
31.05.09 @ 07:47:42. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Sunshine in Bath. Acuarela de Ken Hayes en kenhayes.net)
El destacamento de artillería se replegó sobre su Regimiento en Tetuán. El “Africa 53”, lo hará sobre el que fuera “Regimiento acorazado Laucién", a pocos kilómetros de la capital y próximo a la kavila del mismo nombre. Los Agúndez ahora viven en el tercer piso de una casa moderna junto al Hospital Militar. El dueño es moro, mas esto no influye para que salvo ciertas medidas de precaución, comunes a todo el territorio en tiempos de la tan repetida "pendencia", la vida no se diferencie allí a la de cualquier capital española.
Debido al repliegue masivo de unidades, no hay forma humana de encontrar viviendas, y de existir alguna, el precio de la renta es del todo inasequible a la más que modesta economía del militar. Como la casa es grande, los Agúndez proponen a sus amigos compartirla. Los Aguirre aceptan encantados. En la nueva casa, que nada tiene que ver con las cuasi chabolas de Chauen, comienza una forma de vida del todo distinta a la llevada hasta el presente. Las dos mujeras están “del todo embarazadas”; las dos tienen idénticas molestias, al parecer dentro de la normalidad; preparan ropas parecidas con que vestir a lo que venga, y para que todo sea similar, siguen con los habituales ataques de risa; tanto se repiten, que según es su aspecto, parece cierto –según reza la sabiduría popular- que la risa engorda.
En los pocos ratos libres, ambos matrimonios marchan al centro de la ciudad. Sobre todo de recién llegados, disfrutaron de manjares casi olvidados: gambas a la plancha, calamares fritos y otras exquisiteces que, junto a la risa, tal vez ayuden a las criaturas, que, al parecer, prometen ser muy hermosas…. En algunas ocasiones de las muchas que se encuentran solas, tan gorditas las dos, marchan felices al cine: espectáculo que les parece asombroso. Los días que pueden, la doble pareja a veces sale de excursión, y como ya no es posible el auto-stop, lo hacen con la novedad de viajar en un "mercedes" flamante que los Aguirre compraron por encargo de un familiar y que utilizaron durante su estancia en Marruecos .
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30.05.09 @ 07:50:07. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Fotograma de uno de los vídeos que llevó Antoni Muntadas a la Bienal de Venecia en 2005, que reproduce la información de referencia)
Veo en el blog de Anxo Varela, anxova.blogspot.com, un artículo titulado “Grandes Genios de Nuestra Era”, donde comenta la entrega del prestigioso premio Velázquez que ha tenido lugar recientemente, a Antoni Muntadas. Anxo es uno de los fundadores del movimiento “Hartista”, del que ya hemos escrito aquí - del que soy miembro, aunque poco activo-. Después de hacer referencia a los últimos premiados con ese galardón, comenta Anxo Varela: “Hasta el año pasado, pintores y escultores. Ahora -¡por fin! dirán algunos- les toca a los conceptuales. Uno espera que el premio de arte que lleva el nombre de un pintor como Velázquez, reconocido como el mayor talento de su época -o casi- reconozca el talento, el buen hacer, la excelencia en el arte, las alturas estratosféricas de la creación. Quizá uno no siempre estará de acuerdo con si algunos de los premiados lo merecían (por ejemplo, yo borraría a Tàpies, a mi entender muy mediocre) pero francamente, que el premio Velázquez sea para esto…”, e incluye varios links, como http://www.universes-in-universe.de/car/documenta/11/frid/img/meireles-3-b.jpg. Concluye: “¿Es esto lo máximo a lo que el talento de toda Iberoamérica puede llegar?. Definitivamente, nos estamos modernizando y ya podemos tener nuestra propia versión del Premio Turner.” Pues yo no estaba al día de este premio, así que me he tenido que ir a buscar a la red.
Wikipedia explica que el Premio Turner, actualmente de £40,000, es un evento anual donde se concede un galardón a un artista británico menor de 50 años. Lo organiza la Galería Tate de Londres, y desde sus principios en 1984 se ha convertido en el premio artístico más promocionado del Reino Unido, que ha generado gran controversia en la prensa por exposiciones como The Physical Imposibility of Death in the Mind of Someone Living (La Imposibilidad Física de la Muerte en la Mente de Alguien Viviente, un tanque de acrílico con un tiburón muerto conservado en formol) de Damien Hirst, o My Bed (Mi cama) de Tracey Emin. El premio es concedido por un invitado especial, como Madonna, que fue muy criticada por usar lenguaje inapropiado en televisión en vivo. Me admiran los ingleses. Aquí no tenemos controversias, vale todo, igual que “vale ya”.
No me he atrevido a colgar las fotos de esos links de obras de Muntadas, por no estropear esta página. Reproduzco la que publica El Mundo del pasado 14, citado por Anxo, que recoge la reseña de la concesión del premio, bajo el título “El Pionero de la videocreación”. Explica: “El artista Antoni Muntadas (Barcelona, 1942), uno de los pioneros del videoarte, ha sido galardonado con el Premio Velázquez 2009, dotado con 125.000 euros y la organización de una gran exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid. La obra de Muntadas, que recibió el Nacional de Artes Plásticas en 2005 y que reside en Nueva York desde 1971, aborda temas sociales, políticos y de comunicación.
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29.05.09 @ 07:55:23. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Siguiendo a Wesson, en La Overuela. Acuarela de José María Arévalo. 34x46)
No; no me refiero a la poesía publicada en la separata cultural del ABC, porque, salvo en algún raro caso, ésta es absolutamente ininteligible. Aquí si que podríamos hablar y no parar de “hartismo”.
Es más, pese al mucho tiempo que llevo leyendo las páginas del semanal citado, no creo necesitar más que los dedos de una de mis manos para contabilizar los poemas que desde ellas me hicieron sentir algún instante de emoción o que me parecieron siquiera interesantes. O en los que, al menos, encontrara el acierto de una rima, o de una imagen, o simplemente de algo. Porque en la inmensa mayoría de los casos lo único que conseguí fue detectar la decidida intención de los autodenominados poetas por reunir aleatoriamente las palabras, evitando así cualquier posibilidad de que encontremos en ellas un cierto atisbo de sentido. Decía Eugenio D´Ors que antes de publicar uno de sus escritos lo pasaba a su secretaria con el encargo de que ésta lo oscureciera un poco en el improbable caso de que llegara a entenderlo. Se diría, en efecto, que el lenguaje confuso realza la figura del escritor, quizá porque el lector, conocedor de sus propias limitaciones, tiende a suponer que el hecho de no entender se debe a la superioridad intelectual del otro.
He aquí algunos ejemplos, recogidos de las páginas culturales del ABC, de lo que ha dado en llamarse “poesía contemporánea”:
“contra la imagen se escapa el polen ahora es vaho por esta caja tributo anual / de clementinas” (de “En tensión”, Marcos Canteli) “Rojo, del cielo halo / o la parte. Así por eso / que inclina me inclina” (de “Entonces”, Silvia Guerra).
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28.05.09 @ 07:53:08. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Camino de Zamadueñas. Acuarela de José María Arévalo. 34x46)
Como en un ejercicio de entrenamiento habitual, las escuadras de la 25 compañía, la de Drito, entran “en posición” sobre el altozano del Fondak de Anyedida, que domina el valle. Se mueven con el mayor sigilo, pues parece que es en este momento cuando se va a producir el ataque anunciado por Stito y que según opinión del oficial, puede suponer un cambio radical -sin duda a peor- en los acontecimientos del Norte de Africa: efectivamente, cientos de kavileños, junto a los del Fondak y Laucién, marchan armados “hasta los dientes” por la carretera que les llevará sobre Tetuán. La compañía de ametralladoras vigila desde lo alto con las máquinas preparadas, amenazadoras; tal como ordenó el mando, por el momento no intervienen. Abajo, los kavileños desfilan cantando lo que pudiera ser una canción de guerra:
-¡Ya malik diana...! -grita uno de los que marcha en cabeza con voz potente y cierto tono musical.
-¡Eeguaa! -contesta al unísono y en tono similar el grueso de la fuerza.
-¡Suf diana! -prosigue monótono el cántico sin apenas pausa. Y todos otra vez: ¡eeguaa! Repetido con alguna variante de tan mal agüero como la primera aunque más larga en el de cabeza, la multitud de hijos del Islam, contesta siempre lo mismo: ¡eeguaa!, ¡eeguaa! Respuesta que, aun no gustándole, ni idea tiene el Quivir del significado de lo que parecen preguntas y respuestas.
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27.05.09 @ 07:50:26. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Última esclusa del Canal de Castilla, en Valladolid. Acuarela de José María Arévalo. 34x46)
Seguro que le salió de dentro, tan convencida está de que tiene la razón. No lo pensó dos veces. ¡Cómo vamos a estar masacrando a seres humanos¡. ¡Más de un millón de vidas humanas asesinadas desde que se aprobó la Ley de aborto¡. ¡Y de qué forma, rompiendo los cráneos de los fetos indefensos¡. Ni la menor duda le cabía. No son, no pueden ser vidas humanas. Es imposible. Lo dice la ciencia. Y si no lo dice, lo tiene que decir. Son vida, como los árboles del incendio de Guadalajara, como los peces del desastre del Prestige, nunca mais, una cuestión puramente política. Pero no vida humana, como los muertos del incendio de Guadalajara o los de la guerra de Irak. ¡No comparen, qué fuerte¡. Definitivamente, concluyó Bibiana, el feto de 13 semanas no es vida humana.
Bibiana Aido ha tendido un puente, sin querer, a la conciencia de todos los españoles y parte del extranjero. ¿Puede ser el feto vida humana?. Nadie se lo había planteado desde la izquierda. Y ahora está en la calle. Bibiana ha movido la opinión pública, diciendo lo que nadie, ni la derechona, se atrevía a contradecir. Porque la cuestión estaba superada hace ya muchos años. Todo empezó compadeciéndose de la madre violada. ¿Qué culpa tiene la madre violada?. ¿Se la puede obligar a arrastrar toda su vida la terrible consecuencia de la violación?. Eso lo entiende la opinión pública. Lo que la opinión pública no se había planteado es la terrible consecuencia para el niño concebido. Y ahora Bibiana lo ha puesto sobre la mesa: ¡sería tan fuerte matar al niño¡. No puede ser, el niño… no es, no puede ser una vida humana. Yo estoy muy agradecido a la ministra, que ha movido la conciencia de todos los españoles, al plantear el problema radicalmente, como debe ser. En esto del aborto creo que hay ya un antes y un después de la sincera frase de la ministra Bibiana Aido. Hasta el nuevo ministro de Educación, catedrático él, y nada menos que de Metafísica, ha tenido que reconocer que es una cuestión complicada. Y eso por no dejar mal a su inculta y visceral colega.
Así que enseguida prendió la llama. El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, pidió de inmediato la dimisión de la ministra de Igualdad. "Es una vergüenza – ha declarado- para el Gobierno y para el país que una ministra diga que un feto de 13 semanas no es humano". Las palabras de Aído "suponen tal desconocimiento de la biología y del derecho que es inadmisible que siga en el cargo ni cinco minutos". Y añadió: "Si quiere seguir siendo ministra", que explique "de qué especie de ser vivo está hablando si no es humano". "O si considera que es una piedra, un vegetal o un mineral"."Afirmar que un feto de 13 semanas no es un ser humano -reiteró Benigno Blanco- es una barbaridad inconcebible en una persona mínimamente educada en el siglo XXI". Pues sí.
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26.05.09 @ 07:35:32. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Entre dos luces. Acuarela de Javier del Valle. en la I Bienal Iberoamericana de Acuarela Madrid marzo 2009)
¡Cómo han cambiado las cosas! No hace tanto tiempo, Europa - la Unión Europea, se entiende - era aún un proyecto fascinante que cada año daba un paso adelante hacia un futuro prometedor. Y los españoles, que entramos con cierto retraso en el proceso, participábamos en él con la ilusión de quien confía en una nueva posibilidad de progreso y se sabe en camino de aprovecharla. Las encuestas recogían nuestro ingenuo entusiasmo con la mayor fidelidad.
Por entonces, este continente, que ostenta el triste récord de haber dado origen a dos guerras mundiales, ya se había convertido en un espacio de paz y prosperidad. Alcanzado tan impresionante logro, el siguiente gran objetivo consistía en dotarse nada menos que de una moneda común. Y esto también se consiguió. Definitivamente, Europa, que funcionaba también como un gran mercado, se significaba como un modelo a escala mundial y marchaba viento en popa hacia una unión aún más perfecta que se culminaría con una política exterior y de seguridad.
Por lo que se ve, el éxito no nos sentó demasiado bien. La caída del imperio soviético ofreció la posibilidad de completar la Unión añadiendo un gran número de países cuya incorporación era no sólo deseable sino también obligada, y dio lugar a que nos planteáramos una ampliación que acabó por atragantársenos. Efectivamente, los resultados demuestran que el atracón se nos indigestó y que la decisión de ampliar antes de profundizar resultó más dudosa de lo que suponíamos, por mucho que fuera, probablemente, ineludible.
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24.05.09 @ 07:32:32. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Ceuta, nocturno. Acuarela de Francisco Bertrán en la I Bienal Iberoamericana de Acuarela Madrid, Marzo 2009)
La compañía de ametralladoras (la del Quivir, en la que “sirve” Stito) se sitúa ahora detrás del mando que recogió la Bandera y adopta la misma posición con las armas de aquellos que marchan con paso y ritmo vibrantes. Cada soldado de los que presencian el desfile de despedida siente que un escalofrío le recorre todo el cuerpo; única señal externa de latidos acelerados en los corazones jóvenes. La Legión se pierde al fondo del destacamento y cuando cesa la banda el acompañamiento que marca el paso muy vivo, se produce un tremendo silencio. Lo rompe de pronto una voz potente que restalla en el aire:
-¡Caballeros legionarios!, ¡viva España! La contestación conmueve hasta las entrañas del monte donde se asienta la kavila del Fondak. Satisfecho el moro de recobrar la independencia de su territorio, no puede evitar otra emoción distinta que, justa o no, debida o indebida, digo, que es emoción, respeto (o miedo), hacia los Caballeros que se retiran.
Durante el relevo definitivo de centinelas, además de la consigna particular de cada puesto y como excepción al reglamento, el centinela entrante recibe un abrazo del de la Legión. La "Bandera", camina por la carretera de Tánger a Tetuán, y desde lo alto, los soldados del “53”, saludan alegres a las fuerzas que durante años dejaron inscrito allí su nombre con hechos extraordinarios, tanto en la paz como en la guerra.
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23.05.09 @ 07:30:02. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Óleo de Pablo Ransa en la actual exposición de Caja Duero en Valladolid)
Por fin pude ver las dos exposiciones de las que les hablaba el pasado sábado, Castilviejo en la sala Rafael, y Pablo Ransa en la de Caja Duero. Dos estilos diametralmente distintos –por no decir opuestos-, estilos de ayer y de hoy, efectivamente. Tengo que confesar que la de la sala Rafael me ha decepcionado un poco, esperaba algo más, ya que la prensa había hablado de “antología de Castilviejo”. Ya decíamos que era una recopilación de distintos coleccionistas que ponen en venta obra suya, “cada vez más cotizada –añadíamos-, a pesar de la crisis”. Efectivamente, por el cuadro más lucido, el de mayor formato, “Casas de pueblo”, se pedían 21.000 euros, y ya en formato pequeño, las típicas estampas taurinas de Castilviejo, a 13.500 euros, y a 2.600 los palomares, más pequeños aún. Nos sigue condicionando, para los precios, el tamaño, qué le vamos a hacer. En esta expo, casi todo en formato mediano y pequeño. Algunos cuadros, ya ofrecidos en recientes exposiciones de ésta y otras salas. Un poco frustrante, aunque Castilviejo nunca decepciona. Quizá me influyó que ya estaban colocados, debajo de los colgados, algunos de la próxima exposición, muy “modelna”, chillona –aunque no me fijé nada, iba a lo que iba-.
Castilviejo nunca defrauda. ¡Vaya pincelada impresionista la suya¡. Muy interesantes los dibujos previos de varios de sus cuadros famosos, como aquellos de aquelarres y beatas que nos ofreció la antológica, esa sí, del Bilbao en el 97. Dibujaba como los ángeles. Y luego deformaba, sintetizaba. Quizá en estos cuadros pequeños se ve mejor la síntesis, porque le obliga el formato. La verdad es que disfruté lo indecible adivinando formas, por ejemplo en sus temas taurinos. Bueno, anímense los que tengan algún ahorrillo, que no había muchos puntos rojos y ya estaban recogiendo.
Pablo Ransa es el hoy y ahora. Aunque, en mi opinión, quizá se haya excedido en el uso de materiales sobre los que pinta, hasta convertir los lienzos en verdaderos bajorrelieves, no importa, a media distancia ni se notan en la mayoría. Ese es su mérito, haber dado relieve ayudado por estructuras que no solo no molestan la apreciación del tema, sino que la apoyan. Alguna base de estas, como un enrejado de listoncillos, se repite en varios cuadros, en detrimento de la originalidad del recurso. No importa. Lo que hay debajo, la pintura propiamente dicha, merece la pena. Tiene Pablo mucha mano para los degradados, consigue unos retratos muy creíbles, difuminados en misteriosas atmósferas.
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22.05.09 @ 08:00:15. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Símbolo del poder del amor. At the Botanical Gardens in Aburrí, en adinkra.org/htmls/adinkra/odon.htm)
En Ghana, el antiguo Río de Oro, existen algunas cosas curiosas que conozco bien y que pudieran interesar a mi improbable lector. Mi hija vive allí y esto me dio ocasión para visitar el país, situado en el Golfo de Guinea y primero en declararse independiente después de la Segunda Guerra Mundial.
Ghana, que tomó su nombre actual de un antiguo imperio africano, es la tierra de los ashantis, y los ashantis son los poseedores y custodios de los símbolos adinkra. Esta curiosa colección de signos, heredada al parecer de los Gyaman, una tribu de la vecina Costa de Marfil, es verdaderamente original si la comparamos con otros códigos más conocidos. En uno de mis anteriores artículos - aquél al que adjudiqué el curioso y desde luego brevísimo título de “O” – me referí a la diferencia entre los jeroglíficos egipcios, los ideogramas chinos y los signos silábicos japoneses. Pues bien, los símbolos adinkra son otra cosa bien distinta, y la diferencia estriba en que éstos no representan sonidos, ni palabras, ni sílabas, sino proverbios. El grafismo correspondiente es a veces interpretable si se le acompaña de una cierta explicación verbal, pero en numerosas ocasiones no parece tener nada que ver con el concepto que se le atribuye. En realidad son símbolos complejos en los que se adjudican virtudes o males a animales y cosas con las que la gente se relaciona de forma más o menos habitual, y constituyen una sugerente fuente de inspiración incluso para los coloristas estampados que acercan la moda ghanesa a la sensibilidad moderna.
Adinkra quiere decir “despedida”, y así se llaman los símbolos, que empezaron utilizándose para honrar a los difuntos en las ceremonias fúnebres. La importancia actual de este críptico conjunto, en el que puedo identificar más de sesenta dibujos distintos, está en su valor como expresión condensada de la filosofía de vida de todo un pueblo y en las facilidades que tan original formulación ofrece a la transmisión de su legado cultural. Yo he tenido ocasión de constatar su utilidad práctica en la decoración de las iglesias católicas - símbolo “Gye Nyame” - y en el ropaje de los sacerdotes - símbolo “Biribi wo soro”. El primero - “Sólo Dios” -.se refiere a la omnipotencia del Creador: “La creación se originó en el pasado desconocido, y nadie vio su comienzo; ningún viviente verá tampoco su final”. El segundo evoca la esperanza: “Señor, algo hay en los cielos; permíteme alcanzarlo”.
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21.05.09 @ 08:08:25. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(La charca. Acuarela de Rafael García Bonillo en la exposición de Octubre 2003 en la Galería Van Gogh de Granada)
Pedro Aguirre comentó con frecuencia que, sin prejuzgar la actuación y decisiones del Mando, no se explica la forma en que se llevó a cabo el repliegue de las fuerzas que ocupan los diferentes acuartelamientos diseminados por el territorio del antiguo Protectorado. Si durante el combate, la progresión hacia el enemigo parece que entraña los mayores peligros, dice estar convencido de que cuando el repliegue se convierte en retirada, de ella hay sólo un paso para el desastre. Aunque no fue éste el caso, en el repliegue efectuado por los españoles para dejar libre el territorio a sus legítimos dueños, cree que se invirtió el orden lógico: hubiera sido natural -dice- retirar primero las fuerzas en teoría más débiles, las de Infantería “de línea”, y en último lugar, para que no se diera la peligrosa retirada, las de mayor prestigio y temor justificado entre los nativos: las fuerzas Legionarias y las de Regulares; ambas, con enorme experiencia. Pero doctores tiene el Mando..., y sucedió al revés de como piensa el seguramente poco experto oficial, que casi acaba de salir del horno académico.
Primero se replegaron los Regulares a Ceuta, como quedó constancia con el Tabor destacado en Punta Cires, al que los del "53" vieron marchar después del tremendo sobresalto, en parte compensado por una noche de alegría singular; luego, marcharon, definitivamente, los legionarios del Protectorado. El llamado, a veces jocosamente “Rifles 53”, recibe a continuación, y por último, la orden de efectuar el repliegue escalonado; para ello ocupará circunstancialmente los destacamentos que abandona “el Tercio”.
Como "aquí la más principal hazaña es obedecer", mientras el Regimiento se prepara para sentar sus reales en Laucién, sede hasta el momento de la unidad más potente de Yebala que es la de carros de combate, una compañía, ¡otra vez la veinticinco de ametralladoras!, marcha al Fondak de Anyedida. Su misión es relevar a la “Bandera” del Tercio Gran Capitán que lo guarnece y que, como la Unidad de Carros, también se repliega.
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20.05.09 @ 08:06:32. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Plaza del Coca. Acuarela de José María Arévalo. 17x23)
Dedicado en mi convalecencia al debate del Estado de la Nación -¡que desastre de debate y de estado¡, como han comentado mis compañeros foramontanos-, al salir a la calle creí que habría cambiado algo. Pues no, aquí no pasa nada. La economía europea se desmorona, el retroceso del crecimiento en la euro-zona llega hasta el 2,5%, cuatro décimas más de lo previsto. Pero eso es en Europa, que tiene la culpa de todo como corean los sindicatos dando la razón al Gobierno.
Han llegado mis hijos mileuristas –como corresponde a su estado de jovencísimos profesionales- quejándose de que les van a quitar hasta la esperanza de comprar piso, dentro de unos años. Ahora no tienen la menor posibilidad, y cuando empiecen a tenerla, habrá desaparecido la desgravación. Así que contentos les tiene Zapatero. Pero no pasa nada, su vida sigue igual.
He hecho la primera compra, tras el alta médica. Me ha parecido todo más caro. Y eso que dicen que baja el índice de precios al consumo. Debe ser culpa de la euro-zona, claro. Aquí no pasa nada. Dice la prensa que el malestar social derivado de la situación se está dejando sentir en las calles europeas. Que Bruselas se convirtió en el escenario de la protesta sindical por la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora y los despidos masivos para rentabilizar a las empresas en crisis. Al parecer fueron cerca de 40.000 los manifestantes, cifra enorme para Bélgica. Hubo también manifestación en Madrid, pero por mandato de la Confederación Europea de Sindicatos. Y contra Europa, la culpable. Aquí no hay culpable. En último término, lo es la oposición, que se opone a todo. Ahí está Canarias declarando estado de emergencia social. Pero eso no sale por la tele, tampoco pasa nada en Canarias.
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19.05.09 @ 07:38:08. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Paris Street. Acuarela de John Salminen, en johnsalminen.com)
Si mi improbable lector ha sido contumaz en la lectura de este blog, recordará dos artículos míos cuyos títulos eran “Seducidos” y “Obama, Obama”. Se acababa de producir un fenómeno de seducción a cargo del que era ya nuevo presidente norteamericano, y registraba yo la fascinación que éste ejercía, no sólo sobre la población de los Estados Unidos, sino sobre la gente en general, y no digamos sobre la progresía española. Y éste era un hecho verdaderamente curioso, por cuanto el nuevo líder mundial decía algunas cosas casi insoportables para la sensibilidad política de nuestros actuales gobernantes. Sin ir más lejos, la demostración de religiosidad exhibida en su toma de posesión nos parecía difícilmente digerible para quienes en España exhiben cada día su decidida voluntad de acabar con la raíz cristiana de la nación.
Ahora - no hace mucho - hemos tenido ocasión de contemplar un nuevo espectáculo de seducción de masas protagonizado por el presidente de la República francesa y su bella esposa, Carla Bruni. Dejando aparte la cobertura mediática del suceso, de una liviandad vaporosa, nos fijaremos en la actitud de nuestros políticos más progresistas. Digo progresistas porque ellos así se autotitulan. Rendidos a la retórica sarkoziana, espléndidamente apoyada por la sonoridad de la lengua de Molière, nuestros congresistas acogieron las palabras del señor Sarkozy con el entusiasmo de un grupo de colegiales, y nuestro presidente vivió dos días como entre las nubes, en un trance sublime de enamoramiento. Por de pronto, el menosprecio a su inteligencia quedó sepultado bajo una cascada de loas y arrumacos con los que el francés procuró dar salida airosa a la incómoda situación que antes creara.
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No sé que pensará usted, querido amigo, pero yo me malicio que los próceres de la progresía que ahora se vuelcan en loas hacia don Nicolás, y los periodistas que tan eficazmente contribuyen a su beatificación, no conocen bien a quien alaban. Lo digo siguiendo el consejo de nuestro insigne huésped, porque como usted sabrá - ya que esto ha salido en los periódicos - el presidente francés tuvo el detalle de aconsejar a nuestro encandilado presidente que no pecase de ingenuo.
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17.05.09 @ 07:38:17. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante Alonso

(Tormenta. Acuarela de Rafael García Bonillo en la exposición de Octubre 2003 en la Galería Van Gogh de Granada)
Aún no es media noche cuando el sargento de guardia interrumpe la labor de su teniente que estudia diversas posibilidades de ataque y la reacción que procede en cada caso.
- ¡Ya vienen mi teniente! –exclama-, más que nervioso, se diría que con impaciencia.
-¿Quién viene? -pregunta el oficial, para dar mayor tranquilidad a los suyos, aunque de sobra sabe que no serán otros que los kavileños.
-¡Los de Laucién, y los del Fondak juntos, mi teniente! –contesta convencido. Pues según la cantidad de luces, deben ser muchos los camiones que se aproximan por la carretera. Sorprendido de que vengan transportadas y fuerzas en mayor número de las que esperaba, Drito comprueba lo cierto de la información e inmediatamente da orden de prepararse para repeler el ataque. Aunque a toda velocidad, la tropa sale con orden cada cual a su bunker, tal y como tienen tantas veces ensayado; pero los soldados no entran en posición tímidos y en silencio, sino aun faltando al sigilo de costumbre, marchan incluso bulliciosos. Las luces potentes de los camiones -el oficial ve cientos- aunque rompan la alianza inestimable de la noche que para el enemigo es atacar por sorpresa, confiados en la superioridad, avanzan inexorables. El cabo Stito, que manda el pequeño retén a disposición del teniente, recibe la orden de transmitir a todas las posiciones que no abran fuego en tanto no vean la bengala de señales que el jefe disparará en el momento oportuno. Sólo entonces, y todas las armas a la vez, causarán al enemigo la terrible sorpresa que, prepotentes, ellos despreciaron. Por el teléfono interior de campaña que enlaza los puestos con el de mando, el cabo cumple enseguida la orden.
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16.05.09 @ 07:34:36. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Grabado de José María García Fernández, “Castilviejo”, en porelcaminoverde.blogspot.com)
Tenía que haber visto esta semana dos muy interesantes exposiciones, y escrito sobre ellas. La sala Rafael, en Miguel Iscar, ofrece una vez más una antología de Castilviejo, recopilada de distintos coleccionistas que ponen en venta obra suya, cada vez más cotizada, a pesar de la crisis. Obras del pintor zamorano, desde los 70 hasta antes de fallecer. Y en la Sala de Caja Duero en Valladolid tenemos todo el mes de mayo la última obra de Pablo Ransa, uno de los pintores vallisoletanos más rompedores dentro de lo figurativo. La ha titulado 'Regreso de Utopía', atractivo slogan. Como una inoportuna neumonía me lo ha impedido, aunque ya voy saliendo del trance, he tratado de resarcirme buscando en la red la obra de ambos. Ramsa tiene una web estupenda, con más de 43 cuadros, en pabloransa.com. No esperaba menos. Pero Castilviejo no tiene web propia, hay que ir pinchando por las exposiciones suyas para encontrar una o dos fotos de sus cuadros en cada una, un martirio.
Tampoco Vela Zanetti tiene web, a pesar de que León ha recogido una muy representativa parte de su obra en el Museo Fundación Vela Zanetti, recientemente reabierto tras una importante inversión del Ayuntamiento en el viejo edificio palaciego de origen medieval, el Casón de Villaperez, ubicado cerca de la catedral de León. Pero no hay tampoco cuadros del gran muralista en la wed de esta Fundación (en barriohumedo.net), que solo recoge un par de fotos de su fachada. ¡Nuestros pintores a nuestros museos¡, hemos gritado repetidamente en diversos artículos estos dos años de blog, quejándonos de su ausencia en los museos de arte contemporáneo castellano leoneses. Y ahora tenemos que añadir: ¡Nuestros pintores a la red¡. Menos mal que Cuadrado Lomas sí tiene una magnífica web en es.geocities.com/cuadradolomas, con 25 óleos en el capítulo que titula “Pinturas”, más grabados y dibujos en otros dos. Y además se puede completar esta colección pinchando en valladolidwebmusical.net/Felix_Cuadrado, que añade unos cuantos más.
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15.05.09 @ 07:50:31. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(En la Plaza Mayor. Acuarela de José María Arévalo. 23x17)
El recordatorio del “Estado de la Nación” ha dado ocasión para que se nos amontonen los motivos de escándalo: una nación donde en la final de la Copa del Rey se abuchea al Monarca y se silba y hasta censura el himno nacional; una política de photoshop para la galería; un país que está en recesión y donde el gobierno tira de chequera a sabiendas de que está endeudando a varias generaciones, unos mandamases iletrados que han de apoyarse en una muchedumbre de consejeros pagados por el erario público; una política exterior que va a bandazos y no sabe qué hacer ni con los piratas, unos “parvenus” que crean embajadas en el extranjero para darse postín; unos ciudadanos que admiten ser tratados como analfabetos; y muchachas adolescentes haciendo cola para comprar pastillitas y poder seguir jugando sin sobresaltos
Pero el mayor escándalo del momento no está en esta larga lista de disparates, sino en la borreguil aceptación por parte de los españoles de que el Tribunal Constitucional no acabe nunca de resolver una consulta que lleva ya tres años en su mesa de trabajo. Yo no sé qué pensarán mis lectores al respecto, pero, de verdad, como no creo que sea tan difícil cotejar dos textos y determinar si son compatibles o no, tengo la impresión de que lo que allí hacen consiste, simplemente, en ir dando largas al asunto.
Y tengo mis razones. Porque ya de entrada supongo que los miembros del Constitucional se sabrán de pe a pa por lo menos uno de los dos textos que han de cotejar, o sea el de la Constitución, así que por ese lado lo normal sería que todos hubieran venido ya desayunados al debate. De aquí deduzco que el problema puede provenir más bien del otro lado. Y entonces se me presentan algunas dudas. Por ejemplo, si no será que el Estatuto catalán les resulta excesivamente prolijo, pues esto es cosa que no me extrañaría demasiado dada la afición de nuestros padres de la patria a marear la perdiz, y no digamos cuando se mete por medio la obsesión por poner de relieve el famoso hecho diferencial.
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14.05.09 @ 07:43:33. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Pórtico. Acuarela de Francisco José Castro en galeriasokoa.com/artistas/castro)
Terminado, por así decir, el período de instrucción en Jarcha, con la segunda noche comenzó la guardia en serio. Y de igual forma surgió el primer susto. Drito fuma tranquilo una pipa sentado plácidamente a la puerta del cuerpo de guardia, cuando allá a lo lejos, ahora en la garita de la muerte, se produce tal fragor que el oficial da un respingo y salta como un resorte de la butaca, seguro de que allí se libra un verdadero combate: disparos de fusilería sin interrupción y, de cuando en cuando, el estampido tremendo de las granadas de mano con el que tiemblan las paredes de las moles. La fracción del retén de acción inmediata llegó en segundos al lugar de la refriega, justo en el momento de producirse el silencio en las armas; casi al tiempo llega el oficial jadeante.
-¡A sus órdenes mi teniente, ahí está! -exclama excitado el mocetón vasco, al tiempo que el compañero, muy nervioso, señala unas sombras, ¡reales!, que se mueven con torpeza entre los palmitos junto a la parte externa de la alambrada.
-¡Ahí lo he matado mi teniente! -insiste el vasco.
-Pero ¿a quién has matado muchacho? -pregunta el oficial con calma, seguro de que por esta vez no llegará la sangre al río.
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13.05.09 @ 07:41:00. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Valle del Esgueva. Acuarela de Manuel Prieto Hernández. 32x52)
Reproduzco el envío que tan amablemente me ha hecho mi amigo Manuel Prieto Hernández, y que titula “Carta a mi amigo enfermo”. Es el comentario al concierto que me perdí el miércoles pasado, que recomendábamos en el artículo del sábado antepasado “Nathalie Stutzmann, impresionante con Schubert”. Se lo agradezco mucho porque no tiene desperdicio y me hace el “quite” en el momento más oportuno.
Tu mala salud me jugó, Jose María, la mala pasada de dejarme plantado en el concierto que, el pasado día 6, se celebraba en la sala de Cámara del Auditorio Miguel Delibes. Sus intérpretes, el español Cuarteto Casals y el pianista ruso Alexei Volodin, nos dieron un recital Shostakovich que nos quitó el hipo a todos los no muy numerosos sino más bien escasos asistentes. Este Valladolid de nuestros pecados tiene una escasa afición a la música de cámara, aunque esta represente lo mejor de la Música, así, con mayúsculas. ¡Qué pena! Ver pasar a unos intérpretes de esta categoría sin que asistiese más público que aclamase su altísima calidad produce eso, pena y mucha.
El programa fue íntegramente Shostakovich, con los veinticuatro preludios de la opus 34 para abrir boca, cuya ejecución solista nos reveló a un Alexei Volodin que, sencillamente, nos admiró por ser un estupendo pianista, sin más y para que todo el mundo nos entienda, de aire sencillo y hasta “provinciano” en sus modales; pero con un sonido bellísimo del instrumento, una limpieza de ejecución auténticamente ejemplar, un uso moderado del pedal, un idiomatismo apabullante -estaría bueno, interpretando a un compatriota-, un respeto increíble a las dinámicas que contiene y exige la obra, en fin, una presentación fantástica del abanico de posibilidades que la op. 34 de Shostakovich implica y que Volodin tradujo con el despliegue de propio de un pianista que ha consolidado internacionalmente un prestigio que nos reveló merecidísimo. Si sus interpretaciones van dejando huella de su capacidad para enfrentarse con un repertorio más amplio día a día, el día 6 de mayo nos dejó testimonio de ello con los citados preludios que, en más de un momento, escuchamos casi al borde del asiento. Fue un espectáculo sonoro de gran categoría y de una belleza enorme. Pienso, además, que tendremos muy escasas posibilidades de volver a escuchar en vivo una obra tan atractiva como la comentada. Ojalá nos visite otro pianista que nos permita un contraste y un nuevo gozo de este monumento sonoro. Lo cierto que es que los asistentes dedicamos a Volodin las merecidas y reiteradas ovaciones que su ejecución mereció, aunque parecía tener prisa por recibirlas y desapareció por el foro, fulgurante cual alguno de los preludios interpretados.
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12.05.09 @ 07:20:27. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Campos y cielo. Acuarela de Francisco Revelles Tejada en franciscorevelles.com)
¿Recuerdan aquello de que tendríamos un aterrizaje suave de la burbuja inmobiliaria? Lo dijo uno de los más importantes, así que reconoceremos su clarividencia. La verdad es que no era de extrañar que acertase, porque esa gente está bien informada y sabe muchísimo de todo aunque algunos no hayan pasado de primero de carrera. La prueba es que pueden ir de un ministerio a otro con la mayor naturalidad. Y esto es exactamente lo que esperamos de ellos: visión y gestión. Saber lo que pasa, tener visión global, e ir por delante de los acontecimientos.
Sí; reconozcamos que es gente admirable, y si no, fíjense en cómo modelan las palabras. ¿Se han dado cuenta de cómo pasaron gradualmente de la negación indignada a la aceptación a la fuerza y de ésta a convencernos de que ellos fueron prácticamente los primeros en darse cuenta de lo que venía? Ahora se entiende por qué les sigue tanta gente.
Confiemos, pues, en ellos. Cierto es que nos llamaban pesados y cosas más fuertes todavía porque les avisamos de que se acercaba el tsunami, pero habrá que perdonárselo porque lo que querían en el fondo era que no nos asustáramos. Y no me digan que no es un detallazo lo de que nos llamen ciudadanía. Ahora hasta a lo mejor se bajan un poco el sueldo para darnos ejemplo de austeridad.
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10.05.09 @ 07:22:48. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Atienza. Acuarela de Francisco Revelles Tejada en franciscorevelles.com)
En la llamada Circunscripción de Yebala y durante el Protectorado, conviven dos autoridades: la civil nativa y la militar española. A esta Circunscripción pertenece el Regimiento de Infantería “Africa 53”; el coronel jefe depende a su vez de la Alta Comisaría (Jefatura Militar de Marruecos) con sede en Tetuán.
En Yebala hay diferentes tipos de guarniciones; guarniciones de Línea: las que podríamos considerar unidades “normales” con soldados españoles, y unidades “especiales”: la Legión (primero y segundo Tercio) y Regulares (primer Grupo).
La Legión se nutre con voluntariado nacional o extranjero, que se alista procedente de las más diversas situaciones; vidas cuando menos azarosas con el sello que imprimió, a veces, algún episodio delictivo, perseguido con frecuencia por la justicia. De cualquier forma, la mayoría de los que por entonces se alistan en la Legión -durante algún tiempo llamada extranjera- buscan en el ejército una nueva vida que les proteja o aparte de la otra que, como dije, tal vez marche por no muy recomendables derroteros.
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09.05.09 @ 07:25:33. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(A orillas de la Esgueva. Acuarela de Manuel Prieto Hernández. 32x44)
Los comentarios al artículo del sábado pasado, “Nathalie Stutzmann, impresionante con Schubert”, me han dado pié a reflexionar sobre la apreciable sensibilidad artística con que, muchos de los que practicamos alguna de la bellas artes, podemos contar para las demás. Escribieron Manolo y Javier de aquel acontecimiento, y de nuestra común afición a pintar, sobre si cuando pintamos disfrutamos, a la vez, de buenas audiciones de música. Javier confiesa que lo hace siempre. Manolo, el experto informador que, como desvelo en el artículo, me asesora en materia de música clásica, comenta que cuando pinta, sólo pinta, no consigue escuchar la música aunque la tenga puesta, “salvo con una excepción que se llama Chopin. Entonces sí, entonces pinto y escucho a la vez. ¿Porqué? No os puedo contestar porque no lo sé”. Interesante cuestión que plantea, digo yo, para un análisis psicológico.
Más me interesa otra afirmación suya: “Os quiero hacer una confesión.Yo oigo música con gran intensidad, José María lo sabe bien”. Doy fe, y también de que pinta que es un gusto ver cómo lo hace –ilustro este artículo con una acuarela suya, pintada a pocos metros de donde realizaba yo la que incluí aquí pasado miércoles-. Sus aportaciones en las numerosas veladas musicales que disfrutábamos hace años, en su casa, con nuestras cónyuges, estimularon enormemente la afición que yo tenía por la música clásica. Por cierto, decía Bernstein que no debíamos llamarla “clásica” sino “exacta”. Lo he recordado durante el catarrazo que estoy pasando, que he aprovechado para pasar a digital los vídeos que tenía con las magistrales clases que dio, con la Filarmónica de Nueva York, para jóvenes.
Pues bien, Manolo, Javier y yo mismo no somos excepción entre los pintores –profesionales o aficionados- amantes de la música y de otras bellas artes. No voy a andar buscando ejemplos, no me lo permite la febrícula. Solo añadir que me acaba de llegar un “pps”, sobre el gran pintor Antonio López, que incluye algunas de sus incursiones en la escultura.
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08.05.09 @ 07:47:50. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Burgos. Acuarela de Henry Charles Brever en la exposición “Pintores Románticos Ingleses en la España del XIX” de la Sala Municipal de Exposiciones, del Teatro Calderón, Valladolid, abril 2009)
Los españoles estamos acostumbrados a que nos recomienden el perdón. Yo he visto, e imagino que ustedes también, cómo ante un atentado mortal un periodista preguntaba a la familia de la víctima si perdonaba o no a su asesino, dando a entender que no es impensable perdonar ni aun en las circunstancias más favorables para el odio.
A mí me parece que hacer esa pregunta en esas circunstancias es algo inhumano y cruel, pero lo que quiero señalar es que, en efecto, la recomendación del perdón es tenida por algo natural entre españoles aun a sabiendas de que ponerla en práctica se hace bastante cuesta arriba. Sabemos, sí, que es duro perdonar, pero también sabemos que debemos violentar nuestra natural inclinación a la venganza.
Entre nosotros y a distancia, la imagen predominante del perdón es la de un bello y generoso gesto que dignifica al hombre, porque, al perdonar, éste se eleva sobre la vulgaridad y el instinto para adquirir, a través de esta decisión liberadora, la condición moral propia de un orden superior.
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07.05.09 @ 07:50:41. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante Alonso
(Afrikaansevrouw. Acuarela de Heddy de Visser en adriehello.nl)
Me perdonará el lector que tal vez repita el suceso relatado con anterioridad. Si entonces tuvo un carácter puramente anecdótico, ahora lo requiere el guión, para seguir el orden cronológico de los acontecimientos, éstos sí, verídicos. Cuando en la mañana del domingo salen todos los españoles de cumplir con el Precepto en la Misión, atraviesan la Plaza de España y, como de costumbre, se dirigen al casino, para tomar el aperitivo y charlar amigablemente de lo sucedido durante una semana muy larga para todos.
Antes de llegar al local, observan que en la estación de las "valencianas" (los tantas veces referidos autobuses) hay un alboroto superior al no pequeño de otros días; aunque los mandos procuran no inmiscuirse en posibles revueltas callejeras, la curiosidad de las mujeres puede más que la prudencia de los maridos. Si es forzoso que, dadas las circunstancias, permanezcan solas durante días, por fin les acompañan a lo que parece un simple altercado en la vía pública -por el momento y a Dios gracias sólo vocinglero- de los muchos que acostumbran los moros desde que disfrutan de la "pendencia", como llaman a la recién concedida independencia. Vale la pena relatar el suceso, aunque es una lástima no sea de primera mano por el propio Drito, pues dado el conocimiento perfecto de los nativos, cuenta los sucesos –expresiones incluidas- tal y como si se estuviera presente en ellos.
Un cobrador español de la valenciana, con muchos años de servicio, trata de corregir el abuso (?) del que con billete de tercera clase ocupa tan "oreado" una plaza de primera.
-¡Eh moro!, ¡a ver tu billete! -increpa en un tono que, debido a la frecuencia de estos cambios de asiento, es más bien desabrido.
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06.05.09 @ 07:52:50. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Junto al Esgueva. Acuarela de José María Arévalo. 34x46)
Ayer publicaba en este blog mi compañero foramontano Javier Pardo de Santayana, un artículo, “Sentirse a gusto”, que me ha dado mucho que pensar. Magníficamente escrito, como de costumbre, reflexiona Javier sobre la felicidad mínima, que puede ser ese sentirse a gusto, “situación a la que aspira –dice Javier- mucha de la gente sencilla que ya renunció a las cotas usuales de bienestar, y que quizá también aceptan gentes más boyantes pero que fueron castigadas por la vida”. Explica antes que no pretende escribir sobre la felicidad, “empresa a la que se consagraron muchos pensadores y filósofos que llegaron casi siempre a la conclusión de que se trata de algo efímero y circunstancial”. Quizá influido por ello, analiza solamente los puntuales momentos en que es posible estar a gusto, para concluir que “siempre - en medio de la tristeza, incluso - podremos encontrar un respiro. Casi siempre, también, podremos hallar atisbos de esperanza.”
En el artículo de Javier, sin embargo, encuentro todas las teclas de un tratamiento profundo sobre la felicidad. Solo le falta, creo yo en mi habitual, recalcitrante y quizá ingenuo optimismo, considerar si ese sentirse a gusto que describe no es propiamente el estado de felicidad habitual que puede alcanzarse en esta vida, cuando se renuncia precisamente a eso que suele llamarse “estar a gusto consigo mismo” o “sentirse a gusto en la propia piel” y que está tan de moda en diversas variantes, como la “autoaceptación”. Lo apunta Javier “in fine”: “Yo admiro a (,,) esos hombres sencillos que se resignan pero luchan por sobrevivir, que no ambicionan, que perdonan, que no se miran el ombligo, que siguen pensando, a pesar de todo, en los demás”. Ya dice el refrán que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita. Pero, claro, solo si lo lleva bien. Perdonar, no mirarse el ombligo, son estados permanentes del ánimo, incluso podrían considerarse virtudes, hábitos que llevan a obrar bien.
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05.05.09 @ 08:08:56. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Late day, Lookout. Acuarela de Ken Hayes, en kenhayes.net)
Comprendo que sería interesante escribir algo sobre la felicidad, empresa a la que se consagraron muchos pensadores y filósofos que llegaron casi siempre a la conclusión de que se trata de algo efímero y circunstancial. Pero mi pretensión es bastante más humilde. Me detendré un momento, simplemente, a evocar esa situación a la que aspira mucha de la gente sencilla que ya renunció a las cotas usuales de bienestar, y que quizá también aceptan gentes más boyantes pero que fueron castigadas por la vida.
Quizá me refiera, sí, a la felicidad, pero en tan pequeñas dosis que resultaría pretencioso hablar de ella como tal. Porque para definir lo que pretendo bastaría con decir “sentirse a gusto”. Sí; “sentirse a gusto”, aunque sea por tan sólo un breve instante
A mi parecer, sentirse a gusto - sin partirse la cabeza pensando si la cosa durará más o menos - suele requerir una grata sensación como de tranquilidad casi siempre asociada a una experiencia física, como la caricia del sol que nos hace entornar los párpados, o el calorcillo que nos reconforta el cuerpo un día helador, o el dulce abandono de un momento de paz y silencio tras una jornada de trabajo, o la euforia que nos invade después de saciar el hambre. O, claro está, la cercanía del amigo. Pero, para sentirse a gusto, ¿es suficiente una sensación corporal, cuando - como suele ocurrir con frecuencia - una realidad preocupante o angustiosa nos tiene el ánimo alterado o en suspenso? Porque en tales circunstancias, ¿cómo puede “sentirse a gusto” nadie, aunque sea por poco tiempo?
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03.05.09 @ 08:12:22. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Zurück. Acuarela de Hans Ulrich Kekow, en hu-kekow.de/impressum.php)
Si en A'karrat durante el período de instrucción de reclutas el trabajo es intenso, en la actualidad, y por la situación referida, aún lo es mucho más. Dejó de llover, pero la gabba almacena gran cantidad de agua en infinitos rosarios prendidos, como las cuentas en éstos, de infinitas ramas en los matorrales.
El oficial acompaña, o viceversa, a la patrulla que recorre los puestos de centinela. El grupo se abre paso entre la vegetación exuberante, por lo que caminan tan empapados como si les hubiera caído encima el diluvio, que allí no es novedad.
-¡Alto, quién vive! -se oye potente la voz que surge de entre lo más espeso de la gabba. Sin tiempo para contestar, la horrísona explosión deshace en mil pedazos la garita que les protege contra la lluvia. De nuevo quedó patente la eficacia de salir fuera de ellas para vigilar la zona asignada, pues ésta tampoco tenía a los centinelas dentro. En reacción instantánea, oficial y patrulla se arrojan al suelo. Luego, dirigidos por el teniente, los soldados "saltan" en las direcciones que les indica, para intentar el cerco del autor o autores del atentado.
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02.05.09 @ 07:24:50. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Río Danubio, Praga. Acuarela de Francisco Javier Minguez, en Hispacuarela)
De vez en cuando asistes a una de esas actuaciones que te dejan huella para toda la vida. Tuvimos varias con la añorada AMU vallisoletana, como la de la soprano, ya fallecida, Arleen Auger, que nunca olvidaré. El pasado martes se produjo, en el Auditorio Miguel Delibes, uno de esos momentos gloriosos, con la interpretación que nos brindó la contralto francesa Nathalie Stutzmann del ciclo póstumo de lieder de Schubert, “El canto del cisne”. Estuvo acompañada por la estupenda pianista sueca Inger Södergren, con la que ha grabado, entre otras obras, este ciclo, y que inició el concierto proporcionándonos una magnífica versión de los tres Improntus para piano D 496, del propio Schubert, tan poco frecuentes en los repertorios habituales. Es una suerte contar con un buen pianista acompañante, como es el caso. Es todo un arte.
Para no perder estas ocasiones extraordinarias, hay que contar con algún “consejero” que te advierta. Yo tengo a Manolo Prieto – buen amigo y colaborador de este blog-, que por cierto me ha dicho que no debemos perdernos, también en el Miguel Delibes, el 6 de mayo, al Cuarteto Casals, aunque el programa, todo Shostakovich, sea más difícil para nuestra sensibilidad clasicota, así como el del virtuosísimo pianista Lang, el 28 siguiente. De contraltos yo tenía en la cumbre a Marilyn Horne, maravillosa voz cavernosa la suya, pero Manolo me explicó que, a su modesto entender, la Horne es más bien una mezzo de registro oscuro. A mí me sigue pareciendo el no va más su registro profundo y tan metálico. Y en ello estábamos cuando empieza su recital Nathalie Stutzmann, con una voz más engolada, aterciopelada, bellísima. Pensé que le faltaba potencia, pero ya me explicó mi instructor que el lied no se interpreta a plena voz, que su dificultad estriba en aplicar adecuadamente en cada momento los reguladores, esto es, sacar de dentro un hilo que se intensifica hasta explotar, si es preciso, porque debe ser pura interpretación. Eso es lo que consiguió a la perfección la Stutzmann, a la que se notaba crecer por momentos en el uso de todos sus recursos. Asombrosos los miles de matices con que reflejaba distintas emociones en cada pasaje de cada canción, que en este género y en Schubert son infinitas. Grandiosos momentos. Para no olvidarlo. Estábamos asistiendo a un acontecimiento artístico presidido por el talento enorme que se necesita para interpretar un género tan quintaesenciado como es el LIED, con mayúsculas.
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01.05.09 @ 07:27:51. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Banderas y Toldos. Acuarela de Joseph Zbukvic en artarmongalleries.com)
Que yo sepa, una alianza es un pacto o convención entre personas, naciones u organizaciones que concurren a un mismo fin. Generalmente, este tipo de acuerdo se ha venido estableciendo entre países que deseaban imponerse a un tercero o defenderse de él. No conozco, en cambio, alianza alguna con el enemigo, salvo, claro está, en los chistes de Gila, que hasta hablaba con él por el teléfono.
Las alianzas históricas han tenido, en general, un carácter temporal, y se han materializado en una convergencia de esfuerzos dentro del campo militar. Muchas veces, cada país iba por su cuenta pero coordinaba sus acciones con las de los aliados, poniendo en valor aquello de que la unión hace la fuerza. La coordinación solía asegurarse mediante planes conjuntos y oficiales de enlace.
La alianza más moderna y que mejor conozco es la Alianza Atlántica, establecida entre unas naciones que, compartiendo principios y valores comunes, se propusieron defenderlos frente a la amenaza del Imperio soviético. El Tratado que la dio sentido y objetivo no especificó siquiera cuál era el enemigo común - aun siendo éste evidente -, porque tenía vocación de permanencia. Así se convirtió en una de las más firmes bases, no sólo para la seguridad de la Europa libre, sino también para lo que ha sido un ambicioso proyecto de Unión, paz y progreso.
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