Disciplina y respeto en las aulas
03.10.09 @ 07:57:34. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Apunte sobre árboles. Acuarela de José María Arévalo)(*)
Los primeros educadores son los padres. Es un epitafio que cuantos somos padres, deberíamos si no llevar grabado, sí tenido siempre muy en cuenta. Es en la casa familiar -de familia, familia, y no sucedáneos se entiende- donde los hijos deben recibir la educación, disciplina y, como consecuencia, donde deben aprender al trato respetuoso con sus mayores, profesores, superiores… Es una cadena que se enlaza y trasmite de generación en generación.
A veces se confunde “buenas maneras”, educación, con posiciones sociales más desahogadas. O sea, propio sólo de ricos o de quienes tienen “carrera”. Lamentable equivocación. Todos conocemos personajes –incluso ilustres- con carrera y extraordinaria posición social monetaria, cuya educación brilla por su ausencia.Educado en “colegio de pago”, se decía como garantía de buena educación: equívoco lamentable.
Es cuestión familiar. Si a educación añadimos académica, entonces sí; influye el colegio, la escuela, la universidad. Si decimos educación moral, algo tienen que ver los colegios, escuelas, instituciones, parroquias…, para bien o para mal. Pero no todo.
Es indudable que varios años de permanencia diaria en un centro de estudios o cualquier otra actividad se dejan notar en las personas, pero, insisto, lo que de verdad deja poso de por vida es la familia. Si en casa hay buenas maneras, moralidad en las conductas de los padres, expresiones correctas, educadas, orden, disciplina, austeridad, prácticas religiosas, formación –incluso política-, como por vasos comunicantes, alcanza parecido nivel en los hijos. Se nota, también de por vida, a la legua. Impresionante herencia, que tantas veces los padres deberíamos tener más en cuenta.
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