El clic
02.02.11 @ 07:28:59. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Entre dos Mares. Acuarela de Salomé Salazar Hernández-Pinzón en el Concurso de Pintura Gaudi 2010, scribd.com/doc/46025851. 67x94)(*)
Confieso que estoy ilusionado. Llevaba una temporada que no levantaba cabeza: todo eran malas noticias. El paro, la subida de los precios y el aumento de los impuestos… que si los estatutos, que si viene la gripe…
Pero esto es ya otra cosa. Aunque lo que yo esperaba eran unos buenos brotes verdes o algo así, por lo menos han llegado los “clics”.
Lo descubrí el otro día tempranito, oyendo la radio. Salió en el anuncio de una de las grandes empresas españolas de energía. Por lo visto, a base de “clics” la empresa está construyendo “la actitud azul”. Así como lo oyen. Yo imaginé al presidente de la empresa, y, delante de él, al creativo con su gran carpeta de gomas repleta de papeles llenos de palabras y de gráficos.
- Señor Presidente, ya tengo hecho el trabajo. Seguro que le gustará. Mire usted, la palabra clave para nuestra campaña es “clic”.
- ¿Dice usted “clic”?
- Si, clic. Eso va a agarrar enseguida. Es una palabra muy sugerente, señor Presidente.
- ¿Y por qué no “clac”?
- Es que no hay color entre “clic” y “clac”, señor Presidente.
- Pues a mí me suenan más o menos igual. “Clic”. “Clac”. ¿No le suenan también igual a usted?
- ¡Que va, señor Presidente! Permítame que se lo diga. “Clac” suena fatal, mientras que “clic” es un sonido sumamente positivo
- Hombre, de entrada a mí me sugiere aquello de los muñequitos del barco pirata.
- No, nada de muñequitos, señor Presidente. El “clic” puede ser cualquier cosa, pero no un juguete. Un “clic” es algo muy serio.
- Bueno, quizás tenga usted razón en eso. A mi se me ocurre que, efectivamente “clic” bien puede ser una especie de ruido. Sí; suena a ruido. Quizás el de un interruptor…
- Ahí ha dado usted en el clavo, señor Presidente.
- ¿En el clavo dice usted? ¿No sugerirá al usuario que conviene apagar todas las luces posibles para que no suba la cuenta? Ya sabe que les acabamos de pegar una subida del diez por ciento…
- Pero en todo caso el “clic” sugiere que estamos en marcha, que no paramos de inventar nuevas cosas, señor Presidente…
- Bueno, bueno. Vale. O sea que hacemos mucho “clic”, ¿no es eso?
- Sí, señor Presidente.
- ¿Y lo de la “actitud azul”?
- ¡Oh, la “actitud azul”! Perdone usted, señor Presidente, pero me permito señalarle que lo de la “actitud azul” es el gran hallazgo, y no es porque se me haya ocurrido precisamente a mí. La verdad es que me tuvo varias noches en vela. “Actitud azul”… ¿No le suena usted a gloria, señor Presidente?
- Pues sí que suena bastante bien, ¿pero a qué viene eso?
- Pues a la actitud de nuestra compañía; una actitud activa, triunfante y atractiva que se transmitirá a quienes firme contrato con nosotros. Nuestros usuarios han de levantarse por la mañana y decirse a sí mismos: “me siento azul”…
- Bueno, bueno, pare el carro. Eso será según se mire. Para los anglosajones, una actitud azul es una actitud triste y melancólica, o sea, “blue”, y ya sabe usted que algo así no sería de extrañar dadas las circunstancias. Porque les estamos sacando las entretelas, y el sector está como para llorar.
- Todo depende de cómo digamos “azul”, señor Presidente. Aquí es fundamental el tono con que pronuncie la palabra el locutor. Ya sabe usted cómo funciona la publicidad; es cuestión de pequeños matices.
- De todas formas, querido Antúnez, tengo serias dudas respecto al color ¿No podríamos buscar otro distinto? El azul les va a gustar a unos y no les va a gustar a otros. Ya sabe que los hay que ven el color azul y se ponen a morir.
- Bueno, señor Presidente, eso quiere decir que tendremos que añadir algún gesto compensatorio que equilibre políticamente nuestra publicidad. Un gesto antinuclear, por ejemplo… Ya le haré alguna sugerencia antes de pasarle la cuenta, señor Presidente.
Quizá la mención de la cuenta me sacara del ensimismamiento, porque las figuras del Presidente y del señor Antúnez desaparecieron de mi vista dejando algunas dudas en mi espíritu. Pero las disiparé, porque no quiero matar la ilusión. “Haciendo clic construiremos una actitud azul”… Fantástico. Mi esperanza vuelve a renacer.
---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://farm6.static.flickr.com/5289/5369770686_ecc7b352ec_b.jpg
Comentarios:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


