Los lunes, revista de prensa y red
22.11.10 @ 07:33:32. Archivado en Artículos
“¡Qué vergüenza das, Zapatero!”, de Federico Quevedo y “Hawking y los límites de la Física para dar respuestas”, de Santiago Collado González.

(Desde el bosque. Acuarela de Joan Puig Bertran en estudijoanpuig.blogspot.com)(*)
¡QUÉ VERGÜENZA DAS, ZAPATERO!
Artículo de Federico Quevedo publicado en La Gaceta el pasado día 8
Para la mayoría de los españoles, el Papa es una figura relevante. Usted nos ha insultado. Si, señor presidente, produce usted vergüenza ajena, y no sabe hasta qué punto. Es usted un indecente y un indeseable, y no creo que haya habido ni vaya a haber en el mundo un personaje más indigno que usted para ocupar el cargo que ocupa.
Mire, en casi siete años de Gobierno, no se ha dignado usted nunca a desplazarse hasta ninguno de los lugares en los que nuestras tropas llevan a cabo misiones –en algunos casos, extremadamente peligrosas, como ocurre en Afganistán–, y ha tenido que ser precisamente este fin de semana, durante la visita de Su Santidad el Papa Benedicto XVI a España, cuando haya decidido hacer algo que, de otro modo, nunca habría hecho, y se ha presentado en aquel país árabe, con su traje de chaqueta, su chaleco verde de las Fuerzas Armadas y esos puñitos cerrados en gesto visceral de actitud sectaria y prepotente.
Ningún gobernante de ninguno de los países a los que el Papa ha ido se había atrevido a tanto, y mire que el Santo Padre ha viajado a lugares donde ser cristiano es una aventura que la mayor parte de las veces termina en una cárcel, cuando no en un patíbulo.
Pero hasta el mayor enemigo de la figura del representante de Cristo en la Tierra le había manifestado el respeto que el Papa merece. Y ha tenido que ser usted, el presidente de nuestro Gobierno, el que se comportara como un auténtico impresentable, demostrando una vez más que a sectario, arbitrario, prepotente y totalitario no le gana a usted nadie. Y a sinvergüenza, tampoco.
Mire, señor Rodríguez, esto no es una cuestión de religión, ni siquiera de moral… Es una cuestión de convicción democrática y de respeto a las reglas del juego, algo de lo que usted carece de modo ostensible, porque, independientemente de las creencias que pueda usted tener o no tener, por encima de cualquier otra visión sectaria que pueda motivarle, usted es el presidente de todos los españoles, y, hoy por hoy, sigue habiendo una inmensa mayoría de esos españoles que se sienten católicos y para los que el Papa es una figura de indudable relevancia colectiva y personal. Y lo que usted ha hecho ha sido avergonzarnos e insultarnos.
HAWKING Y LOS LÍMITES DE LA FÍSICA PARA DAR RESPUESTAS
Artículo de Santiago Collado González, subdirector del grupo de investigación "Ciencia, razón y fe", Universidad de Navarra, publicado en el Diario de Navarra el pasado 9 de septiembre
En las consideraciones publicadas por The Times basadas en algunas citas del último libro de Hawking y, supuestamente, en lo contenido en dicho volumen, se puede apreciar una superposición de planos en el que últimamente suelen incurrir algunos científicos que defienden, principalmente, tesis materialistas, aunque no solamente estos.
Hay dimensiones del mundo físico y de lo que es propiamente humano que exigen, de una manera muy clara, una racionalidad ampliada que podríamos llamar filosófica. De hecho, incluso dentro de la Física, la legítima pretensión de explicar todos los fenómenos físicos mediante un conjunto de leyes fundamentales es muy discutida. Sorprende que un científico como Hawking, con méritos reconocidos, incurra en semejantes confusiones.
Según The Times, Hawking afirma que «el Universo puede crearse a sí mismo de la nada, y lo hace. La creación espontánea es la razón por la que existe algo, en vez de nada, por la que existe el Universo, por la que existimos nosotros».
Respondamos con claridad que ver las leyes del Universo como una explicación de su autocreación no tiene ninguna base racional ni empírica. De hecho, hablar de "creación espontánea" es contradictorio. La Física se ocupa del comportamiento de la materia en todos sus estados: como partículas o como energía de distinto tipo.
Cuando se emplea la expresión "creación espontánea" en esta ciencia, por lo general se está refiriendo en realidad a una simple transformación material. Un físico no puede hablar de "crear desde la nada", como sí lo puede hacer la fe cristiana. En el cristianismo, Dios es el autor de las leyes, no se limita a usar leyes preexistentes para organizar uno o varios universos.
Otros planetas con vida inteligente
Por otro lado, parece que, según Hawking, la existencia de Dios depende de la probabilidad de la existencia o no de un mundo como el nuestro. Sin embargo, lo propio de Dios no consiste en afinar los parámetros para que podamos existir, sino en crear. Y crear es una donación libre y amorosa de Dios. Esto difícilmente lo puede explicar la Física y los argumentos basados en la probabilidad.
Luego, para combatir el "principio antrópico" (que, en principio, favorece las posturas teístas) acude a la tesis de que hay una infinidad de universos. En realidad, ésta no pasa de ser una mera hipótesis matemática. Hoy por hoy no tiene contrastación de carácter experimental, ni se puede falsar, es decir, no es científica. Sólo busca quitar especificidad a nuestro Universo.
La tercera frase del libro de Hawking que The Times difunde postula: “El hecho de que nosotros los seres humanos –que somos fundamentalmente meras colecciones de partículas fundamentales de la naturaleza– hayamos llegado tan cerca de entender las leyes que nos gobiernan a nosotros y a nuestro universo es un gran triunfo». ¿Cómo puede un conjunto de partículas alcanzar "ese gran triunfo" sin dejar de ser eso: un conjunto de partículas? Seremos, al menos, algo más, no sólo eso.
Por último, Hawking parece sugerir que si hubiese muchos planetas como la Tierra, con vida inteligente, el cristianismo se vería refutado o, al menos, en dificultades. El que haya más o menos planetas con o sin vida inteligente no está directamente abordado por el magisterio de la Iglesia, pero el cristianismo nunca ha negado esta posibilidad.
De hecho, la enseñanza católica sobre los ángeles es una manifestación de la apertura de la Iglesia a la existencia de seres inteligentes diferentes de nosotros. Simplemente, de haber más razas inteligentes en el cosmos, se plantearían algunas preguntas teológicas sobre la unicidad de la redención de Cristo (¿necesitan redención, sería Cristo su redentor, cómo les llegaría esa redención?, y otras) que habría que abordar. Pero no afectan en nada a las enseñanzas sobre un Dios Creador.
La Física da de sí lo que su método le permite. Siempre habrá cuestiones que quedarán fuera de su alcance, preguntas que ese "conjunto de partículas" se hace continuamente: el sentido de la existencia, de la vida y de la muerte, etc. La Física no responde a estos interrogantes, que son reales e importantes.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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