
30.09.10 @ 07:25:04. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Paseo norcturno. Acuarela de Carol Carter en carol-carter.com) (*)
Ya tenemos su definición. Alguien acuño las dos palabras, y les aseguro que en poco tiempo habrá hecho un buen número de titulares en periódicos y revistas, a menos que alguien las acalle para que no cunda el pánico: “generación perdida”.
Naturalmente, la expresión recién nacida se refiere a la generación de los nuevos jóvenes, a quienes empiezan ahora a vivir la vida y buscan un trabajo; aquellos que pretenden formar una familia y aspiran a todas esas cosas que no les voy a explicar por bien sabidas.
La definición se ve acompañada, al menos en estos pagos, por algunas significativas estadísticas. De ellas me impresiona especialmente la que refleja el alto porcentaje de los que ya tiraron la toalla, o sea, de los que ya ni siquiera tratan de buscar trabajo. Un dato que no será aplicable a todos los países del mundo, pero que aquí, en España, resulta realmente escalofriante.
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29.09.10 @ 07:26:10. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Poliedro. Jugadores de baloncesto transformándose en ángeles. 1972. Óleo de Salvador Dali, en pintura.aut.org. 37.5 x 39.5)(*)
Nada de ocio. Lo he dicho hace no muchos días, que no es bueno “Matar las horas”. En la isla de Lancelot, agradable cambio de ocupación: en el amplio espacio entre la terraza y la piscina en la casa de nuestros hijos, han instalado una canasta (cesta) reglamentaria de basket (baloncesto). Como deportista de oficio… también jugué “al” idem. Por primera vez desde hace un mil doscientos años, toqué balón. Nostalgia y sensación agradable al cogerlo con una sola mano. Mi nieto alucinaba…
-¿Todavía sabes, abuelo? .
Psss… Ni yo me lo creía. Medí con la vista la distancia, levanté el balón, lancé a cesta, y…
-¡Canasta, abuelo! –exclamaron con júbilo Javier-canario-y Pablo de Pucela que se vino de vacaciones con nosotros . Una gozada: ¡puedo! Después de varios ensayos con mejor o peor fortuna, propuse competición. Enseguida Pablo –buen jugador “junior” en el colegio- anotó en una pizarra los nombres de padres, abuelos y nietos. Y comenzamos… Premio al primero en conseguir diez canastas: cerveza para los mayores o chuches a los niños. Pagano (de mentirijillas, según quién) el último. Fenomenal aliciente.
A distancia de “personales” y seguro que por los nervios, fallamos todos el primer lanzamiento. En la segunda ronda, el último por sorteo, estrené el casillero. Sonrisa. Mosqueo los pequeños. En la siguiente, puntuaron todos. Falló el abuelo. El marcador, muy variable, no me dejaba en buen lugar. Tampoco el último. Quedaba mucha competición y le iba cogiendo el aire al deporte casi olvidado. Casi.
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28.09.10 @ 07:27:05. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Esperando el autobús en Ferrari. Acuarela de José María Arévalo. 37x54)(*)
La semana pasada, como comentábamos, la actualidad giraba sobre la polémica en torno al toro de la Vega de Tordesillas, fomentada por una minoría contra lo que consideran maltrato a los animales. Algo parecido tenemos con la que estamos viviendo estos días, la defensa de los peatones acosados por los vehículos, en nuestro complicado tráfico urbano. Ninguna de las dos campañas tienen mucho futuro. Eso sí, al menos sirven para tomar conciencia de que hay que mejorar las relaciones de los distintos colectivos implicados. La celebración de la Semana Europea de la Movilidad, y, dentro de ella, del día sin coches, además de complicarnos el tráfico, ha sido ocasión de algunas quejas de asociaciones de vecinos y otras, que consideran que el Ayuntamiento vallisoletano cada vez da menos importancia a estas campañas y han planteado actividades alternativas. Nuestro alcalde, que ve cómo año tras año el seguimiento es minoritario, ha declarado, prudentemente creo yo, que antes que «prohibir» el uso del coche privado por el centro, prefiere «invitar» a los ciudadanos a no usarlo en estas fechas. Lo cierto es que cada vez que se cierra el centro, por estos motivos o por otros –vueltas ciclistas, carreras a pié, manifestaciones o simplemente obras municipales- se prepara un caos circulatorio de mucho cuidado.
Así que, como en el caso de la polémica taurina, parece que lo que hay que buscar es atenuar la crueldad con animales y peatones, con soluciones alternativas. En los años setenta me contaba un amigo arquitecto lo maravillado que venía de un periplo por Finlandia, en el que una ciudad había cerrado el casco urbano a base de montar aceras mecánicas por sus calles y aparcamientos subterráneos para dejar el coche y acceder a ellas. Hoy ya no es tanta novedad, aparcamientos, escaleras y aceras mecánicas hay por todas partes, sobre todo los primeros, lo que falta es comunicarlo todo para hacer viable que recorramos la ciudad a pié. Sustituir el uso de los vehículos particulares por el de autobuses y bicicletas, que es la opción que se defiende ahora, me parece una meta fracasada ya, como puede verse estos días, hacen falta otras alternativas.
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27.09.10 @ 07:25:09. Archivado en Artículos
“¿Amaremos a Zapatero?” de Gabriel Albiac, y “La carga de los tres reyes” de Pérez Reverte.

(See the whole. Acuarela de Behzad Bagheri en flickr.com.38x63) (*)
¿AMAREMOS A ZAPATERO?
Artículo de Gabriel Albiac publicado en abc.es el pasado día 15
«La intención de la neolengua no era sólo proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de los devotos del Partido, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento. Lo que se pretendía era que, una vez la neolengua adoptada definitivamente y olvidada la vieja lengua, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de sus principios, fuera literalmente impensable». El Partido Único se llama Ingsoc, apócope de English Socialism, y neolengua es el hallazgo literario mediante el cual George Orwell da, a final de los años cuarenta, espejo al monstruo stalinista en su novela 1984. La intuición de Orwell —que fue militante comunista hasta la guerra de España— deslumbra por su sencillez: aquello que diferencia al totalitarismo de todas las variedades de dictadura en el siglo precedente es la capacidad de crear lenguaje e imponerlo. Porque los individuos no somos más que lo que las palabras hacen de nosotros. Quien manda sobre la gramática, manda sobre las conciencias. Fue un hallazgo transversal a Hitler y Stalin. Y si Orwell y Koestler dieron su clave narrativa en lo que a la Unión Soviética se refiere, Victor Klemperer lo haría —él mediante clave filológica— en lo que da las grandes claves del nazismo: la forja de un habla, anatomizada en su LTI: La lengua del Tercer Imperio. Esa lengua que permitía la nazificación automática de los tan exquisitos, tan cultos, tan sabios colegas universitarios del profesor judío: «Ninguno era nazi», deja caer irónico acerca de esas gentes demasiado elegantes; «pero todos estaban intoxicados». Por la lengua. No hay quien escape a eso.
El proceder básico de la neolengua orwelliana está en la generación de lo que su autor llama un doblepensar. Lo que es lo mismo, el trastrueque del significado de las palabras, hasta hacerlas decir exactamente lo contrario de lo que dicen. Cristaliza en fórmulas cerradas, vistosas, fáciles de retener: «la ignorancia es la fuerza», «la guerra es la paz», «la libertad es la esclavitud»… Al final, el disidente Winston torturado experimentará la dimensión de esa derrota del hombre sin palabra propia. Y en los cuatro dedos que el torturador pone ante sus ojos, él verá lo que está mandado ver: cinco. Y todo retorna al orden. «Amaba al Gran Hermano»: es la frase que cierra la novela.
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26.09.10 @ 07:20:48. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

( The oval mirror. Acuarela de John Yardley en en el libro “Watercolour Impressionists” de Ron Ranson)(*)
Pues ahora resulta que también pueden tener estrés los bancos. Sí, los bancos; pobrecitos ellos, que nos sacaron las entretelas con sus comisiones, y luego se nos mostraron tan magnánimos que se jactaron de haberlas suprimido. Ellos, que nos cobran dos euros y un buen pico por sacar nuestro propio dinero de los cajeros automáticos si éstos no son de su jurisdicción. Ellos, que no facilitan un crédito así los maten pese a que les hemos perdonado sus muchas faltas y, en vez de regañarlos, les inyectamos en vena no sé cuantos miles de millones de euros para salir del paso porque ni siquiera sabían cómo hacerlo solos…
Ahora nos dicen que, a pesar de todo, los pobres podrían estresarse. E imagino que si los bancos se estresan, más se estresarán los banqueros, que al fin y al cabo son de carne y hueso aunque no lo parezcan ni por el forro.
Y no porque se haya terminado el veraneo y les venga la inevitable depresión. Ellos no son como la gente vulgar, que aprovecha las vacaciones para ligar y se queda literalmente extenuada. Este estrés tiene otras causas que yo comprendo. Por ejemplo, tener que seguir la Bolsa diariamente. A mí, desde luego, esto me haría acumular un estrés insoportable: tanto me cuesta entender esa mezcla del vil metal, tan apegado a la realidad, y la psicología, tan etérea ella. Como me marea el verla bajar y me estremecen los signos de pavor que les provoca.
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25.09.10 @ 07:23:02. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Lanzarote.1989.Óleo de Francisco Sebastián en pintura.aut.org)(*)
No creo que incurra en ningún delito que vaya contra los derechos de autor con este título. Sobre todo los mayores conocimos una canción ligera que llevaba estas palabras como motivo fundamental del argumento: amoroso, cupletero.
Como saben algunos de mis lectores (¿) amigos, porque hace falta serlo para seguirme, he dejado la Península. Sin desertar de nada-aunque corren malos tiempos- he puesto, como cada año, aunque este con mayor motivo, tierra de por medio. Quiero decir, y digo, mar de por medio. Vuelo sobre la mar oceana, hasta una de las Islas Afortunadas. La muy afortunada Lanzarote (Lancelot). Por primera vez en muchos años “descabalgo de una mula y en un caballo cabalgo”. Para ser más claro: abandono el tiqui-taca del ordenador en el teclado (terco a veces como una mula ) y cabalgo en el más brioso corcel-casi olvidado- de la tinta y cálamo. Perdonen el enredo. Provocado. No escribo con tinta ni con cálamo (pluma, de pluma de ave) , sino con vulgar “boli”. El adminículo (bolígrafo), ¿bola que escribe, o para escribir?, que ha ganado la partida a la pluma estilográfica. Y ahora…, a lo del miedo.
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24.09.10 @ 07:20:44. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Winter days. Acuarela de Grzegorz Wróbel en greegw.deviantart.com)(*)
Aunque en el artículo de la semana pasada tratamos ya este tema, con comentarios al artículo de divulgación del arquitecto vallisoletano Javier López de Uribe, éste mismo me facilitó, con su conferencia que también citábamos, un más profundo análisis de la situación en que las Bellas Artes se encuentran en nuestros días, de sus causas y consecuencias, en el resumen que contiene aquella de la exposición del profesor José Miguel Ibañez Langlois en su libro “Introducción a la Literatura” (Ediciones Universidad de Navarra, Pamplona, 1979) sobre esta cuestión. Creo vale la pena reproducirlo, pues ilustra con mayor profundidad los comentarios que al respecto hacíamos en el artículo anterior.
Opina Ibáñez Langlois que la mejor poesía, la mejor música y la mejor pintura de este siglo arrancan de las vanguardias de la primera posguerra, florecen vasta y creadoramente a lo largo de las tres décadas siguientes, y luego se extinguen. Después de la Segunda Guerra Mundial solo hay sobrevivientes, es decir, artistas que produjeron lo mejor en el período comprendido entre las dos guerras mundiales y que en cierto modo se continúan y repiten a sí mismos en su era crepuscular, en su extinción. Pero no surgen, propiamente, figuras nuevas: sólo epígonos, seguidores, discípulos. y lo mismo ocurre más allá de las artes, con el pensamiento filosófico y con la Religión.
"En compensación –dice Ibañez Langlois- los últimos años nos han ofrecido un fantástico desarrollo de las ciencias positivas o experimentales, en una medida que jamás pudo soñarse con anterioridad, y a esta explosión científica ha seguido, de inmediato, un progreso técnico que también supera toda imaginación anterior (...) El retroceso visible de1 pensamiento y de las artes, pues, se compensa con un gigantesco salto adelante de las ciencias empíricas y de la tecnología, hasta llegar a configurar el inmenso desafío o dilema de nuestro tiempo: si el hombre logrará poner esos adelantos al servicio de la verdadera humanidad o si más bien será aplastado por el fruto de su propio ingenio, como el aprendiz de brujo que consigue desatar unas fuerzas maravillosas que escapan a su dominio" (...)
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23.09.10 @ 07:28:05. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Cerro. Acuarela de Luis Labrador en expo-torreon09.blogspot.com)(*)
Si con el buen tiempo han tenido ustedes la ocasión y el buen gusto de acercarse al Puerto de los Tornos siguiendo la carretera de Briviesca a Oña y Trespaderne - por lo que yo llamo “la ruta de los corzos” -, quizás hayan contemplado uno de esos grandes espectáculos que nos brinda la Naturaleza.
Este año hice el recorrido a primeros de julio, y entonces ya se veían grandes extensiones cubiertas por pequeñas plantas verdes con vocación de crecimiento rápido. Para fin de mes se habían abierto algunas flores, y los tallos eran tan largos que uno se preguntaba si podrían sostenerlas.
Cuando regresé a aquellos parajes, que fue en los primeros días de agosto, los campos burgaleses tenían ya montado el espectáculo. Se habla mucho de la sinfonía de los cerezos del Jertes y de los paisajes japoneses, y yo pienso que bien podría hacerse en la misma medida de estas extensiones doradas cubiertas por los girasoles que tan generosamente engalanan nuestros felices días de verano.
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22.09.10 @ 07:29:22. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Lanzarote.1989. Óleo de Francisco Sebastián en pintura.aut.org/. 100x103)(*)
Al atardecer –precioso junto a la mar oceana-, mientras los abuelos cambian de ocupación a otras de distinta especie, los demás cabalgan en “burras con ruedas” y recorren las sendas marcadas entre verdaderos páramos de lava. Terrible estepa canaria de tan singular belleza que espanta. Me lo contó, en su estilo, el pivot-nieto, junior: Pablo.
-¡No te lo puedes ni imaginar abuelo! –exclamó nada más verme y aún sudoroso. –Es impresionante. Me gustaría que lo hubieras visto. Sonreí. Cuando estalló el Timanfaya -continuó- aquello (esto) tuvo que ser un infierno. Reserva de la biosfera. Paisaje lunar. Extraterrestre-. No exageró ni un pelo. Y se lanzó al agua. Recordé cuando lo vi por primera vez: llanura escabrosa, como la mar en calma con solo borreguitos de crestas negras en vez de blancas y piedras preciosas -olivinas- en su interior. Llanura inmensa, rocosa, de la que emergen soberbios volcanes, amenazadores, incluso calientes, y desolación majestuosa (¡) en las pocas tierras calcinadas. Tierras (¿) que, con cuatro gotas, cuatro, se transforman en praderas de un verde intenso amo y señor de toda la isla con la increíble fertilidad de las regiones subtropicales más feraces. Pequeñas propiedades protegidas con tapiales de lava solidificada y batidas por soles y vientos de qué sé yo dónde; y menos, de cómo y por qué poseen tal fertilidad. Misterios de una tierra llena de leyendas y gentes nobles. Labradores tiempo ha en el interior y pescadores en el país de las costas rocosas. Humedad en la más completa sequía que viene dulce de la mar absorbida por el reseco vómito de los volcanes. Ver para creer.
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21.09.10 @ 07:28:10. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Acuarela de Daniel Traver Griñó, en la exposición “100 años, 100 artistas” de Caja Círculo, Burgos, Octubre 2009. 69x99)(*)
Pues mira por donde, Tordesillas se ha puesto de moda estos días con la polémica sobre esta fiesta del Toro de Vega, declarada de Interés Turístico nacional en 1980, y que ahora, con la prohibición de la fiesta nacional en Cataluña, pasa a ser otro de los objetivos de la minoría -al menos en nuestro país, no hay datos para calcular en los demás-, antitaurina. Minoría que es –ya lo sabemos ahora en Cataluña, que ensalza a los toros de fuego mientras condena las corridas- sumamente selectiva, no vitupera todos los festejos taurinos, solo los que conviene al colectivo denunciante. Por estas tierras nuestras castellanas, en que tenemos miles de celebraciones en las que es protagonista el toro, algunas muy famosas, como el toro enmaromado de Benavente y los encierros de Cuellar, solo se han fijado en Tordesillas.
Es una feliz coincidencia que haya sido también Tordesillas la elegida por los movimientos provida para establecer su centro de información, CIDEVIDA, que lleva abierto ya tres meses y de cuya inauguración dimos detalles en el artículo del pasado 6 de Julio, “Nuevo Centro para la defensa de la vida, en Tordesillas”. Conozco a los organizadores, a la cabeza mi amigo asturiano Juan José Panizo, así que estoy seguro de que no contaron con esta polémica del Toro de Vega cuando eligieron Tordesillas. Aunque, desde luego, es perfectamente compatible ser provida y antitaurino, en mi modesta opinión la cuestión del maltrato a los animales queda muy bien enmarcada en comparación, o más bien sin comparación posible, con esta otra, mucho más grave, del asesinato, que no otra cosa es el aborto, de bebés humanos inocentes.
Así que, además de apreciar la fiesta nacional, mi reflexión respecto a la polémica taurina, corre sobre todo por el asombro ante una sociedad con una jerarquía de valores tan trastocada que da hasta vergüenza pertenecer a ella. Sociedad caprichosa e infantilizada. Que no me vengan con estas historias de la crueldad con los toros, y menos en Tordesillas.
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20.09.10 @ 07:26:18. Archivado en Artículos
”¿Y los barcos?”, de Alfonso Ussía, y “Dios no juega a los dados”, de Gabriel Albiac

(Getreide_Markt. Acuarela de G.W. Gree en flickr.com)(*)
¿Y LOS BARCOS?
Artículo de Alfonso Ussía publicado en La Razón el pasado 14 de Agosto
Los mercados de Melilla están desabastecidos. No llegan alimentos por la frontera con Marruecos. Ni carne, ni pescado, ni frutas, ni verduras, ni leche. He escrito «leche», no leches, que encajaría mejor con el ánimo imperante. Me pregunto: ¿Dónde están los barcos? Una nación seria no permitiría esta situación de abandono ni un solo día. Si hay que llenar el «ferry» Málaga-Melilla de alimentos, se hace. Si para ello hay que dejar en tierra los coches de los marroquíes, en tierra los coches. Las bodegas, rebosadas de víveres para los melillenses. Si se antoja excesiva la medida, el Gobierno puede fletar mercantes. Y en último caso, pedir a la Armada que abastezca la ciudad española. Pero no resulta tolerable ni admisible que veamos desde la península y las islas los mercados de Melilla tan vacíos como los de una ciudad bloqueada. Por aire y por mar, España tiene acceso directo a Melilla. Que se usen los helicópteros que tanto molestan al Sultán para llevar aceitunas rellenas. Se le podría lanzar alguna lata a la cubierta de su barco para alegrarle los aperitivos. Y de paso, cerrar la frontera. Los que pierden son los de allí, no los nuestros. Pero ni una concesión acomplejada más a los provocadores a las órdenes de Mojamé, que es más retorcido que una trenza de Karembeu.
Un barco detrás de otro hacia Melilla. Y ni un solo día más con Melilla sin alimentos frescos. Estamos hablando de una ciudad de España abandonada por la política exterior de nuestro abrumador Gobierno. Una ciudad que, como Ceuta, es España con anterioridad secular a la creación del Reino de Marruecos. El Gobierno no puede permitir este nuevo chantaje. No se trata de depender de «gestos de buena voluntad». La vida y la seguridad de los españoles se defiende por vías diplomáticas. Y si éstas no fructifican –el ministro ha desaparecido–, hay que hacer uso de la fuerza. Disuasoria en un principio y efectiva si la primera no acierta a poner las cosas en su sitio. Lo que sea, menos permitir que en Melilla falten alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad. A los que abandona el Gobierno con sus titubeos y sus chorraditas es a los españoles.
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19.09.10 @ 07:27:35. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(En la playa. Acuarela de José Antonio Molina Sánchez, en la exposición “100 años, 100 artistas” de Caja Círculo, Burgos, Octubre 2009. 30x21)(*)
Buscaba el otro día entretenimiento en la televisión cuando fui a parar a una emisora digital que transmitía una antigua película musical. Enseguida caí en la cuenta de que se trataba de lo que los expertos llaman un “remake”. La película, en color, sería una nueva versión de otra en blanco y negro que me cautivó en su día. Ésta se titulaba “Ball of Fire” (1941) y estaba protagonizada nada menos que por Barbara Stanwyck y Gary Cooper. La paz de un grupo de simpáticos profesores encerrados en una residencia para escribir una gran enciclopedia se veía perturbada por la irrupción de una explosiva mujer que huía de la persecución.
En la versión de 1948, titulada “A song is born”, la comedia se transmuta en musical. En ella los sesudos profesores son estudiosos de la música, y el protagonista, Danny Kaye, otro atractivo tímido como Gary. Y si éste bordaba su papel de analista del “slang” neoyorquino, el judío pelirrojo no le va a la zaga en su ficción de estudioso de los nuevos ritmos populares que él descubrirá con asombro.
Como tantas veces sucede, los expertos en teoría acaban por aislarse de otra cosa que no sean los libros y las partituras, y de ahí el interés de los profesores por las respectivas protagonistas, ambas atractivas cantantes de cabaret caracterizadas por su desparpajo y su capacidad para dominar a los hombres, y ambas perseguidas a la sazón por su “amistad” con sendos gangsters que las maltratan a la vez que las colman de lujos y carísimos regalos.
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18.09.10 @ 07:28:56. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Lanzarote. Óleo de Brull Carreras, en pintura.aut.org. 60 x 81)(*)
Desde muy niño fui muy aficionado a la lectura. Devorador de libros… y de tebeos. Nunca agradeceré bastante que dispusiera la madre de seis hijos instalar una librería en nuestro dormitorio provista de la mayoría de los clásicos escritos por los autores más prestigiosos de nuestro siglo de oro en la literatura. Como eran tiempos de estrecheces, allí no había cantos dorados ni encuadernaciones caras; pero sí un contenido precioso en el que lo de menos era el envoltorio. Ediciones baratas en las que el lujo, en esto como en casi todo, brillaba por su ausencia. Me corrijo. Aquella librería repleta, era todo un lujo. Libros por los que el paso de los años acrecentaba el valor del contenido en un austero continente de posguerra. Necesitaría la memoria, que ya no tengo y gran espacio, impropio de este lugar, para enumerar nombres y autores de todo cuanto leí.
Sin orden de preferencia y con la seguridad de que todo cuanto allí había era propio para niños, adolescentes y jóvenes, comencé varias veces por el primero en las estanterías y varias veces terminé por el último de ellas. Cientos de obras seleccionadas por la sabiduría y moral de una madre que no se adaptaba a los tiempos con cualquier bazofia, por mucho que se llevase, sino que ponía a disposición de sus hijos lo más selecto y sano de la literatura válida para todas las épocas sin peligro de deformación de los lectores. Era muy consciente de la necesidad utilísima de buenos libros, al tiempo que del daño que podrían ocasionar los malos- aún bien o muy bien escritos-, a la mente receptiva de su prole. Lo mismo pensaba en relación con la lectura por personas mayores de libros desaconsejados.
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17.09.10 @ 07:17:09. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Canal de Castilla en Ribas. Acuarela de Francisco Roldán en la Exposición del Palacio de Pimentel, Valladolid 2004)(*)
Tengo la suerte de conocer, y encontrarme de vez en cuando, a varios arquitectos vallisoletanos, entre ellos Paco Roldán, quien me inició en el tan difícil arte de la acuarela. Me encanta tirarles de la lengua, contrastar mis opiniones sobre arte, las que les voy contando en este blog, con las que no todos coinciden, los hay muy avanzados estéticamente, vamos, que se pasan para mi gusto. Hace unos días charlaba con uno de ellos, compañero de estudios de Paco, Javier López de Uribe, y tuve la satisfacción de comprobar que coincidíamos prácticamente en nuestros criterios sobre qué es el arte y por donde vamos con el actual. Para López de Uribe casi equivalen arte y belleza; escribía yo aquí que entre los atributos del ser (la creatividad, en lo humano, consiste en dar a luz a un ser nuevo), además de la belleza y la bondad, había que tener en cuenta la unicidad y la novedad, en definitiva la originalidad, pero matizando que la novedad, por la que se valora casi exclusivamente hoy la obra de arte, da muy poca entidad, poca “cantidad” de ser, francamente. Así que coincidimos. Recordaba haber leído algo suyo sobre esto, en un folleto de arvo.net, y así se lo comenté a Javier. Me ha proporcionado algo más, la separata de su discurso de recepción en la Real Academia De Bellas Artes De La Purísima Concepción de Valladolid, en octubre de 1982, de la que después ha sido Presidente hasta hace un par de años.
Lo tituló “Acerca de la ciencia, la belleza y el arte”, y en él analiza lúcida y atractivamente, en profundidad, los aspectos metafísicos de la Ciencia y el método científico, el proceso del conocimiento de la verdad, la situación actual de las bellas artes, el proceso del conocimiento de la belleza, la educación estética, la intuición creadora, etc. Magnífica exposición de materias hoy tan cuestionadas. Creo que nos va a dar para varios artículos, lo que me ha llevado a colgar éste como primer capítulo de una serie sobre “Arte y belleza”. Pero antes de adentrarnos en profundidades intelectuales, voy a recoger algunas de las ideas que el ilustre arquitecto ha incluido en el folleto citado, con lenguaje más asequible, en plan divulgación. Comienza citando López de Uribe la frase famosa de San Agustín en sus “Confesiones”: “Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé”. Una de las cualidades que aprecio en los artistas-arquitectos, es el sentido práctico de sus propuestas profesionales, cuando se da, claro, lo que no siempre ocurre. Así, la última obra de López de Uribe, con otros dos compañeros, el nuevo Centro Deportivo y Cultural Niara, en nuestra ciudad, sobre el que escribí en este blog el pasado 30 de junio, estupenda muestra de equilibrio y perfección. Un arte asequible, comprensible, lo que falla hoy en tantas propuestas de las llamadas bellas artes, como denuncia en el citado texto que publicara arvo.net.
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16.09.10 @ 07:29:11. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Approach to acrylic painting. Acrílico de Carol Carter en carol-carter.com)(*)
Desconozco la fecha en que saldrá este artículo a la luz, pero esto no me plantea gran problema, porque mi tema - inspirado por un hecho deportivo - es simplemente una de las muchas lecciones que la vida nos ofrece.
El caso es que me gusta el deporte, y que uno de mis espectáculos preferidos es el de las competiciones atléticas. No sé si a usted le ocurrirá lo mismo, pero en todo caso le propongo que se sitúe en los campeonatos de Europa celebrados este verano en Barcelona. La prueba es el mil quinientos femenino. Le convendrá saber que los mil quinientos son unas de las pruebas importantes y están clasificados dentro de lo que técnicos y aficionados llaman “el medio fondo”, es decir, entre las pruebas de “velocidad”, a las que pertenecen las carreras cortas, y las llamadas “de fondo”. Y no sé por qué razón, los españoles solemos mantener una buena tradición en la distancia.
Sí, hombre. Recordará la imagen, repetida hasta la saciedad, de un Fermín Cacho entrando vencedor en la meta. Eran los Juegos Olímpicos de Barcelona del 92, pero ahora, en 2010, el escenario es exactamente el mismo. Hoy se trata de la prueba femenina, en la que compiten dos atletas españolas: Natalia y Nuria. La televisión nos muestra a una niña de pocos años con una pancarta en la que se lee: “Mamá, campeona”. Es la hija de Natalia, en la que se depositan grandes esperanzas avaladas por un currículo excelente. Algo puede esperarse también de la veterana Nuria, pero, como comenta el periodista del ABC, “Nuria nunca es favorita”.
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15.09.10 @ 07:30:07. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Aceñas de los Pisones, Zamora. Acuarela de J. M. Arévalo. 43x32)(*)
Hombre, mujer…, ¿es que no hay más posibilidades? Es la pregunta que el matrimonio de escritores Alfonso Basallo y Teresa Díez, se hacen en “Pijama para Dos”. Al menos ahora mismo, dicen, las hay. ¿Y por qué, razonan, no estaban contempladas en el proyecto inicial? ¿Por qué Adán y Eva y no Adán y Toni o Eva y Susi? ¿No os da que pensar –continúan socarrones- que en del diseño original no apareciera el “tercer sexo”? ¿Será que la naturaleza es homófoba?
Las consideraciones de los mismos autores, que siguen, son cuando menos “curiosas”. Además de verdades como templos: la caída del imperio romano y el siglo XXI. “¿Qué tienen en común?: decadencia. Los hombres siempre han hecho payasadas –jamás debiste comer la manzana-pero nunca se han acumulado tantas y tan grotescas como en estos momentos de nuestro tiempo. Sólo a los romanos de la recta final del Imperio y a los occidentales del 2000 se les ocurre suicidarse demográficamente mediante el genocidio del aborto. Sólo a los gobernantes romanos se les ocurre nombrar cónsul a un caballo (Calígula a su corcel Incitato) y a los alcaldes occidentales de nuestro tiempo oficiar bodas ¡de un hombre con otro hombre!”
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14.09.10 @ 07:28:36. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Desde C. Dr. Cazalla, Valladolid. Óleo de J. M. Arévalo.64x42) (*)
Supongo que porque no descansan algunos entusiastas de la llamada “memoria histórica”, tan sesgada como se ha destacado en varios artículos de nuestro blog, este verano se ha producido una nueva protesta al Ayuntamiento vallisoletano para que suprima nombres de calles que recuerdan la época franquista. El alcalde ha contestado que no va a cambiar más nombres de calles porque ya se han cambiado bastantes y porque produce muchos perjuicios a quienes viven en ellas, que se ven en la obligación de rectificar documentos y aclarar continuamente la ubicación de su domicilio. Me parece razonable lo que dice el señor alcalde, le felicito. Hasta hace poco la gente llamaba “La Residencia” a uno de los dos hospitales públicos vallisoletanos, el situado junto a la Rondilla de Santa Teresa. Había sido bautizado como “Onésimo Redondo” cuando lo levantó el franquismo, una de sus más importantes obras públicas en la ciudad, y rebautizado como “Río Hortega” en la transición, sin otro motivo que proclamar el cambio. Así que se comprende que la sabiduría popular optara por no llamarle de una ni de otra manera, abreviando con lo de “La Resi”. Ahora se ha construido un nuevo edificio para el este hospital, en la salida hacia Segovia, y ya todo el mundo lo llama “Río Hortega”, natural.
Cuando me casé, estrené domicilio familiar en la calle Héroes de Teruel, y menos mal que lo mantuve solo un par de años, porque a poco de irme se convirtió en Doctor Cazalla; me vine a vivir cerca de la calle Hérores del Alcazar, supongo que el de Toledo, sobre el que la “memoria histórica” ha dado mucho que hablar últimamente. El Doctor Cazalla debe ser otro médico, mucho menos famoso que don Pío del Río Hortega, todo un científico, que se exilió en el 36 y murió en Buenos aires en el 45. Wikipedia dedica a don Pío amplio informe, resaltando que destacó en el campo de la Histología, especialmente en el estudio del sistema nervioso. Trabajó primero con Nicolás Achúcarro, y después, menos intensamente, con Santiago Ramón y Cajal. Después de Cajal es la figura más destacada de la llamada Escuela Histológica Española, conocido sobre todo por su descubrimiento de la microglía, llamada también "células de Hortega". Del doctor Cazalla no dice nada, pero en un blog sobre las calles de Valladolid (vallisoletvm.blogspot.com ) leo que, tras autos de fe celebrados en Valladolid en 1559, “ terminó” con él, y con las propiedades que tenía en esa calle, la Inquisición, que puso un letrero que lo explicaba, de modo que pasó a llamarse calle “Del Rótulo de Cazalla”. Así que el franquismo aprovechó para sustituir tan vidrioso nombre por el de una batallita. Bueno, en 1820 ya habían acordado nuestro munícipes hacer desaparecer la inscripción y nombre de la calle del Rótulo quedando la misma como calle del “Dr. Cazalla”. Todos estos avatares, de distinto signo, me han recordado un artículo muy gracioso que recibí por correo electrónico hace unos meses, “Analfabetos y osados” firmado por Andrés Cárdenas Muñoz, sobre una de las fechorías que están produciendo estas campañas. No me resisto a reproducirlo:
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13.09.10 @ 07:22:24. Archivado en Artículos
“El artista que llevamos dentro” de María J. Roca, y “Las tiendas desaparecidas” de Arturo Pérez-Reverte

(Londres. Acuarela de Rafael García Bonillo, en bonilloquegranacuarelista.blogspot.com) (*)
EL ARTISTA QUE LLEVAMOS DENTRO
Artículo de María J. Roca, catedrática de la Universidad Complutense, publicado en La Gaceta el pasado día 12 de Agosto
Propongo este “cambio de tercio” desde el convencimiento de que la auténtica cultura europea no es sólo una cultura de la razón, del progreso técnico y económico. Es también una cultura del corazón, de los sentimientos, de la misericordia, de la nobleza del sufrimiento. Por eso, conservar Europa y seguir construyéndola significa conservar y mantener viva la cultura de la belleza, de la sensibilidad y de la compasión. Quizá tengamos una “sobredosis” de Ilustración y de la diosa Razón, y convenga, por este motivo, releer a quienes han propuesto en sus escritos a las expresiones poéticas y estéticas como un medio de formación ciudadana.
El primer programa del idealismo alemán (1797), que elaboraron Hölderlin, Hegel y Schelling, aludía a la idea de un “Estado estético”. Para alcanzarlo se hacía necesaria la educación de los ciudadanos en la belleza. La poesía y el arte son expresiones de una sensibilidad y un patrimonio sentimental educado, no salvaje. Tal vez convenga preguntarse si hacemos algo para mejorar nuestra formación estética. Tengo el convencimiento de que en un edificio sucio, donde parece que las paredes desconchadas se van a caer a trozos de un momento a otro, donde las puertas están llenas de pintadas y los pupitres también, se puede transmitir el cálculo de los algoritmos neperianos, pero no se puede aprender ni enseñar una educación ciudadana completa.
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12.09.10 @ 07:23:43. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Destete del mueble alimento. 1934. Óleo de Salvador Dalí en pintura.aut.org. Museo Salvador Dalí, San Petersburgo, Florida.18x24)(*)
No hace mucho publiqué en este blog un artículo en el que me referí al retorno de las ideologías y a su maniquea linealidad. También al fenómeno de infantilización que produce el desprecio de éstas a la lógica. Ambos rasgos justificarían ya de entrada el rechazo de cualquier ser medianamente inteligente, pero aún hay más. Digo esto porque, con el tiempo, los esquemas ideológicos se han ido fosilizando hasta confundirse con los mecanismos del partido que los acoge, como los foraminíferos y los radiolarios acaban por transformarse en la roca en que quedaron insertos para siempre. De igual forma, las teorías se anquilosan hasta transformarse en eslóganes a los que se puede dar, incluso, la vuelta si conviene, y acaban por convertirse en un mecanismo recaudador de votos destinado a alcanzar el poder o conservarlo a ultranza.
Pero la degeneración de nuestra democracia complica aún más la historia. Evidentemente, con unas cosas y con otras – y desde luego con la decidida complicidad de los medios de comunicación - la polémica se ha impuesto como uno de los atractivos del día a día en nuestras vidas, convirtiéndose en uno de los más cotizados “valores”. Y ninguna fórmula hay más idónea como sustrato fértil para la generación de polémica que la confrontación de unas ideologías con otras, desde luego no en el plano del debate intelectual, sino sencillamente en el ejercicio de la lucha, que se anima con el espectáculo de unos rostros concretos que juegan sus batallitas desacreditándose mutuamente ante las cámaras. Las armas, o si ustedes quieren, las herramientas, son esas ideologías convertidas en meros mecanismos y eslóganes de pancarta.
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11.09.10 @ 07:27:21. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Coplero callejero. Óleo de José Gutiérrez Solana en pintura.aut.org. 80 x 64)(*)
Ambos conceptos que traigo hoy a colación, darían cada uno de por sí a artículos independientes. Conocida la tendencia a enrollarme, uno ambos en bien de la paciencia de los posibles lectores. Además, creo que ambos se complementan e interrelacionan.
De sobra sabe el lector lo que abarca y significa mansedumbre. Virtud más para practicar que para comentar. Pero imprescindible para vivir en sociedad. Nos lo están poniendo complicado. Cuantos “con calzador” hemos tenido la osadía de introducirnos en este medio que encima llaman virtual, hemos de soportar, yo al menos, los embates de noticias a cuál más alarmantes. Que si han hecho, que si han dicho o dejado de decir…
Cuando el temperamento es de por sí vehemente, apasionado, los cabreos (con perdón), son monumentales. No sabe uno ya a qué carta quedarse. ¿No estábamos viviendo en España con relativa calma? ¿No habíamos superado una tasa escandalosa de paro heredada de gobiernos desafortunados? ¿No practicaba cada uno sus creencias sin trabas, ni prohibiciones? Pues amigos, se “fastidió el patatal”… ¡todo “patas arriba!”. Peligra la unidad de España. Se nos indica a los cristianos el camino del valle de Josafat, como apestados o las sacristías. Hasta tal punto, que es preciso “sujetarse los machos”, para no caer en lo contrario a mansedumbre. Por si hubiera alguna duda, dicho queda en qué consiste, durante nuestros azarosos días, semejante virtud. Renuncio a poner más ejemplos causantes del antónimo, porque a poco que nos funcionen los órganos visuales y sensoriales, en mayor o menor grado, cada uno lo estamos viviendo.
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10.09.10 @ 07:21:21. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Tertulia. 1929. Óleo de Ángeles Santos, en el museo Reina Sofía. 130x193)(*)
Me quedé hace ya un par de años, con una frase de A. Prádanos, en nota de prensa de Colpisa: “El Reina Sofía, que ha enhebrado controversias y padecido un pilotaje errático…”. Recuerdo la famosa exclusión -menos mal que fue rectificada a tiempo- de Antonio López, quizá el mejor de nuestros pintores de esta época que nos ha tocado vivir, tan convulsiva en lo artístico, probablemente por moderadamente pacífica en lo político. La falta de distancia, no solo física, para contemplar la obra de arte contemporáneo, justifica sin duda muchas cosas. Y los males endémicos, por ejemplo la existencia de un “arte oficial”, como otrora lo fuera el caciquismo pueblerino. Hace un par de años se nombró un nuevo director para el Reina Sofía, que enseguida ordenó una revisión de los fondos de la colección (unas 18.000 obras), y poco después declaraba que gracias a ella se han “descubierto cosas que no conocíamos”. A mediados del pasado año presentó los resultados de la reorganización efectuada, y la prensa titulaba: “El Museo Reina Sofía cambia la disposición de su colección permanente, que incorpora varios grabados de Goya cedidos por el Prado”. El nuevo director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Borja-Villel, había dado una vuelta radical a la colección “para contarnos la modernidad de otra manera y partir de Francisco de Goya. Narrado “mediante una suma de 'microrrelatos' y 'cosmologías' que subvierten el orden y el discurso más tradicionales de los museos”.
Me quedé con lo del “nuevo mapa de la modernidad”, así como que ya no se propone una sucesión lineal por fechas, creadores y temas. Me entró verdadera curiosidad, aunque no acababa de creerme que aquel Reina Sofía que yo había visto un par de veces en los últimos quince años pudiera dejar de ser la sucesión de matéricos, abstractos y demás, donde apenas había sitio para algún figurativo. Especialmente me molestaba que apenas se hubiera dedicado espacio a nuestros autores del primer tercio de siglo XX, para mi gusto la época más brillante de nuestra escuela española de pintura, Sorolla, Regoyos, Zuloaga, Gutiérrez Solana o Vázquez Díaz (Picasso y Miró si estaban realmente bien representados, claro). Justamente para mí, la “modernidad”. Así que por fin he podido acercarme a ver la remodelación, que no solo no me ha defraudado, sino que justamente ha cumplido bastante mis deseos. Lo de menos es que empiece por Goya, aunque ya preludia el acuerto. Se ha dejado la planta baja para las exposiciones temporales, y dedicada la segunda precisamente a esa época tan querida. ¡Qué satisfacción¡.
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09.09.10 @ 07:15:29. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

( Trasera. Acuarela de Luis Labrador en expo-torreon09.blogspot.com)(*)
Cualquiera que haya viajado por España habrá constatado que no hay pueblo sin iglesia. La mayor parte de las veces ésta se sitúa en lo más alto del lugar, de forma que su silueta se ve culminada por la torre y la cruz que la rematan. Así bien podría decirse que un paisaje en el que el pueblo careciera de esta silueta sería cualquier cosa menos un pueblo español.
Ahora que el gobierno se halla empeñado en suprimir símbolos religiosos relegando éstos al ámbito de lo privado, uno se pregunta si esto no dejaría a nuestros pueblos desmochados y sin uno de sus rasgos más bellos y peculiares, privados como quedarían de esos crucifijos izados en lo más alto de su perfil.
Yo veo esas cruces ofrecidas a todos los vientos como bellas antenas captadoras de la verdad que hay más allá de las nubes y las estrellas, y emisoras también de la fe de nuestras gentes, como pararrayos impregnados de espiritualidad que nos protegen sobre todo de nosotros mismos.
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08.09.10 @ 07:17:15. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Portillo. Acuarela de Luis Labrador en la sede de la Asociación de Acuarelistas de Castilla y León)(*)
“Buscando mis amores, iré por esos montes y riberas, ni cogeré las flores, ni temeré a las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras”. De vuelta a su casa, lo primero que hizo Ricardo fue comunicar la buena nueva a su madre, que por supuesto, aun con el agridulce del suspenso de Rodrigo, se alegró mucho. Sin paciencia, acudió luego a la salida del colegio de María. Ni las abejas alrededor de la colmena organizaron tanto revuelo: risas, miradas ¡nada de furtivas!, y a María que se la llevaron casi en volandas. A él, que creía que lo suyo era casi un secreto. Pues resultó que sin nada oficial por el momento, lo era, pero a voces.
No sabía - me comentó- lo que hubiera hecho en otro lugar y circunstancias, pero allí, rodeado de niñas por todas partes, dice que se quedó sonriente y como pasmado. Más bien con el “pavo subido”, ofreció a su pelirrojilla el medio ingreso conseguido, gracias, sin duda, a los planes de futuro que tenía previstos para ella. Si él tenía el pavo subido, no digamos María; Ricardo me dijo con pasión, y tal vez un tanto cursi, que rodeada de todas las compañeras de colegio, era una preciosidad de amapola. Cerca de su casa, que hasta su portal él no se acercaba, con más rubor aún si cabe que a la puerta del colegio, María le ofreció ¡por primera vez! la mano para darle, muy cariñosa, la enhorabuena. Sin apenas rozarla, dice que recibió con aquello mejor pago que si le hubieran impuesto el fajín de capitán general.
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07.09.10 @ 07:20:06. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Cristo. Acuarela de José Ato, en Hispacuarela)(*)
Hace dos años por estas fechas escribíamos en estas páginas que se había movido en Valladolid una llamada “Asociación Cultural Escuela Laica” que después de ver desestimadas sus peticiones a la Junta sobre retirada de crucifijos de los centros de enseñanza, recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia respecto la decisión de los consejos escolares de los colegios Macías Picavea e Isabel la Católica de no retirarlos. El Tribunal dio la razón a la Junta y reconoció la competencia de los consejos escolares para decidir sobre la retirada de símbolos religiosos. Volvieron a recurrir y finalmente están obteniendo sentencias favorables. Y entre tanto, la cuestión de los crucifijos ha llegado al Tribunal de Derechos humanos del Consejo de Europa.
En el debate en Estrasburgo sobre el crucifijo, Aceprensa ha comentado este verano la intervención del constitucionalista Joseph Weiler, que ha profundizado sobre lo que representa la laicidad europea. Titula Aceprensa: “Retirar el crucifijo de la escuela no es neutral. No se debe invocar la libertad religiosa para negarla”. Y explica que la Cámara de apelación del Tribunal de Derechos humanos del Consejo de Europa puede tardar meses en dictar sentencia sobre la presencia de crucifijos en las escuelas públicas de Italia, que es lo que ha llegado, por ahora, a este Tribunal, cuyo debate finalizó el pasado 30 de junio. “Uno de los aspectos que más atención ha despertado ha sido el respaldo a Italia de diez Estados, casi todos procedentes del antiguo telón de acero.
He buscado en la red intervención de Weiler. prestigioso jurista norteamericano, de religión hebrea, profesor de la New York University, y autor del libro Una Europa cristiana. En estadoyreligion.blogspot.com, Rafael Palomino incluye una traducción propia de la intervención de Joseph Weiler, en la audiencia del 1 de Julio de 2010, que por su interés reproduzco completa:
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06.09.10 @ 07:22:40. Archivado en Artículos
“A vueltas con los brotes” de José María Rotellar, y “Acosando a Al Qaida”, de Gabriel Albiac

(Libélula. 1865. Óleo de Mariano Fortuny, en artehistoria.com. 38x35)(*)
A VUELTAS CON LOS BROTES
Artículo de José María Rotellar, profesor de Teoría Económica en la Universidad Autónoma de Madrid, publicado en La Gaceta el pasado 11 de Agosto
En 2009, el PSOE mostraba en un vídeo un terreno árido del que surgía un brote verde, acompañado por la Primavera de Vivaldi. Fue su enésima negación de la crisis, que, sin embargo, continúa.
Pese a ello, un medio de comunicación catalán afirma que la región catalana y otras del norte de España tiran del crecimiento español gracias a las cifras de exportaciones industriales y a la demanda generada por el gasto público. Corto recorrido. Dichas exportaciones crecen a un ritmo que no permite la recuperación de la cuota de mercado exterior anterior a la crisis; además, si la inflación repunta, las ventas caerán.
Y el gasto público ha sido pan para hoy y hambre para mañana, que no sólo no se puede mantener ya, sino que se reducirá por exigencias de Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI), con lo que el tirón artificial del sector público ya no se dará.
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05.09.10 @ 07:31:53. Archivado en Artículos
Por Javier pardo de Santayana

(Lugaritz. Acuarela de Enrique Ochotorena en picasaweb.google.es/eochotorena/)(*)
¿Tienen ustedes algún hecho diferencial a mano? Se lo pregunto porque si no lo tienen ya pueden procurárselo, puesto que así - siento mucho decírselo - no van ustedes a ninguna parte.
Si me permiten que les aconseje, les recomendaré que se busquen un buen idioma, y si no lo encuentran, lo inventen. Digo idioma, como pudiera decir lengua o, en último caso, dialecto o habla, que no entro en que sea una cosa o la otra. Desde luego, cuanto más distinto sea del de todos, mejor. Claro está que entre ellos los hay más o menos diferentes. Por ejemplo, el gallego está bien, pero no es de los mejores, porque se entiende demasiado y, sobre todo, porque tiene pocas kas. A mi me recuerda al portugués del Padre Maya, el párroco de Sâo Mamede en mis tiempos de Lisboa, que hablaba a la española la lengua de Camôens. Esto, que conste, no es hacer de menos a la bella lengua galaica, pero me reconocerán que el gallego no puede compararse, como hecho diferencial, con el vascuence, que ese sí que está lleno de kas.
Sabrán ustedes que en el País Vasco se han fabricado un país al que han llamado Euskadi porque así se lo inventó un buen señor, y un idioma al que han bautizado como batúa - que a ustedes les sonará a africano – como yo me inventé un país y su lengua cuando tenía doce años. Lo bueno que tiene esto de inventarse idiomas es que si uno quiere los puede llenar de kas o de lo que una quiera y le queda un hecho diferencial de primera.
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04.09.10 @ 07:35:22. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

( Mulas, mercado de Villalón. 1973. Óleo de Felix Cuadrado Lomas en valladolidwebmusical.net. 80 x 120)(*)
Hace ya más de diez años, en compañía de varios amigos amantes del campo y sus labores agrícolas actuales y pasadas, fundamos una asociación que denominamos “Aperos de Ayer”. Y a continuación emprendimos la ingente tarea de rescatar de almacenes, corrales y pajares, los viejos aperos usados por nuestros labradores de todas las épocas. No sin gran sacrificio por su parte, porque forman parte de la historia de cada vida labradora, nos donaron cientos de piezas con la promesa de su restauración, exposición y cuidado. La ilusión por el quehacer positivo, hizo que superase dificultades sin cuento. Apenas si reparé en mi evidente minusvalía. Ni en el cansancio. Ni en horas y horas de viaje de pueblo en pueblo. La ilusión por un trabajo en honor de mis amigos del campo, valió la pena:
Con la inestimable colaboración del Hermano Albino, director de la Escuela Agraria en el Monasterio de la Santa Espina de Valladolid, nuestra ilusión de jubilados se hizo, si bien precariamente, pronto realidad. Antiguas naves y dependencias de la antigua explotación agraria, se vieron repletas de los más diversos aperos. Llenos como nuestra ilusión. Viajes, trabajos, catalogación y posterior y progresiva restauración en talleres de aprendizaje, los dimos por bien empleados cuando previa y festiva inauguración, entraron los primeros visitantes. La admiración y animadas conversaciones en torno a sus viejas glorias, hicieron que olvidásemos trabajos, fatigas y sinsabores.
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03.09.10 @ 07:27:25. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Isabel la Católica dictando su testamento. 1864. Óleo de Eduardo Rosales Gallinas, en el Museo del Prado. 290x400)(*)
De mi interés por visitar las nuevas salas que se inauguraron en Octubre pasado en el Museo del Prado, con nuestra pintura del XIX, hasta Sorolla, ya les comenté en estas páginas a mediados de Julio pasado,en “Actualidad de nuestra pintura del XIX”. La ocasión de satisfacerlo, por fin, me la proporcionó el gran despliegue publicitario que se ha dado, mucho mayor que a estas nuevas salas de nuestro XIX, a la exposición temporal de Turner, también en el Prado, pero, como titulaba en este blog a finales del mes, “un Turner diferente”, ni el acuarelista ni el pintor de la luz, sino el academicista. El disgusto que pasé, quedó perfectamente compensado con la satisfacción de contemplar las creaciones de nuestros pintores, también academicistas, pero magníficos, de la misma época, unos pasillos más allá.
Como en la Inglaterra del XIX, ningún pintor era reconocido aquí ni aceptado en la academia, en nuestro país sobre todo la Academia de Bellas Artes de San Fernando, si no triunfaba en las exposiciones nacionales. A mitad de siglo, además, la prueba de fuego obligada era triunfar con un buen motivo histórico, y en formato “pared”, que diríamos ahora, de modo que los grandes cuadros de la época son de tema histórico y dramático. El academicismo, contra el que se volverán los impresionistas pronto, al otro lado de los Pirineos, da aquí unos frutos extraordinarios – no digo mayores que los franceses, pero sí que los ingleses- durante buena parte de aquel siglo. Es muy interesante el nacimiento y evolución de las academias en Europa. Hauser describe ampliamente los especiales efectos sobre el Barroco francés, de la conversión de la Academie Royal de Peinture et Sculpture, que nace en 1648 como asociación libre de miembros de derechos iguales, en una institución estatal con administración burocrática y autoritaria desde que, en 1664, Colbert se convierte en una especie de ministro de bellas artes, y la academia obtiene el privilegio de conceder los permisos para hacer exposiciones y concursos e incluso para impartir enseñanzas artísticas. En nuestro país no tienen importancia las academias hasta siglos más tarde. El absolutismo de nuestros reyes no alcanza estas dimensiones, si bien acertaron bastante en la elección de los pintores reales, hasta Goya, con el que comienza la nueva exposición del XIX en el Prado.
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02.09.10 @ 07:36:59. Archivado en Artículos
Por Javier pardo de Santayana

(La tertulia del café de Pombo. 1920. Óleo de José Gutiérrez Solana, en pintura.aut.org. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. 162 x 214) (*)
En aquellos tiempos en los que el pensamiento reinaba al menos en un plano teórico, el estudio de las Humanidades constituía el camino más directo para adquirir la deseable cultura, esa tierra fértil que permite crecer a la sabiduría. Hoy nuestro sistema educativo lo desprecia porque no contabiliza en caja y porque no conviene tener votantes sabios, sino amaestrados. Desde luego, la filosofía, relegada al baúl de los olvidos, es hoy materia incomprensible y estúpida a los ojos de la gente, como sucede con la poesía e, incluso, con la lógica.
El resultado es una sociedad dominada por el sexo y las habilidades informáticas, que no dan para entender el mundo y conocerse a uno mismo. En todo caso se trata de cuestiones que sólo interesan a los especialistas. Algo parecido puede decirse de la formación religiosa, que nos proporciona una visión global de la vida y nos mueve a la introspección impulsándonos a buscar la perfección moral y a encontrar la belleza en los actos humanos. Sin ella la desorientación nos desazonará y nos inducirá a hacer cosas sin saber bien por qué ni para qué.
La consecuencia de todo esto es que buscamos algo que no encontramos, por lo que al final se opta por un sucedáneo tanto de la religión como de la cultura. Y éste es la ideología, esa fórmula que nos sirve para todo y que, si nos metemos a políticos, simplificará nuestra labor y nos proporcionará sustanciosos réditos. Desde luego la cosa resulta un tanto infantil e impropia, sobre todo cuando no es un fruto intelectual del pensamiento sino una herramienta de trabajo orientada a la consecución y conservación del poder desde un utilitarismo partidista.
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01.09.10 @ 07:38:09. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Oleaje. Acuarela de Manuel Gutiérrez de la Concha, en el libro homenaje editado por Caja Cantabria)(*)
Impresionante, increíble, maravilloso es lo que diríamos de los jóvenes que cabalgan sobre la cresta de las olas pareciendo dominar el mismo océano. Pero, no es casualidad, ni simple deporte.
Hay siete principios que cada surfista cumple a cabalidad para poder sostenerse en la ola y son los mismos principios que deberíamos utilizar en nuestra vida si queremos cabalgar sobre las olas desafiantes de nuestro cotidiano vivir. He aquí los principios del surfista:
1.Pasión por la ola y en la ola. “El surfista no habla de las olas, sino que espera y se monta en la ola. “Pasión por la ola lo impulsa a la ola”. Estar más apasionados por la vida.
2.- Ir más allá de los límites. “Combinar capacidad y preparación con resolución y el atrevimiento nos lleva continuamente a ensayar nuevos movimientos e ir en busca de olas más grandes y recorridos más largos. El surfista sabe que no existen dos olas iguales, tantea cada ola y cabalga en cada una de manera diferente. La vida a veces nos exige ir más allá de donde hemos llegado.
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