Editado por

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Cuadrado Lomas

Permalink 04.12.10 @ 07:22:57. Archivado en Artículos

Por José María Arévalo

( Mulas. 1985. Óleo de Felix Cuadrado Lomas, en la exposición del Colegio Lourdes.105x120)(*)

Por esas cosas que le pasan a uno demasiadas veces, no he podido ver la exposición de Cuadrado Lomas en el Colegio Lourdes hasta el último día, el pasado domingo. Procuraba, mientras la veía, rebajar mi conciencia de culpabilidad por no haber animado a mis improbables –como dice nuestro compañero foramontano Javier- lectores a visitarla, pensando que dos semanas de exposición es poco tiempo para tanto esfuerzo y mérito, y recordando los diversos artículos que sobre el maestro vallisoletano he incluido en este blog, y finalmente que es de los pocos de nuestros clásicos cuya obra está en la red bastante bien representada. Nada más regresar quise comprobar estos extremos, pero cual no sería mi sorpresa cuando me encontré que ha cerrado la principal web sobre su obra, la de geocities.com. Menos mal que se mantiene la de www.valladolidwebmusical.net/Felix_Cuadrado/, incluso me parece que ampliada. Así que comprobé también que siguen visibles en este blog mis artículos sobre el maestro.

Especialmente con lo que dije en “La forma de Castilla: Cuadrado Lomas”, en enero del 2009, sobre la antológica que le dedicó entonces la Galería de Arte Rafael, creo que ya no tengo mucho más que añadir. En aquel artículo, que llegaba precedido de otro sobre el color de Castilla, en torno a varias exposiciones de entonces, comentaba que la obra del paisajista de las tierras vallisoletanas por excelencia, Félix Cuadrado Lomas, más que búsqueda del color de estas tierras nuestras, es búsqueda de sus formas. Cuadrado Lomas ha pasado ya a los libros de texto y a los diccionarios, por sus construcciones geométricas, como suele decirse en broma, sus “lomas cuadradas”, más bien, habría que decir, trapezoidales, hallazgo de inspiración cubista con que nuestro gran pintor ha especializado su pintura desde sus años mozos. Cuadrado Lomas explica Castilla (no solo Valladolid, aunque esas formas geométricas pertenecen más bien a los cerros testigos casi exclusivos de este entorno), con esos trazos angulados, en un alarde de grandísimo dibujante: cerros, pero también animales, sus parejas de mulas, las clásicas “yuntas”, carros, cabras, vides, palomares. Y que, aunque Cuadrado Lomas se identifica (e identifica el paisaje castellano) por esas formas geométricas, es sobre todo un maestro del color. Tanto que deja de ser, el color con que pinta sus paisajes, elemento definidor de lo castellano. Porque Félix ha pintado cerros, esos cerros tan suyos, en todos los posibles colores: en ocres, en verdes, en amarillos y naranjas, en azules y en rojos y en violetas; ello tanto en colores puros como en colores quebrados, y en todas las posibles tonalidades. Decía un compañero, que lo conoce personalmente hace muchos años, que es sobre todo un hombre con mucho gusto, con ese don natural que le permite expresarse en cualquier gama, acertadamente.

Y añadía yo entonces que lamentaba que Cuadrado Lomas no conociera nuestra técnica, la técnica de la acuarela, que sí conocía, y se expresaba en ella maravillosamente, el maestro Castilviejo. Cuadrado Lomas presentaba, en aquella exposición de la galería Rafael, un buen grupo de acuarelas, que en realidad eran dibujos acuarelados, que bien podrían haberse pintado igual en otra técnica cualquiera. Pero me alegraba de que el maestro hubiera escogido la acuarela para completar sus magníficos dibujos.

Pués bien, ya que no puedo animarles a disfrutar con esta última exposición del gran maestro en el Lourdes, que acabó el pasado domingo, ya digo, dado que todavía se encuentra en la red bastante obra suya, voy a ofrecerles, en reparación, y aprovechando esta maravillosa capacidad de archivo que nos concede Periodista Digital, la trascripción del artículo de María Aurora Viloria que incluye el magnífico catálogo de esta muestra, “Cuadrado Lomas. Un recorrido por su pintura”, como todos los de las exposiciones que monta en el Lourdes Miguel Angel García Pérez, con una labor de recabar obras de coleccionistas particulares que es verdaderamente admirable.

Más oportuna la inclusión de este artículo por cuanto son muy distintas las apreciaciones de la famosa periodista vallisoletana, sobre el arte del maestro, que las formuladas en mis comentarios antecedentes sobre el color y la forma y sobre las acuarelas de Cuadrado Lomas. No tengo inconveniente en reconocerlo, y creo que más cualificadas las suyas. Pero sobre todo me ha parecido muy interesante la reseña biográfica que hace, y las anotaciones sobre sus etapas artísticas. Veámoslas.

Se titula el artículo de María Aurora Viloria en el catálogo de la exposicón, “Félix Cuadrado Lomas, la interpretación de la realidad”, y dice:

“Una de las últimas series de Félix Cuadrado Lomas está protagonizada por las viñas, juego de contrastes entre las cepas y las tierras, rojas o negras, y uno de los temas que más le interesan actualmente. Lo presentó a través de una colección de acuarelas sobre papel de estraza que expuso en la galería Rafael junto con otras pinturas de diversas épocas que formaban parte de los fondos de la sala. Son cuadros de gran fuerza expresionista, composiciones cromáticas que transmiten la sensación del cambio de las estaciones en La Seca, Serrada, Cigales o Toro, lugares que el artista ha recorrido muchas veces porque necesita conocer la realidad para luego interpretada hasta convertida en algo nuevo. Así ha llegado a transformadas en aspas perfectamente alineadas que parecen tener vida y hasta movimiento cuando abren sus brazos desnudos a la luz o se desplazan por los caminos trazados en la tela. Además, aparecen a veces los dramáticos restos de un incendio que devoró cuanto encontró a su paso y destruyó el color.

Al tiempo, Cuadrado Lomas, que en julio del 2009 recibió el Premio Provincia de Valladolid a la Trayectoria Artística otorgado por la Diputación, sigue haciendo paisajes, como un paso más en su permanente encuentro con los campos de Castilla, a los que ha dotado a través de sus trazos geométricos de una singular personalidad con la que se identifican quienes los contemplan. En alguna de estas obras hay un chopo solitario que equilibra la inmensidad de las tierras que parecen decididas a juntarse con el cielo.

Desde que comenzó a pintar ha recorrido un largo camino que está marcado por varias etapas en las que ha abandonado algunos temas y retornado otros al tiempo que iba avanzando hacia la sencillez expresiva. Su objetivo ha sido siempre alcanzar la perfección a través de un proceso de formación continua, porque sabe que es el conocimiento y la experiencia acumulada lo que permite trabajar con libertad. De esta forma ha conseguido dar su versión del mundo que le rodea, porque considera que es imposible llevar al lienzo lo que no se conoce y, por lo tanto, no se ama. "Parto de la realidad que veo -dice-, y luego elimino lo que no quiero y cojo lo que me interesa".

Así, el artista que nació el 4 de diciembre de 1930 en la calle de Panaderos, junto al Caño Argales, en uno de los barrios más tradicionales de Valladolid, el de San Andrés, no sólo ocupa un lugar entre los grandes paisajistas castellanos, sino que ha logrado extraer el alma de estas tierras para ponerle formas y color. Todos los colores, verdes, rojos, negros, amarillos, violetas, sien as o morados, que combina en cálidos y fríos. Son los que de niño veía en Calzada de los Molinos, un pueblo de la provincia de Palencia de donde era su madre y en el que pasó algunos años de su infancia. Estudió con los Jesuitas, en el Instituto Zorrilla y en la Escuela de Artes y Oficios, en la que, cuando tenía 16 años, aprendió a dibujar. Sin embargo, como él quería pintar, abandonó el centro después de tres cursos y dio por terminada su formación oficial para dedicarse a aprender por su cuenta y convertirse así en un singular autodidacta con unos cimientos muy sólidos.

Entre 1945 y 1957 trabajó Cuadrado Lomas de cobrador de recibos, de aprendiz en una tienda de zapatos y escaparatista, al tiempo que hacía dibujos y acuarelas y preparaba su primera exposición de óleos con el pintor Luis Sanz. Fue en la Casa de Galicia y la muestra estuvo seguida de otra en el Ayuntamiento, donde colgó una colección de cuadros de influencia impresionista protagonizados por Valladolid, desde el Campo Grande al Poniente. Poco después hizo un pequeño paisaje de Cabezón desde la orilla del Pisuerga que considera el inicio del personalísimo estilo que ha ido cultivando desde entonces. Para él es un símbolo en el que aparecen ya las tierras interpretadas y su singular geometría, aunque afirma que "de ello te das cuenta después".

Etapas creativas

Siguieron otras exposiciones, en Palencia y León, la Caja de Ahorros de Salamanca, el Palacio de Santa Cruz y la galería Castilla, donde presentó en las décadas siguientes sus nuevas etapas creativas. Entre 1959 y 1961, recorrió la provincia de Valladolid junto con el escritor Enrique Gavilán, viajes de los que surgieron 'Tierras de pan y vino', una serie de artículos ilustrados con dibujos que publicó 'El Norte de Castilla' y más tarde fueron recopilados en un libro que prologó Miguel Delibes. Hizo luego 'Pinturas tenebristas' --cabezas, composiciones o bodegones que colgó en el Palacio de Santa Cruz-, en las que demuestra que cualquier tema es posible para crear una imagen y transmitir una sensación. A lo largo del tiempo, aunque sin ese título, ha seguido haciéndolas, y así han surgido caballos muertos, carnes o un curioso bodegón del pescado

Cuadrado Lomas dedicó su primer libro de grabados, acompañados con poemas de Justo Alejo, a las mulas, protagonistas de su obra desde los años sesenta. Las ha pintado de todas las formas y tamaños y son como el reflejo de su evolución artística, ya que han ido cambiando desde que surgieron en un mercado de Villalón, agrupadas y preparadas para la venta, hasta que a principios de este siglo decidió no volver hacerlas. Sin embargo, en ese momento ya habían adquirido una personalidad casi humana e incluso a veces, cuando forman parte de sus paisajes geométrico s, parece que charlan entre ellas o contemplan al espectador como a alguien conocido al que ya han visto antes. Son el elemento vital de los espacios, de las tierras en primavera en las que los verdes dialogan con los amarillos, o de los dibujos sobre cualquier superficie. También surgen las mulas sobre fondos grises, rosas o azules, y casi siempre a pares, en la yunta, con alforjas, en cebadera o en el campo, cada una por su lado. Incluso tiran de un carro rojo, detenido en el anochecer, o paradas y cabizbajas sugieren la imagen de un tiempo que ya no existe.

El artista entró además en el círculo de la Librería Relieve, donde conoció a los que serían sus compañeros de exposiciones, libros y viajes, como el que hizo en Lambretta por la provincia de Valladolid con Paco Sabadell y del que surgió una colección de óleos, técnicas mixtas y tintas con viñedos, castaños, casas, ábsides o pinos.

En 1964 recorrió Las Hurdes con otro de sus amigos, Ramón Torío, y las pintó en óleos sobre papel de estraza a los que dio un fuerte trazo expresionista, El siguiente viaje, en solitario, le llevó por La Cabrera y tierras de León, donde hizo dibujos y cuadros que mostró en una nueva exposición. Poco después conoció a Jorge Vidal, un artista chileno que llegó a Valladolid después de pasar por Alemania y Francia y revolucionó el mundo creativo de la ciudad con sus nuevas ideas y sus juegos de manchas y colores.

Diez años más tarde, en 1976, se instaló en Simancas, junto con otros amigos y pintores, la mayor parte de ellos ya desaparecidos, con los que creó un grupo que simboliza la creación artística de las últimas décadas en la provincia vallisoletana, Algunos, como Gabino Gaona, Sabadell, Domingo Criado, Jorge Vidal, Escudero o Martín de Vidales habían participado con él unos años antes en la exposición 'Pintura y poesía' que acogió la Sala Jacobo, que Fernando Santiago, que también colgó su obra en la muestra, había convertido en un centro cultural para el arte, la música o el debate sobre la actualidad y los movimientos sociales.

También viajó por Francia y por Italia, aunque sin olvidar su tierra, que recorrió junto con BIas Pajarero, autor de los textos, para hacer el libro de dibujos 'Retazos de Torozos', una serie de artículos ilustrados que antes de salir de la imprenta en 1968 publicó semanalmente el desaparecido 'Diario Regional'. Participó además en exposiciones colectivas en Salamanca, Málaga, Vigo, Santander y León y tituló 'Carnes y huesos' una serie de originales composiciones en las que aparecen cabezas y costillares que colgó en la sala Arcón de Simancas, la interpretación artística de una visita a la carnicería y uno de los singulares juegos a los que se ha entregado de vez en cuando. También visitó la localidad portuguesa de Nazaré, donde pintó una colección de óleos con barcas y pescadores.

En los años siguientes siguió alternando el trabajo en su estudio con viajes a Portugal y Francia y a principios de los ochenta surgió su pintura de síntesis del paisaje castellano, una colección en la que están las mulas o los bueyes con carro, las tierras amarillas -el color que personaliza la obra del artista en medio de la variedad cromática-, los árboles, los palomares o los cerros, En esta época hizo también tres libros de grabados que han sido posteriormente reeditados por la Diputación. El primero, 'Flores', con prólogo de BIas Pajarero y texto de Santiago Amón, incluye poemas de Francisco Pino, Justo Alejo y Jorge Guillén, versos que dialogan con las margaritas, amapolas o violetas a las que el artista puso formas y colores.

Un texto de 'Lazarillo de Tormes' acompaña los que escribieron para la segunda carpeta con forma de libro Emilio Alarcos, Santiago Amón, BIas Pajarero y Ramón Torío. Su título es 'Palomares', uno de los temas recurrentes del pintor, que en esa ocasión los vio en amarillos, azules, verdes, rojos, ocres o malvas. 'Los espejos', 'La gloria', 'La victoria' y 'Un náufrago' son los títulos de los grabados del tercero, 'Desnudos', con poemas de Francisco Pino y prosa de Emilio Salcedo y Fernando Zamora. Más tarde, en 1986, la colección se reanudó con 'Tierras', pero antes, en marzo de 1982, Félix Cuadrado Lomas celebró sus 25 años de pintor con una exposición antológica en el Museo de la Pasión, entonces sección de pintura del Museo Nacional de Escultura. En ella reunió 123 obras cedidas por galeristas, instituciones y coleccionistas privados que ocuparon las dos plantas del edificio. Entre los cuadros había bodegones, retratos, composiciones, casas, tierras, palomares, mulas, bueyes, pueblos, figuras, toros, toreros o ciudades, una extraordinaria variedad temática que demuestra lo que el artista ha dicho muchas veces, que es imposible encasillarle como pintor de paisajes. También era la muestra un ejemplo de las numerosas técnicas que utiliza -aunque a él lo que le importa es el resultado, no el camino que utiliza para l1egar a él-, desde óleo sobre tela, tabla o cartulina, a grabados, acuarelas y dibujos a la tinta o al carbón.

Los linderones

Poco después, como artista invitado, representó el paisaje castellano en la III Bienal Iberoamericana del Arte que se celebró en México y participó en la I Exposición Regional de Artistas Plásticos que recorrió la comunidad, además de en la itinerante 'Pintura de hoy. Siete pintores figurativos vallisoletanos'. Surgieron luego sus 'Linderones', titulo de una carpeta de grabados que presentó en noviembre de 1984 en la galería Castilla, síntesis de las tierras en trazos negros sobre colores planos.

Mostró su última obra en Zamora y en Palencia, presentó como invitado un paisaje en 'Homenaje a Castilla' , una colectiva que inició en Madrid en recorrido por diferentes ciudades, y en noviembre de 1987 inauguró en la Iglesia de las Francesas otra de las grandes exposiciones dedicadas a uno de los temas que han identificado su obra, el mundo de los toros, titulada 'Posturas, gestos y ademanes de los toreros en la plaza', que representó con geometría, poesía, luz, figuras, formas y colores a través del óleo, el temple y la acuarela. Un universo simbolizado en picadores, banderilleros, peones y diestros antes del paseíllo o después de la faena.

Dos años después dio un nuevo giro a su obra con la serie que tituló 'Las estaciones en el paisaje de por aquí', donde los campos geométricos se convierten en trazos transformados por los colores de la primavera, el verano, el otoño o el invierno. Nuevas exposiciones culminaron en 1999 con otra itinerante, 'Tierras construidas', acompañada de un catálogo que ilustró en la portada con un cuadro en el que dialogan verdes y amarillos y en el interior con diez dibujos en blanco y negro. Además lo presentó con un manifiesto en el que declara que la muestra es un paso más en la interpretación del paisaje, con la intención final de conseguir con los mínimos elementos la máxima expresividad, a través de medios tan elementales como la línea, la forma y el color. "Tomándome la licencia de la libertad interpretativa por ser necesaria en toda creación, pero no casual o caprichosa, sino fundamentada en una realidad existente", escribió entonces.

Estas tierras construidas estuvieron representadas junto con el resto de su obra en la gran antológica que, como un homenaje, organizó en el 2003 la Junta de Castilla y León y recorrió toda la región. Estaba acompañada de un extraordinario catálogo con textos de varios autores, reproducciones de los cuadros y de las portadas de libros y carpetas y una completa cronología de su vida y obra. Una exposición que llamaba la atención por su belleza cuando los cuadros colgaban de las paredes de la Iglesia del Monasterio de Nuestra Señora de Prado en Valladolid.

Ahora el artista sigue pintando, como ha hecho siempre, aunque sin repetirse jamás. Por que para él cada obra es única y necesita resolverla de una forma diferente. Como esas viñas negras y rojas que no se parecen a otras anteriores porque tienen su propia personalidad.”

---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://farm6.static.flickr.com/5086/5217965755_02dd66f28b_b.jpg


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Blog de Orlando Carmona

Blog de Orlando Carmona

El verdadero siervo de Dios y apóstol de Cristo

Orlando Carmona

Pacos

Pacos

Ser o no ser...

Paco Sande

Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

El genio femenino entra en el Vaticano

Carmen Bellver

Comunicación Institucional: desde la Academia

Comunicación Institucional: desde la Academia

Project Glass de Google

Rolando Rodrich

Punto de vista

Punto de vista

El suicidio de España

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Anasagasti obsesionado con las marcas.

Vicente A. C. M.

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Juez Dívar inocente hasta prueba de lo contrario

Juan Fernandez Krohn

Religión Digital

Religión Digital

Nueva evangelización y vida contemplativa

Religión Digital

Opinión

Opinión

Entre Andorra y Gibraltar - Que intervengan la economía si nos libramos de los políticos.

Opinión

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

Dom 3 VI 12. Fiesta de Dios, Trinidad

Xabier Pikaza Ibarrondo

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Franco autoritario

Manuel Molares do Val

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Retiro: EL CORAZÓN DE JESÚS

Josemari Lorenzo Amelibia

Ríase, aunque sea de mí

Ríase, aunque sea de mí

"O Fortuna" no es una marca de cigarrillos.

Chris Gonzalez -Mora

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Easy Fruit una nueva licuadora que ayuda...

Juan Luis Recio

La Isla de Pascua

La Isla de Pascua

Más de 300 bolilleras se darán cita este sábado 2 de junio en Ampudia

Julio César Izquierdo

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

El naufragio es evidente

Ángel Sáez García

Salvando al Soldado Ryan

Salvando al Soldado Ryan

Brasil: impávido coloso

Jaime Noguera

Latino

Latino

Mega-terremoto en Lima…. ¡Uff, fue sólo un simulacro!

Paul Monzón

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

¿Salvan? ¿De qué?

Asoc. Humanismo sin Credos

Voto en Blanco

Voto en Blanco

La "enfermedad" que ha hundido a Bankia es la misma que está destruyendo a España

Francisco Rubiales

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias