“Ágora”: de cómo falsear la Historia
13.10.09 @ 07:34:01. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(La via Rua, Roma. Acuarela de Franc Roesler)(*)
No me ha llegado a tiempo para colgarlo en la revista de prensa de ayer, el artículo de Jesús Trillo Figueroa, abogado del Estado, titulado «Ágora: Hipatia», publicado en
La Razón del pasado día 6, que analiza lúcidamente las falsedades históricas que recoge la película de Amenábar recién estrenada a bombo y platillo. Como se anuncia una segunda parte del artículo, vale la pena avanzar esta primera y publicar la segunda el próximo lunes. No digo que no merezca ser vista la película, pero como es, pura ciencia ficción, a lo que nos tiene acostumbrados este cineasta. No nos vaya a sorprender sin saber a lo que vamos. A mi me encantan las narraciones, novelas y películas, históricas, cuando tienen una base minimamente real. También las de ciencia ficción, sabiendo lo que voy a leer o ver. Lo que no me gusta es que me vendan churras por merinas.
“El cine es un maravilloso medio –dice Jesús Trillo- para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de «El Código da Vinci» pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual «el mundo cambió para siempre». Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. La película tiene tantos mensajes ideológicos que es imposible meterlos en dos horas y, al mismo tiempo, mantener un ritmo entretenido, interesante y espectacular.”
A Trillo no le duelen prendas para reconocer lo que en esta película son valores. “El cine requiere medir las secuencias, los silencios, los tránsitos y, sobre todo, un guión que mantenga la atención del espectador. Es una pena, porque la película contaba con todos los mimbres: un gran director, una generosa producción, una preciosa actriz, un maravilloso decorado y una perfecta ambientación. Pero lo que pretenden es inyectar en una pastilla los siguientes mensajes: primero, que las religiones generan odio y violencia. Segundo, que el cristianismo es la más talibán de todas y la que empezó. Tercero, que existen dos mundos, por una parte, el de la filosofía y la ciencia, contrapuesto e incompatible con el de la religión. Cuarto, que el cristianismo al principio fue misericordioso, pero la jerarquía eclesiástica y la Iglesia son por definición intolerantes y fundamentalistas. Y, sobre todo, hay dos mensajes más que son especialmente queridos por la película y por toda la explosión de libros y propaganda que estos días se vienen haciendo: el cristianismo es la causa de la caída del Imperio Romano y de la desaparición de la sabiduría grecolatina.
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