Hipotética misantropía de “Avatar” (y 4)
27.01.10 @ 08:00:07. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Fotograma de la película Avatar, de James Cameron. El equipo científico)
No se si estoy pasándome con cuatro artículos sobre la película de Cameron. Espero que este sea ya el último. Está justificado porque he encontrado un ataque algo más razonado contra la considerada ya mejor película de ciencia ficción de la historia del cine. Lo he visto en aceprensa.com, de nuevo, en una reseña -que reproduzco completa al final del artículo, no vaya a pensarse que la comento mutilada- de la crítica publicada en Spiked, por Steve Bremner, para quien “Avatar” trasmite una deprimente y simplista idea de la humanidad.
La teoría del artículo es que Cameron es un misántropo empedernido, lo fue en Alien, The Abyss, Terminator, etc., y lo es en esta nueva película. Yo no veo esa misantropía en ninguna de ellas, ni en Titanic, que no cita pero da igual. Alien y Terminator son la tesis opuesta a Avatar: especies peores que el hombre y que están a punto de destruir la civilización humana. Dice esta crítica que Avatar presenta a la especie humana como una plaga interplanetaria; no tiene en cuenta la magnífica labor de los científicos que al final se salen con la suya, y no solo el protagonista. Plaga interplanetaria la de aquellos “Alien”. Podrá imputarse a Cámeron que busca las tragedias, pero solo como argumento, el resultado final es positivo, nuestra supervivencia y la de los Na’vi, con sus y nuestros respectivos defectos, claro. Reconocer los fallos, nuestra naturaleza dañada, no me parece misantropía ninguna. Muy la contrario, me parece que más peligroso es que nos consideremos Supermán.
El sr. Bremner tiene una visión un poco sesgada de la Historia, visión ciertamente difundida. Dice que Cameron sugiere que los humanos están actuando como hicieron los colonizadores de América y que los Na’vi, cuyas armas principales son arcos y flechas, son los equivalentes a los nativos americanos. “Aquí se presenta a la humanidad como si no hubiera aprendido nada del pasado y como si fuera inherentemente salvaje frente a todo lo que no comprende de inmediato”. Mire usted: los españoles hicimos muchas cosas buenas en América, aunque otros países lo hicieran muy mal, con el "apparteid". Parece que por eso no le gusta que el protagonista de Avatar se mezcle con los indígenas.
“Es difícil imaginar –concluye Bremner– cómo Cameron, la productora y todos los que han hecho el film pueden sentirse a gusto con este mensaje de que la humanidad está sobrestimada, sobre todo cuando su trabajo y su pródigo estilo de vida se basan en el desarrollo y el progreso que Avatar denigra”. Ese mensaje lo habrá recogido el sr. Bremner, yo desde luego no lo he visto ni de lejos. La realidad que sí presenta es la de unos intereses mercantiles defendidos por encima de todo, caiga quien caiga, frente a la labor de los científicos que trata de ser respetuosa con la naturaleza hallada. Conductas que estamos viendo en nuestros días, con independencia del debate ecologista.
Para el señor Bremner el progreso -criticado por Cámeron, pero del que vive- es conseguir fuentes de energía a base de destruir la naturaleza a lo bestia, que es lo que las empresas explotadoras han ido a hacer a Pandora. Me parece que tan falso es decir que esta película es un alegato ecologista o antimilitarista, como que no nos quejemos tanto que vivimos gracias a técnicas antiecológicas.
Avatar es ciencia ficción, y por tanto sus explicaciones han de tomarse como cuentos o metáforas, y atender a los valores importantes que en definitiva defiende. Que son muchos. Como en toda peli, hay buenos y malos, y uno se siente identificado, normalmente, con los buenos, no con los malos, como el sr. Bremner. En mi opinión.
---
Reproduzco el texto de Aceprensa (Fecha: 8 Enero 2010):
“En una crítica publicada en Spiked, Steve Bremner sostiene que la última película de James Cameron es técnicamente asombrosa, pero trasmite una deprimente y simplista idea de la humanidad.
Bremner recuerda que en las dos últimas décadas “Hollywood ha producido muchos films en los que la humanidad hace el papel de malo de la película: los animales son amenazados por avariciosos y rapaces seres humanos (Happy Feet); el hombre es presentado como el desencadenante del caos climático en el mundo (The Day After Tomorrow); la ciencia es la amenaza para los sentimientos humanos (I Robot)....”.
El propio Cameron ha reflejado este desencanto con la humanidad en otros films anteriores (Alien, The Abyss, The Terminator). “Cameron tiene un historial de director que usa la más sofisticada tecnología de la sociedad moderna e industrial para poner por los suelos el desarrollo que le permite ejercer su oficio”, dice Bremner.
En Avatar la misantropía de Cameron alcanza un nuevo nivel de anti-humanismo, asegura el crítico. ”El protagonista principal, y héroe, está tan desencantado con la humanidad que literalmente reniega de su propia especie”, para unirse a los aborígenes Na’vi.
Para que la audiencia se persuada de que es legítimo que un ser humano se una a otras especies y comience a matar a otros hombres, Cameron echa mano de tres recursos de ficción. Primero, los mineros y mercenarios que desembarcan en el planeta Pandora van con un propósito genocida y explotador, lo que indica que el hombre no ha cambiado desde la época de las exploraciones y grandes conquistas. “Incluso hay una sugerencia bastante explícita de que los humanos están actuando como hicieron los colonizadores de América y que los Na’vi, cuyas armas principales son arcos y flechas, son los equivalentes a los nativos americanos. Aquí se presenta a la humanidad como si no hubiera aprendido nada del pasado y como si fuera inherentemente salvaje frente a todo lo que no comprende de inmediato”.
En segundo lugar, la colectividad de los Na’vi se describe como una armoniosa sociedad tribal, “una especie de primitiva utopía donde cada uno sabe cuál es su lugar y donde no existe el conflicto social. Una idea central del film es que también viven en plena armonía con el planeta, armonía que, naturalmente, los hombres destruyen.”
Un tercera suposición es que “el planeta Pandora tiene conciencia”. “Este idea refleja el concepto ‘verde’ de Gaia: es decir, la creencia en que todos los seres están conectados en una conciencia y que dañar a uno de ellos perjudica al organismo total. El film presenta esta idea incluso de modo más explícito haciendo que los extraterrestres sean capaces de conectar físicamente sus mentes con los animales y las plantas del planeta. Los humanos, por el contrario, son los que amenazan este paraíso ecológico, como una especie de plaga interplanetaria.”
“Es difícil imaginar –concluye Bremner– cómo Cameron, la productora y todos los que han hecho el film pueden sentirse a gusto con este mensaje de que la humanidad está sobrestimada, sobre todo cuando su trabajo y su pródigo estilo de vida se basan en el desarrollo y el progreso que Avatar denigra. Pero hay que tener en cuenta que el mensaje del film se dirige, no a las elites supuestamente responsables, sino a las por lo visto destructivas masas que van al cine”.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


