contrario o por lo menos ajeno a las consignas resobadas y oportunistas, contrario al cambalache de topicazos en que chapotean los discursos oficiales. Lo que enaltece más la figura de Mayor Oreja es que tales disonancias no las estimula la ambición personal, ni el afán por postularse, sino un propósito de desenmascarar las mentiras y superficialidades en que habitualmente se desenvuelve la acción política; y que tal propósito lo cumple, las más de las veces, a costa de su sacrificio personal, a costa de recibir un pedrisco de mojicones, que le llueve no sólo desde las filas adversas, por cierto.
Mayor Oreja ha asumido el deber de decir responsablemente aquellas verdades del barquero que el sistema juzga extemporáneas, o agoreras, o inconvenientes, a sabiendas de que cuando uno decide ser «voz que clama en el desierto» acaba con la cabeza servida en bandeja de plata o, en el mejor de los casos, relegado al ostracismo; y su compromiso con la verdad se nos antoja uno de los escasos episodios de dignidad que redimen nuestra encanallada vida pública.
En una convención de su partido celebrada este fin de semana, Mayor Oreja ha tenido el valor de vindicar la verdad, en una época que proclama cínicamente que «la libertad nos hace verdaderos». «Recuperar la verdad», como ha señalado Mayor Oreja, exige, en primer lugar, reconciliar al hombre con su naturaleza, establecer cuál es su fin, el sentido de su existencia; exige restaurar la razón del vivir. Porque una sociedad que ha extraviado la razón del vivir, que se guía por un mero apetito de libertad, acaba renunciando a su condición humana: la «cultura de la muerte» a la que nos hemos abrazado como posesos, el extravío de las más elementales nociones morales, la destrucción de los vínculos familiares, que Mayor Oreja ha denunciado paladinamente, no son sino consecuencias inevitables de esa libertad desnortada —un aguachirle de relativismo— que ha soltado amarras con la verdad que le brinda sustento. Y una sociedad que reniega de la verdad que la constituye se convierte, inevitablemente, en pasto de ingeniería social; se convierte en barro moldeable en manos del político que, a cambio de exaltar sus caprichos y conveniencias, puede instaurar un reinado de la mentira sin violencias ni sobresaltos, sabiendo que quienes lo sostienen no se rebelarán, pues previamente han sido sobornados. Así se puede instaurar una «economía de ficción», o una política antiterrorista hecha de engañifas y fingimientos; porque, faltando el sustento de la verdad, toda mentira campa por sus fueros, engalanada de libertad.
Sólo una profunda regeneración moral que restablezca la verdad humana, la razón del vivir, puede disolver este gran trampantojo. La libertad sin referencia alguna a la verdad de la persona acaba siempre en alienación y angustia, por mucho que se disfrace con gozos superferolíticos. Mayor Oreja ha vuelto a ser una «voz que clama en el desierto» de la faramalla politiquilla. Desde esta esquina de papel le dirijo mi gratitud.
GOODBYE PSOE
Comunicado publicado en votoenblanco.com el pasado 20 de Enero, y emitido por el socialista Ángel Gimeno, autoproclamado "candidato" por la FSM para competir con Tomás Gómez y Trinidad Jiménez por la candidatura a las autonómicas madrileñas, pero que no logró los avales necesarios, el cual ha decidido abandonar el PSOE después de más de 30 años de militancia. Gimeno era miembro del Comité Regional del PSOE por la Agrupación Fuencarral (Madrid), profesor, ingeniero, economista, empresario, miembro de Greenpeace y ex consejero de Economía y Hacienda de la Diputación General de Aragón.
“Fue un deseo utópico intentar cambiar el Partido Socialista de Madrid de los Zerolo, Segovia, Tomás Gómez, Barranco, Trinidad Rollán, Lissavetsky, etc., al igual que el PSOE de Zapatero, Alonso, Pajín, Valenciano, Aído y tantos otros, pero mereció la pena.
Hoy lo tengo muy claro. Hay que ayudar a cualquiera que pueda sacar a Zapatero de la Moncloa, llámense PP, UPyD o IU.
Hoy me voy con la conciencia tranquila, tras haber intentado aportar catarsis a un Partido en el que la mediocridad se ha instalado tanto en su cúpula como en toda la organización y en el que nadie denuncia que Zapatero se ha cargado el trabajo de los españoles a lo largo de cuarenta años.
El Sistema Político Español no puede sostenerse al haber entrado en quiebra todas y cada una de sus instituciones.
Nos hemos cargado el modelo productivo y el Estado de las Autonomías, la educación tiene perfiles tercermundistas, el Estado del Bienestar corre serio peligro y la partitocracia se ha convertido en el peor enemigo de los españoles.
El pésimo nivel de nuestros políticos con corrupción por todas partes, sumado al absentismo de la sociedad civil y la pérdida de lo todo tipo de valores pintan un horizonte negro como en ningún país europeo.
Hay que empezar un nuevo ciclo de nuestra vida política y económica antes de que sea demasiado tarde.
Habría que someter a Zapatero a un proceso de impeachment, con mayores motivos que los aducidos en EEUU contra Nixon.
Si Zapatero está enfermo, o presenta graves síntomas de estar enfermo, no puede continuar al frente del Gobierno, porque ha debilitado la unidad nacional, hace el ridículo con su política exterior y cada vez que habla es mayor el desprestigio de España.
No podemos permitir que un sentimiento de impotencia ante una pésima forma de gobernar hipoteque nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Hay que cambiar todo de nuevo, especialmente nuestra forma de participar en la vida política.
Hace falta crear la masa crítica política suficiente para reformar y regenerar nuestras instituciones cambiando nuestra forma de vivir, de trabajar y defender nuestros legítimos intereses.
Hace falta salir a todas las calles en manifestaciones pacíficas a lo Gandhi, con un fin claro: acabar con métodos democráticos con el Sistema Político que nos dimos en la Transición y empezar de nuevo a Regenerar España.
El PSOE debe entrar en el cementerio de los Partidos Políticos cuanto antes.
Todas las ideas que un día pudo tener el PSOE han muerto tras el terremoto de la mundialización. Como lo único que entienden sus cargos, es vivir de la política sin querer ver la destrucción de España como nación y el inicio de otro largo periodo de decadencia, hay que reducir su presencia en la vida política aprovechando todos los procesos electorales
El proceso de elección de los peores a los más altos cargos del Partido y el Gobierno, dirigen inevitablemente al PSOE con Zapatero al frente, al cementerio de los Partidos Políticos saturado de tumbas dónde duermen el sueño eterno organizaciones políticas que en los dos últimos siglos ilusionaron a pueblos enteros y hoy no los recuerda nadie.
¿Qué queda del comunismo, del anarquismo, de los partidos radicales? ¿Qué quedará del PSOE tras la dirección de Zapatero? Nada de nada. Ni tan siquiera el recuerdo.
Falsedades, engaños y políticas obsoletas
Por sus engaños y falsedades, por la renuncia a defender los intereses de sus votantes, por su travestismo, por desconocer y no intentar comprender la realidad, el socialismo español camina a su desaparición en el momento en el que el capitalismo ofrece su peor cara.
En la peor crisis económica de los últimos cien años, en vez de afrontarla y combatirla con planteamientos críticos, se ha dedicado a desarrollar un programa económico impuesto por los mercados financieros, que ha complementado con un programa social y de cambio de nuestras costumbres calcado del Libro Blanco del Gran Oriente Francés.
Esta desconexión con la realidad, unida a una navegación sin brújula, sin nadie preparado al frente del Partido y el Gobierno, conduce al PSOE sin remisión al cementerio de los partidos políticos que terminaron sin ideario, sin doctrina, sin orientación política alguna, pero sobre todo sin ninguna identidad.
Lo peor es que se está incubando un volcán de ira y violencia en la sociedad española al igual que sucedió hace noventa años.
No podemos permitirlo
La socialdemocracia europea y el PSOE están condenados a desaparecer
En 2002 había en Europa quince gobiernos socialdemócratas. Tras las próximas elecciones generales en Portugal, Grecia y España, no quedará ninguno.
Han sido incapaces de responder a la crisis económica y lo que es peor, se han hundido en el descrédito popular al aplicar los programas de austeridad decididos por los mercados financieros y la Unión Europea.
La conversión de Zapatero al socialiberalismo, impulsando las privatizaciones, reduciendo los presupuestos a costa del bienestar de los ciudadanos, destinando recursos a la salvación de Bancos quebrados, reduciendo salarios a los funcionarios, congelando las pensiones, preparando el aumento de la edad de jubilación y sobre todo aumentando las desigualdades y la precariedad de los ciudadanos, conducen al PSOE y a España a un callejón sin salida.
No es de recibo que el PSOE no sepa dirigirse a millones de ciudadanos en paro víctimas de la mundialización.
Es incomprensible que no busque soluciones a las multitudes de obreros desechados por las brutalidades del mundo postindustrial, que no se preocupe por los excluidos, milieuristas y jubilados en plena edad activa.
Es inadmisible que no hable tan siquiera de ese 43% de jóvenes menores de 25 años que no encuentran trabajo, ni de las ayer clases medias, hoy amenazadas por la miseria.
La socialdemocracia es culpable de que sus electores le den la espalda
Hasta mediados de los 80 cada vez que el capitalismo avanzaba, los socialistas apoyados por partidos de izquierda y sindicatos, daban respuestas originales mejorando la enseñanza, la sanidad, derecho a un empleo, Seguridad social, Estado social, Estado de bienestar...
Hoy día ya no queda lo más mínimo de aquella imaginación. La utopía social ha desaparecido de sus pensamientos.
En la mente de los dirigentes socialistas, al igual que en la de sus electores, el consumismo impera, así como el deseo de enriquecerse lo antes posible. No sólo no van a contracorriente sino que incluso lo defienden mediante la publicidad y los medios de comunicación manipulándolos a su antojo .
Si hay algo que preocupa a los dirigentes socialistas, es como conservar su puesto y vivir a costa del Partido o los Presupuestos.
Ha sido tal su dejadez que han permitido que hoy esté en peligro el Estado del Bienestar y que la sociedad empiece a sentir pánico cuando piensa en su futuro.”
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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