Explosión de creatividad
04.12.09 @ 07:44:31. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Óleo de Miguel Ruiz-Poveda en la exposición de la Galería Rafael, Valladolid)(*)
Al tercer “emilio” recibido de la Galería Artexpresión, me doy por vencido y entro en busca de buenas fotos, que tardo en encontrar, pero las hay, e información, abundante, de concursos y exposiciones, pero ya caducada. Tiene un prometedor capítulo de artículos, que resultan ser todos de Susana Weingast, interesantes. Pincho en uno de ellos, “El proceso creativo”, donde lo describe en términos de capacidad de comunicación y necesidad de expresión. Pienso en las exposiciones que he visitado esta semana, llenas de creatividad, y llego a la conclusión de que la articulista ha olvidado lo más importante del proceso creativo, la innovación. Conseguir dar a luz a un ser nuevo, original, irrepetible, entiendo es la esencia de la creatividad, casi una tautología, una obviedad, aquello de que lo definido entra en la definición. Habrá que volver sobre el tema, en artexpresion.com, ya digo. Vamos ahora con las exposiciones.
Muy poco de lo que vemos expuesto habitualmente es innovador. Unas veces por falta de nivel, de calidad, muy frecuente en las salas que se dedican a muestras de autores noveles, sin trayectoria. Otras porque, aun teniéndola, a veces demasiada para lo que enseñan, las obras no añaden nada, lo que es bastante frecuente en el llamado arte conceptual, del que mucho hemos hablado en artículos anteriores, que solo pretende provocar reacciones, sin aportar valor propio alguno. Pero esta semana me han hecho olvidar estos desmanes tres artistazos, en dos exposiciones: los salmantinos, ya fallecidos, Zacarías González y Celso Lagar, en “Dos vidas, dos artes”, del colegio Lourdes, que finalizó el último día del mes recién pasado, y los grabados y óleos del madrileño Miguel Ruiz-Poveda, en la Galería Rafael. Los tres, figurativos –aunque Zacarías tuvo su época abstracta- , desfiguran lo bastante y con estilo propio y muy personal, como para considerarlos verdaderamente creativos.
De Zacarías González escribí en marzo del pasado año, “Zacarías González, ¡a nuestros museos¡”, con motivo de la magnífica antológica que vimos en Valladolid por aquellas fechas. “No es suficiente –decía entonces- el museo que para exponer su obra ha hecho Caja Duero –en cuyos locales ofreció aquella exposición intinerante-, con todo el acierto del mundo, en la que fuera su casa en Salamanca; Zacarías González tiene que ser conocido en Castilla y León, tiene que estar, como suele decirse, por derecho propio, en los museos de arte contemporáneo de la comunidad”. Esta exposición del Lourdes, con menos obra suya, me ha impactado más aún, porque recoge muy bien su pintura anterior a los sesenta, y su vuelta final a la figuración, donde Zacarías se expresó profundamente, creo yo. Aunque los rostros de mujer que frecuenta en aquella primera época recuerdan los perfiles blandos de las de la figurativa de Picasso, cuya influencia reconoce la profesora Díez Moreno en los catálogos de ambas exposiciones, su creatividad es indudable.
Pertenecen –en la versión de la citada profesora-, frente a su línea de trabajo “de pincelada suelta y empastada, en la que emplea una paleta de colores intensos”, a “otra modalidad más estática y serena, de gamas cromáticas austeras y materias aisladas, forma de expresión que se constituye en claro antecedente de su segunda etapa figurativa”. Efectivamente, tras una intermedia en que se dedica sobre todo a la abstracción, en los setenta vuelve a lo figurativo, donde consigue su mejores aportaciones en una línea ya abiertamente innovadora. La exposición del Lourdes –y su buen catálogo- no incluyen las fechas de cada obra, pequeño fallo justificado por cuanto no consta de muchas de ellas, pero la perfección que va adquiriendo en aquella técnica nos lleva a encuadrarlas en su primera o segunda figuración.
Serenidad y análisis, casi frío, de una belleza de la realidad que transmite, un tanto despersonalizada o universal, el mundo propio de Zacarías González, que ha inducido a calificarle de surrealista, creo que no muy acertadamente, tratando de reflejar lo racional y meditado de su obra. Frente por frente, Lagar, en cambio, traduce en sus cuadros su experiencia vital, bohemia y atrabiliaria, propia del grupo de españoles que se codearon en la “Escuela de París”. Aun cuando la exposición del Lourdes muestra sobre todo su obra expresionista, la más brillante, Lagar se dejó influir por todos los movimientos de su época, tan creativa e innovadora, de la que nos resulta francamente representativo. Pintor de su tiempo, angustiado por los desastres de la guerra, “Lagar es profundamente unitario en sus temas, que siempre hablan del hombre, de su ansia de libertad y de sus sufrimientos, aceptados con ironía y denuncia”.
El catálogo resta importancia a la diferencia de edades, treinta años, entre Lagar y Zacarías, pero yo creo que aquél pertenece a la generación anterior, al menos desde el punto de vista pictórico. Zacarías, en sus primeras etapas, se inspira en un Picasso ya famoso; Lagar se codea con él en la búsqueda de formas nuevas de expresión. Aunque Lagar es más universal, Zacarías es más creativo, y en definitiva aporta más cuando más difícil es aportar, en el desconcierto que padece el arte hacia la mitad del siglo pasado, en el que parece ya no hay nada nuevo que descubrir.
En ese sentido, mucho más mérito habrá que concederle a Miguel Ruiz-Poveda, que se mantiene, contra viento y marea en nuestros días, en la figuración. De lo que hemos visto en la exposición de la Galería Rafael – que concluye mañana, siento avisar en el último momento-, podría decirse que es discípulo directo de Zacarías Gonzalez en las texturas que utiliza, e incluso, en algún perfil blando de mujer, y de Celso Lagar en los temas que presenta, incluidos escenas y personajes del circo, y en el brillante, epatante, colorido que también utiliza.
Ruiz-Poveda es una gran dibujante, como lo fueron Zacarías y Lagar. Especialmente se aprecia en sus grabados, llenos de matices sin perder por ello frescura, gracias a que son precisamente dibujo puro. En los óleos desfigura el dibujo, sustituyendo la línea por el color, y los matices por las texturas. Se aprecia especialmente en un tema de dos grupos familiares asomados a un balcón y una ventana de la casa en que consiste el grabado, por cierto uno de los obtenidos en tres colores, lo que añade mérito y efectividad a la técnica que utiliza. El mismo asunto, en mucho mayor formato, lo plasma en uno de sus óleos, y ya no sabe uno que quedarse –si tuviera opción, claro-, si por el grabado o por el óleo, magníficos ambos.
Como Lagar, es Ruiz-Poveda atrabiliario en los temas que elige, los payasos, ya digo, la España negra, y paisajes o bodegones muy esquematizados conceptualmente. A mi me ha ayudado mucho, la previa visita a la exposición del Lourdes, a entender el sentido de esta expresión actual de Ruiz-Poveda. Y a apreciar sus texturas, sobre todo las de los personajes, con la misma técnica que usara tan brillantemente Zacarías, de óleo al que ha quitado el aceite y extiende por las telas, lo que da una sensación de aplanamiento matérico francamente interesante. Y con diferente tratamiento, pronuncia los efectos cuando describe muros u objetos inertes.
La verdad es que tanto dibujo como texturas no son, tantos años después, particulares, originales o exclusivos de ninguno de los tres autores que comentamos, pero cada uno de ellos lo realiza con tanta maestría y originalidad que uno sale de ambas exposiciones pensando que ha hecho un descubrimiento, y eso le lleva a decir, como me comentaba un antiguo compañero al que hacía mucho que no veía, a la salida del Lourdes: “me han alegrado el alma”. A pesar de la tristeza o la extravagancia de los temas, contemplar la creatividad deja siempre un regusto tan positivo como profundo.
---
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://farm3.static.flickr.com/2488/4154289372_9298c1e56d_o.jpg
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


