Mis amores. Cartuchos por bocadillos
22.09.09 @ 07:59:14. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Transparencia. Acuarela de Francisco Roldán)(*)
Dejado atrás el verano con el mal regusto de la carestía general, bueno será que tenga el lector la distracción de algún sucedido en la ciudad.
Como el protagonista a quien podría molestar la narración, por desgracia ha fallecido, creo oportuno dejar constancia de algunas de las trapisondas en las que, según me contaron, Ricardo fue autor principal. Conocidas éstas y otras años más tarde, le hizo exclamar a un buen amigo:
-“¡Jorobar...! , si de los dos hermanos éste es al que llaman “el bueno”, ¿cómo será “el malo”? ¡Bah!, dichos de Academia, porque ni Ricardo fue nunca lo uno, ni jamás Rodrigo lo otro.
Decía, que en las armerías ya no quedaba ni rastro de cartuchos. Temerosa su madre de que a falta de caza buscasen otra actividad en la que además de docenas de pares de alpargatas sus hijos pudieran gastar la salud, hasta el presente a prueba de bomba, no sin sacrificio, siguió con el programa de sobrealimentación, pese a que el dinero, ni los alimentos (más aquél que éstos), sobraran en su casa por aquellas calendas.
autor
Contacto


