Editado por

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Piscina de bolas

Permalink 08.10.10 @ 07:16:50. Archivado en Artículos

Por Javier Pardo de Santayana

(Swimmer. Acuarela de Carol Carter en www.carol-carter.com)(*)

Vivimos en el seno de una sociedad reivindicativa en la que se habla bastante más de derechos que de deberes, y lo de “bastantes” es un eufemismo, porque la realidad es que de deberes nadie dice una palabra si no es para referirse a los fiscales o los que han de cumplir los militares.

Ahora la televisión nos recuerda que todos tenemos derecho a Internet, y lo damos directamente por normal. Claro que si lo oyesen los ciudadanos de Níger o Zimbabue les entraría la risa floja.

También nos dijeron que todo español tenía derecho a una vivienda digna, naturalmente pagando la hipoteca correspondiente, y ya ve usted lo difícil que está la cosa. Precisamente acabo de escribir un artículo sobre lo que llaman “la generación perdida”, que no ve la forma de arrancar y se siente incapaz, no ya de tener una casa decente, sino incluso de encontrar con qué pagarse el sustento diario. Así que esto de los derechos por Real Decreto es algo cada vez más relativo.

Sin duda debemos reconocer que mucho de lo que ha cambiado ha sido para mejorar, pero no tanto como para lanzarse a proclamar tantos derechos como se proclaman y que la mayor parte de ellos acabe en agua de borrajas. Ahora bien, puestos a reclamar, no veo por qué no puedo hacerlo yo también.

Ahí están los derechos de los niños, tantos que hasta han hecho una lista en Naciones Unidas para demostrar que allí tienen buenos sentimientos aunque estén Irán, Afganistán, Corea del Norte y países de esa calaña. En las naciones avanzadas hablamos mucho de ella para crear mala conciencia publicando fotos de niños trabajando en los vertederos. Podríamos evitar que esto sucediese, pero las fotos resultan menos onerosas para el erario público, y se pueden compensar con otras de artistas conocidas besando negritos. Así podemos maleducar a modo a nuestros hijos comprándoles un móvil antes de que aprendan a leer.

Pero claro, nadie puede sustraerse a la pasión reivindicativa, y por eso me creo en el derecho de reclamar la atención que merece quienquiera que de niño vivió una guerra y una posguerra en directo amén de una economía de supervivencia. No pediré mucho. Sólo disfrutar un momento de algo de lo que hoy disfruta cualquier españolito.

Vida no hay más que una, y la mía anda ya en las últimas, supongo. Por eso, como contribuyente de nómina que soy al erario público y al bienestar del que tanto se nos habla y que por lo que dicen está a punto de extinguirse; relegado ya a la segunda reserva - o sea con la luz roja encendida -, reclamo lo siguiente:

Que con carácter retroactivo se me conceda poder sentir el placer de sumergirme por una vez y sin que sirva de precedente en una de esas piscinas de bolas multicolores como aquellas en las que se revuelcan mis nietos con frecuencia.

La razón es que, no resultándome fácil saber si en el otro mundo se va a disponer de este tipo de instalación - aunque bien pudiera ser considerada como apropiada para el disfrute de la felicidad completa -, no quisiera pasar a él sin antes haberme arrojado a la citada piscina para disfrutar de la sensación de absoluta libertad que trae consigo poder tumbarse boca arriba y boca abajo, rebozarse de bolas y lanzarlas a quien se me pusiera a tiro.

Claro que, ya puesto, tampoco me importaría disfrutar de esos parques infantiles que ni siquiera olí, y me refiero a aquellos en los que se puede hacer el burro todo lo que se quiera sin que pase nada de consideración. Son esos parques policromos que tienen varios pisos comunicados por tubos y todo, y cuya estructura está protegida para que no te des más golpes que los estrictamente inevitables. Tampoco desdeñaría, desde luego - lo digo por si acaso cuela - que, sin hacerme caer en el ridículo, se me autorizara también a pasar un rato en uno de los que hay al aire libre, donde los ángeles de la guarda hacen horas extraordinarias y que parecen estar diseñados ex profeso para que los niños puedan matarse de muchas formas diferentes.

Verdaderamente, hay que ver la de cosas que ahora tienen los niños a su disposición: Ahí están las superconsolas y los móviles verdaderos o falsos, y los juegos de ordenador, y los muñecos que hablan, y tantos trastos más, casi todos ellos exponentes del desarrollo tecnológico y tan caros en pilas que constituyen una permanente fuente de dispendio para los padres. Trastos que enseguida acaban en un rincón, amontonados para el despiece o el olvido. Yo, repito, no necesito tanto. Perdono, incluso, el trauma que no tuve por sobrevivir con una única bicicleta familiar que hasta tenía una barra susceptible de escamoteo para que la pudieran montar las niñas, y el que erróneamente se me supone por no haber tenido más que un balón igualmente familiar: un balón para los seis que era una especie de piedra de cuero conservado a base de sebo y cerrado con una correa que se nos clavaba en la frente al rematar a gol.

Para terminar, quisiera dejar claro para la autoridad que lo único que yo verdaderamente exijo es que me dejen disfrutar un rato de la maravillosa piscina de bolas. Y si me lo negaran, que por lo menos me resarzan económicamente en razón de la memoria histórica, porque no ando muy bien para llegar a fin de mes, y además, si no sirve para eso, dígame usted para qué me sirve a mí el Ministerio de Igualdad.

---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://farm5.static.flickr.com/4128/5056341919_a6600944b2_z.jpg


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Punto de vista

Punto de vista

El ministro argentino Julio de Vido “supone”

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Rajoy, un optimismo injustificado.

Vicente A. C. M.

E-Learning

E-Learning

La regeneración de la decencia se impone en la política

José Lozano Galera

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Madonna contra Marine Le Pen o los amores y los odios judíos

Juan Fernandez Krohn

Hermosillo

Hermosillo

Hoy: Narcomanta Vs. El Jefe Lazca y, CJNG Vs. Templarios

Efrén Mayorga

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Políticos parásitos

Manuel Molares do Val

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

Creer es más fácil que pensar.

Asoc. Humanismo sin Credos

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Red Bull Special Editions

Juan Luis Recio

Voto en Blanco

Voto en Blanco

Abuso de poder en España

Francisco Rubiales

Cajón de sastre

Cajón de sastre

Sin pelos en la lengua catalana.

Rufino Soriano Tena

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Todo se ha banalizado

Ángel Sáez García

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

El Método Guardiola en la Pompeu Fabra

Miguel Ángel Violán

A Ras de Cielo

A Ras de Cielo

Números arábigos

Saúl Blanco Lanza

Opinión

Opinión

Entre Andorra y Gibraltar - Que intervengan la economía si nos libramos de los políticos.

Opinión

Protestantes

Protestantes

Foro Europeo de Libertad Religiosa: preocupa trato de España a los evangélicos

Pedro Tarquis

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Una involución en aumento

Josemari Lorenzo Amelibia

Corrupción global

Corrupción global

895 El atraco perpetrado por ZP con el oro de España no es sino un suma y sigue, la tercera etapa del oro de Moscú. La sucia "historia" socialista no para de repetirse. La verdadera causa y origen de nuestra miseria, paro, prima de riesgo y déficit.

Luis Llopis Herbas

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

¡80.000 sociedades domiciliadas en Gibraltar!

Pedro Fernández Barbadillo

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Pochas con codornices

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

¿POR QUÉ TIENEN HAMBRE?

Francisco Baena Calvo

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias