De ayer y de hoy
20.02.10 @ 07:53:03. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Obra central de Le Bogg, expuesta actualmente en la sala del teatro Calderón de Valladolid)(*)
La etiqueta de “arte contemporáneo” se viene reservando, en pintura, para la figuración expresionista (de la que es un derivado el hiperrealismo) y la abstracción (colorista o matérica). Lo demás –ya hemos comentado en artículos anteriores- tiene vetada su entrada en los museos de esa marca. Bueno, eso hasta ahora, que en adelante, por los síntomas que advertimos, ya el veto abarca al conjunto de lo pictórico. Pues bien, esta intencionada simplificación me sirve para decirles que muy representativas de aquel arte contemporáneo que ya está dejando de serlo, son dos exposiciones que actualmente se exhiben en salas municipales, la colección Legado de Juana Mordó, en el museo de La Pasión, hasta el 14 de Marzo, y la obra colectiva Le Bogg, en la sala del Teatro Calderón, hasta el 28 de este mes.
La de las obras que fue recogiendo en su vida la galerista Juana Mordó (1899-1983), griega casada con un financiero español del que tomó el apellido, que mantuvo varias salas, en el Madrid de los cincuenta, dedicadas a las nuevas formas de expresión, me parece tiene un interés propiamente histórico, ya que se trata de apuntes, regalos y pequeñas obras de los artístas de vanguardia que muy pronto triunfarían. Aparte las firmas, a mí personalmente lo que me más me ha gustado es un carboncillo de Alvaro Delgado, fechado en 1950. Y unas reproducciones de grabados varios, en la sala de arriba, entre ellos uno magnífico de Vela Zanetti, de 1960, y otro no tan espectacular, de Vázquez Díaz. Por lo demás tiene una variada representación de lo “in” de aquella época, una cosita de Saura, otras dos de Fernando Zobel, un bibujo de Chillida que supongo luego materializaría quizá en hormigón… En fin, todo muy representativo de la época.
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