Similitudes y diferencias de “ayer” y hoy
11.11.09 @ 07:42:30. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Aguas rápidas. Acuarela de Vicenç B. Ballestar, en la exposición “100 años, 100 artistas” actualmente en Caja Círculo, Burgos. 73x54)(*)
Cuantos llevamos sobre nuestras espaldas la sabiduría, que “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, nos podemos permitir el lujo de opinar sobre lo que, por desconocimiento, está vedado a quienes aún son jóvenes o, para mejor decir, menos mayores. Los jóvenes-mayores (¡qué bien me ha quedado antes!), hemos vivido etapas muy diferenciadas en relativamente poco tiempo.
Aunque ya casi huelga, estas etapas podríamos diferenciarlas por fechas concretas, inolvidables por lo terribles: “antes” (ayer) y “después” (hoy) del 36, que, por conocido, no necesita anteponer año, ni mil, ni novecientos. Antes de la guerra, era como otro mundo en costumbres, modo de vivirlas y mentalidad de los vivientes. Particularmente, y por suerte o desgracia (creo que más lo primero), no sé por qué mundos navegaría el que suscribe. O sea, desconozco de primera mano sucesos y aconteceres de la pre y post república: ¡que no había nacido, leñe! Sé de primera mano detalles que, al decir de los menos jóvenes entre los mayores, fueron realmente tumultuosos. Entre mis amigos de tertulia tenemos uno, joven, mayor, mayor, (99 años), que con una clarividencia envidiable nos cuenta, sabiamente, los “pre” y los “post”. Al detalle. De la gratísima tertulia de esta mañana (peña de la una), me viene el título que, si no me enrollo en prolegómenos, les comentaré.
“Ayer” había, sí, grandes diferencias sociales: demasiados ricachones y demasiados pobres, muy pobres. Paupérrimos. “Los unos” (con demasiada frecuencia panzas holgazanas), comían, bebían, se divertían, mientras “los otros”, las pasaban canutas. Y les servían. Situación injusta. Aceptada, pero injusta.
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