Me gusta nuestro blog
06.12.09 @ 07:40:23. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(En el barrio de La Victoria, Valladolid . Acuarela de José María Arévalo bajo la tutoría de F. Buendía. 34x46)(*)
Hoy les diré que estoy contento con nuestro blog. Para empezar, ahí está el atrayente colorido de sus acuarelas, que son como el aperitivo del plato que a continuación nos sirven. Porque, queramos o no queramos reconocerlo, todos - incluso los setentones -, seguimos siendo como niños en nuestra entusiasta respuesta al atractivo del color y de las formas, antes incluso de que reparemos en la belleza del arte con que diariamente nos regalan. Por si esto fuera poco, y desde hace no tanto tiempo, se nos ofrece, para mayor deleite, la posibilidad de degustar la ilustración con una imagen ampliada y separada del texto en la que podemos recrearnos con detenimiento. Como desconozco la técnica que hay detrás de esta experiencia, tales delicadezas me parecen un pequeño milagro cotidiano. Yo me sumerjo en ellas y por un momento me traslado a escenarios en los que casi noto la brisa, el calorcito de la mañana, la luz del sol, el sonido de las hojas secas, el rumor de la ciudad, las calles paseadas, los rincones en sombra, y la transparencia de los recodos donde sestea el río.
Tiene el blog como tres partes que, a mi juicio, se complementan por contraste, y en esta variedad reside su principal atractivo. Una de ellas está dominada por el arte, del que se nos da cuenta ilustrada. Aquí la palabra está al servicio de los infinitos matices de la belleza, interpretada, sobre todo - pero no únicamente - en clave plástica. Su contemplación nos permite recrearnos en la realidad de la creación artística. Yo me dejo llevar por esa matizada prosa de profesor entusiasta que me evoca la aventura personal de quienes sueñan al tiempo que se entregan al esfuerzo creativo. En esta tesitura el articulista no se pierde en la contemplación, sino que saca de vez en cuando el látigo para fustigar a quienes adulteran el arte poniéndolo al servicio del engaño o del provecho comercial.
La actividad cultural, sobre todo vallisoletana, se halla presente y sometida a crítica en unas líneas que nunca prescinden de la visión moral. Palpita, por tanto, la vida en este espacio, y lo hace en tantas y tan múltiples facetas, que me traslada diariamente desde estos paisajes dominados por la sierra de Guadarrama a otros entrañablemente unidos a mi niñez. Hasta me hace imaginar, a veces, que tengo a tiro el paseo de la calle de Santiago o los soportales de la Plaza Mayor.
autor
Contacto


