Lancelot 2010. Conciencia errónea
07.10.10 @ 07:22:04. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Ensoñación. Cuadro de Manuel Beltran de Heredia en artelista.com/autor/manuel-beltran-de-heredia)(*)
Lunes 5 de julio. Nada más repasar el artículo de ayer: Anamnesis o anámnesis, tengo el remusguillo interior de que no supe explicar bien un concepto nada fácil de digerir. Les aseguro que sé lo que quise decir, pero no que no sea ininteligible o críptico para algunos. Para evitar la caída en el mismo error que pudiera aburrir hasta a las ovejas, dejo escrito el título de hoy. Pero más que disertar sobre él, que parece no es mi fuerte ni atractivo para tiempos de veraneo, apuntaré sólo que tratar sobre diversos tipos de conciencia, me parece de una importancia excepcional.
Imposible y pretencioso por mi parte, resumir es este breve comentario al día de hoy una mediana, siquiera, disertación sobre aspectos referidos a la conciencia individual o colectiva. Ni sé, ni puedo. Valga sólo como inicio, para que el avispado lector-que siempre lo es-, lo tome como punto de partida para las personales inquietudes sobre asunto tan actual y trascendente. Conciencia errónea, objetiva, subjetiva… Les recomiendo, sin entrar en profundidades tan profundas y para mí al menos dificultosas, lean o estudien, como yo fui aconsejado, libros como el que en ratos de lectura meditada en la paz de la terraza con las vistas ya referidas, que me ayudan: “El elogio de la conciencia” (Cardenal Ratzinger) u otros que me esperan del beato Jhon Henry Newman y las consideraciones de Sócrates al respecto. Necesidad, creo, para nuestro tiempo. Respuestas a quien tenga inquietudes. Pérdida de tiempo para quien, por propia voluntad, no quiera “apearse del burro”. En cualquier caso, nada definitivo. Punto de partida. Continuaré menos ceremonioso, si Dios es servido…
Martes 6 de julio: prueba superada.
Ayer, lunes tarde, fue glorioso. Cada día una prueba. Cada día, y por el momento, pruebas superadas. Diez largos de piscina. Ejercicio sin excesivo cansancio. Sonrisa de a oreja. Meta programada y superada. Podemos.
La piscina no es centro de cada jornada. Porque el centro es, precisamente, cada día. Mejor. El Autor de cada día. Quien nos lo concede. Y se me concedió una tarde, ya lo he dicho: gloriosa. El miedo, incluso el miedo en grado sumo, se puede -se debe- superar. No es sentencia de viejo Sócrates. Es experiencia, ojalá fuera sabia, que da la vida. La vida, aún vivida a trompicones. El que lea entienda. Ahora, descanso. Cambio de actividad. Si Dios quiere, mañana más.
---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://farm5.static.flickr.com/4103/5050585498_a28dc5997d_z.jpg
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


